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DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
DE HISTORIA NATURAL
TOMO XI —1911
MADRID
«ESTABLECIMIENTO TIPOGRÁFICO DE FORTANET
IMPRESOR DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA
Libertad, núm. 29.-Teléfoao 991. 1911
JUNTA DIRECTIVA
REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL
:E>j>^:EtJ\. 1911
Presidente limo. Si*. D. Emilio Rivera y Gómez.
Vicepresidente D. Ricardo Codorníu.
Tesorero D. Ig'iiacio Bolívar y Urrutia.
Secretario D. Ricardo García Mercet.
VicetesorerOi D. Cayetano Escribano y Peix.
Vicesecretario D. Federico Moroder y Sala.
Bibliotecario D. Ane-el Cabrera Latorre.
Comisión de publicación.
I). Blas Lázaro é Ibiza. — D. Lucas Fernández Navarro.— D. Doming-o Sánchez y Sánchez.
Contitión de Catálogos.
D. Blas Lázaro é Ibiza. — D. Federico Gredilla y Gauna. — D. José María Dusmet y Alonso. — D. Juan Manuel Díaz del Villar. — D. Enrique Pérez Zúñig-a. — D. Añg-el Cabrera Lato- rre.— D. José Gog-orza y González.
SECCIÓN DE BARCELONA.
Presidente D. Carlos Ferrer.
Vicepresidente. .... D. Carlos Calleja y Borja-Tarrius. Tesorero D. Manuel Llenas y Fernández.
SECCIÓN DE SEVIl-1-A.
Presidente D. Félix GiFá y Pidalg-o.
Vicepresidente D. Bernardo Tenorio.
Tesorero D. Francisco Lsern y Tixé.
Secretario D. Federico Chaves y Pérez del Pulgar.
Vicesecretario D. Romualdo González Fragoso.
n I O
JUNTA DIRECTIVA
SECCIÓN DE ZARACOZA.
Presidente D. Paulino Savirón y Caravantes.
Vicepresidente D. Patricio Borobio.
Tesorero D. Pedro Ferrando y Más.
Secretario D. Francisco Aranda Millán.
SECCIÓN DE GRANADA.
Presidente D. Rafael López Maleo.
Vicepresidente D. Bernabé Dorronsoro y Ucelayeta.
Tesorero D. José Taboada y Tundidor.
Secretario D. Juan Luis Diez Tortosa.
Vicesecretario D. Fidel Fernández Martínez.
Comisión para el fomento del Museo regional
D. Pascual Náchery Vilar.— D. Francisco Simancas y Señan.
SECCIÓN DE SANTANDER.
Presidente D. Jesús Carballo.
Vicepresidente D. Alvaro Lanuza.
Tesorero D. José Gómez Veg-a.
Secretario D. Luis Alaejos y Sanz.
Comisión del Museo.
D. Luis Martínez y Fernández. — D. Federico Vial.— D. Ju- lián Fresnedo de la Calzada.— D. Herminio Alcalde del Río.
SECCIÓN DE SANTIAGO.
Presidente D. Cándido Ríos y Rial.
Vicepresidente D. Félix Mateos Pérez.
Tesorero D. César Sobrado Maestro.
Secretario D. Antonio García Várela.
SOCIOS FUNDADORES
DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL
D. José Argumosa. f
D. Ignacio Bolívar y Urrutia.
Excma. Sra. D/ Cristina Brunetti
de Lasala, Duquesa de Mandas. D. Francisco Cala, f Excma. S.aD.a Amalia de Heredia,
Marquesa Viuda de Casa Loring. Excmo. Sr. D. Miguel Colmeiro, f D. x\.ntonio Cipriano Costa, f Excmo. Sr. D. Cesáreo Fernández
Losada. D. Saturnino Fernández de Salas, f D. Manuel María José de Galdo. f D. Joaquín González Hidalgo. D. Pedro González de Velasco. f
D. Ángel Guirao y Navarro, f
D. Joaquín Hysern. f
D. Marcos Jiménez de la Espada, f
D. Rafael Martínez Molina, f
ü. Francisco de Paula Martínez .y
Sáez. t D. Manuel Mir y Navarro. D. Patricio alaría Paz y Membiela. f Excma. Sra. Condesa de Oñate. f D. Sandalio Pereda y Martínez, f D. Laureano Pérez Arcas, f D. José María Solano y Eulate. D. Serafín de Uhagón. f D. Juan Vilanova y Piera. f D. Bernardo Zapater y Marconell. f
Presidentes que ha tenido esta Sociedad desde su fundación en 8 de Febrero de 1871.
187 1-72. Excmo. Sr. D. Miguel Col- 1889. meiro. f
1873. D. Laureano Pérez Arcas, f 1890.
1874. limo. Sr. D. Ramón Llórente
y Lázaro, f 1891.
1875. -limo. Sr. D. Manuel Abe- 1892.
leira. f 1893.
1876. Excmo. Sr. Marqués de la Ri"
vera, f 1894.
1877. limo. Sr. D. Sandalio Pereda
y Martínez, f 1895. •1878. D. Juan Vilanova y Piera. f
1879. Excmo. Sr. D. Federico de 1896.
Botella y de Hornos, f
1880. D. José Macpherson. f 1897.
1881. D. Ángel Guirao y Navarro, f 1898.
1882. Excmo. Sr. D. Máximo La- 1899.
guna. t 1900.
1883. Excmo. Sr. D. Manuel Fer- 1901.
nández de Castro, f 1902.
1884. D. Pedro Sáinz Gutiérrez, f 1903.
1885. D. Serafín de Uhagón. f 1904.
1886. D. Antonio Machado y Nú- 1905.
ñez. f 1906.
1887. limo. Sr. D. Carlos Castel y 1907.
Clemente, f 1908.
1888. Excmo. Sr. D. Manuel M. J, 1909.
de Galdo. f 1910.
D. Ignacio F. de Henestrosa, Conde de Moriana. f
D. Francisco de P. Martínez y Sáez. f
D. Carlos de Mazarredo. f
D. Laureano Pérez Arcas, f
Excmo. Sr. D. Máximo La- guna, f
Excmo. Sr. D. Daniel de Cor- tázar.
D. Marcos Jiménez de la Es- pada, f
D. José Solano y Eulate, Mar- qués del Socorro.
D. Santiago Ramón y Cajal.
D. Manuel Antón y Ferrándiz.
D. Primitivo Artigas, f
D. Gabriel Puig y Larraz.
D. Blas Lázaro é Ibiza.
D. Federico Oloriz y Aguilera.
Excmo. Sr. D. Zoilo Espejo, f
D. José Rodríguez Mourelo.
D. Salvador Calderón Arana.
D. Florentino Azpeitia.
D. José Casares Gil.
D. Luis Simarro y Lacabra.
D. José Gómez ücaña.
D, Joaquín González Hidalgo,
XjIst-a. x)e socios
de \di Real Española de HIsíoria nafurai
EN 11 DE ENERO DE 1911.
Socios protectores.
EN ESPAÑA.
S. M. el Rey D. Alfonso XIII. S. A. el Archiduque Luis Salvador. Excmo. Sr. D. Manuel Allendesalazar. Excmo. Sr. Duque de Medinaceli. Excmo. Sr. Duque de Alba. Excmo. Sr. Duque de Luna. Excmo. Sr. Marqués de Santa Cruz. Excmo. Sr. Marqués de Urquijo.
EN EL EXTRANJERO.
S. A. S. el Príncipe Alberto de Monaco. Sr, Marqués de Mauroy. (Francia.)
Socios honorarios.
Brunner voN Wattenwyl (Cari), Consejero áulico.— Lerchenfel-
derstrasse, 28, Viena. Castellarnau (D. Joaquín María de), Ingeniero de Montes.—
Segovia^ y en Madrid, Montera, 30. Engler (Dr. Adolf), Geheimer Regierungsrath, Professor der
Botanik, Director des Kgl.-botanischen Gartens und Mu-
seums. — Motzstrasse, 89, Berlin, W. Geikie (Sir Archibald), Director of Geological Survey of England
and Wales.— 28, Fermyn Street, S. W., Londres. LüBBOCK (Sir John), Lord Abevury.— Bart. M. D. Saint James, 2,
London, S. W.; también en Down (Kent), High Elms
(Inglaterra).
á LISTA DE SOCIOS
PouLTON (Edward B.), Profesor de Zoología en la Universidad. — Oxford (Inglaterra).
Ramón y Gajal (Excmo. Sr. D. Santiago), de las Reales Acade- mias de Medicina y Ciencias, Catedrático en la Facultad- de Medicina, Consejero de Instrucción pública. — Calle de- Atocha, 125, Madrid.
ScuDDER (Samuel Hubbard).— 156, Brattle Street, Cambridge (Es- tados-Unidos de la América del Norte).
'Ischermak (Prof. Dr. Gustav).— Universiiát, Viena.
Van Thiegen (Ph.), Professeur administrateurau Museum d'tlis- toire naturelle.— 22, rué Vauquelin, Paris.
Socios Correspondientes extranjeros (1).
MM. Acloque (Alexandre).--69, Avenue de Segur, Paris. — (His- toria natural general.) André (Ernest), Notario honorario; de la Sociedad ento- mológica de Francia. — 17, rué Victor Hugo, Gray (Haute-Saóne, Francia). — (Himenópteros , especialmente- Formícidos y Mutilidos.)
Arnold (Dr. J.) — Munich.
Balsamo (Francesco).— Via Salvator Rosa, 290, Ñapóles. — (Botánica y 'principabnenle algas.)
Bedel (Louis), de la Sociedad entomológica de Francia. — 20, rué de l'Odéon, Paris, 6«. — (Coleópteros paleárticos.}
Blanchard (Dr. Raphael), Profesor en la Facultad de Me- dicina; de la Academia de Medicina, Director de los Ar- chives de Parasitologie, — 226, Boulevard Saint-Ger- main, Paris, 7^. — (Entomología general, Hirudineos.)
Bois (D.j, Asistant au Muséum.— 15, rué Faidherbe á Saint- Mandé (Seine), Francia. — (Botánica.)
BoulenCtEr (G. a.), del Museo británico.— Courtfield Road, 8^ South Kensington, S. W. — Londres. — (Herpetologia é Ictiología.)
Bourgeois (Jules). — Sainte Marie aux Mines (Alsacia). — (Malacodermos.)
Brangsik (Dr. Cari).— Trencsen [Yínn^vid].— (Entomología. )■
(1) Con el objeto de fomentar las relaciones científicas entre los socios, se indica, entre paréntesis y con letra bastardilla, después de las señas de su domicilio, si el socio cultiva en la actualidad más especialmente algún ramo de la Historia naturaL
DE LA KEAL ESPAÑOLA DE HLSTORIA NATURAL. 9
MM. Brizi (Ugo). — Museo Agrario, Via Santa Susana, Roma. -- C Botánica y principalmente flora de Italia.)
BucKiNG(Dr. H.), Profesor en la Universidad. — Estrasburgo (Alemania).
BuRR (Malcolm), Doctor en Ciencias por la Universidad de Oxford, Ingeniero jefe de «Kent Goal Goncessions Ltd.» — Castle Hill House, Dover (Inglaterra). — f üermápteros- y Ortópteros.)
Camerano (Lorenzo), Profesor de Anatomía comparada y Director del Museo zoológico de la Universidad. — Palazzo Carignano, Turin (Italia). — ( Anatomia comparaday Gordiidos.)
Gannaviello (Prof. Eurico). — Villa Bruno, Portici (Ña- póles).
Carl (Dr.), Ayudante del Museo de Historia natural. — Gi- nebra (Suiza). — (Entumologia, Miriápodos.)
Chevreux (Edouard). — Route du Gap, Bóne (Gonstantina). Argelia. — (Crustáceos anfipodos.)
Delacroix (Dr. G.), Agregado al Instituto nacional agronó- mico y Director de la Estación de Patología vegetal. — 11 bis, rué d'Alésia, Paris.
Dervieux (Ermanno). — Via Massena. 34.^ — Turin (Italia).
De Toxi (Pr. Dr. Joannes Baptista), Director del Jardín Botánico de la Universidad de Módena (Italia).
DiSTANT (W. L.) — Steine Haus, Selhurst Road, South Ñor. wood, Surrey (Inglaterra). — (Hemipteros.)
DoLLFUs (x\drien), Director de La Feuille des Jeicnes natu- ralistes. — Rué Pierre Gharron, 35, Paris.
Fauvel (G. Alberto), Abogado. — Rué Ghoron, 3, Caen (Fran- cia.— (Coleópteros y especialmente EstafUínidos.)
FouMOUZE (Armand), Doctor en Medicina. — 78, Faubourg Saint-Denis, Pa.vis.--( Entomología médico-farmacéutica.)
Gebiex (H.) — StockharJtstrasse, 21, Hamburg-Hamm. — (Coleópteros.J
Gestro (RaíTaello), Doctor, Vicedirector del Museo cívico de Historia natural. — Villeta Dinegro, Genova (Italia). — (Coleópteros.)
GiORDANO (Dr. Domenico), Profesor de Matemáticas é His- toria natural en el R. Gimnasio de Ragusa (Sicilia, Italia).
IQ LISTA DE SOCIOS
MM. GiRARD (AlbertAlexandre).— Lisboa [Povl\iga.\).—Clctiologia y Malacología.)
Griffini (Dr. Achule), Profesor en el R. Institulo técnico de Genova [Ií?l\\?l].— (Entomología.)
Grouvelle (A.) — Director de la Manufactura nacional de tabacos de Issy, rué Ernest-Renan, Issy-les-Mouliueaux (Seine) (Francia). — fClavicornios exóticos.]
Heckel (Edouard), Profesor en la Facultad de Ciencias. — 31, Gours Lieutaud, Marsella (Francia). — (Botánica.)
HoRVÁTH (Géza) , Doctor en Medicina, Director del Museo nacional de Hungría. — Museumring, 12, Budapest (Austria-Hungría). — (Hemípteros.)
Janet (Charles), Ingeniero, Doctor en Ciencias. — Faubourg Saint-Jacques a Beauvois, Oise (Francia). — (Geología y Paleontología. Hormigas, Avispas y Abejas.)
Kheil (D. Napoleón M.), Profesor en la Escuela de Co- mercio, Socio del Club de Historia natural de Praga y de las Sociedades Entomológicas de Berlín, Stettin y Dres- de. — Ferdinandslrasse, 38, Praga (Bohemia).
Klapalek (Prof. Francisco). — Karolinenthal, 263, Praga. — (Tricópteros y Neurópteros.)
Lagerheim (Prof, Gustav), Profesor en la Universidad de Estocolmo. — (Botánica sur americana.)
Lesne (Pierre), Asistente de Entomología del Museo de His- toria Natural. — 10, Avenue Jeanne, Asnicres (Seine) (Francia). — [Entomología, Coleópteros.)
Lewis (Jorge).— 87, Frant Road, Tumbridge Wells (Ingla- térra). — (Coleópteros del Japón é Histéridos.)
Lo BiANGo (Salvador), Comendador. — Estación Zoológica, Ñapóles (Italia).
Martin (Rene), Abogado. — Le Blanc (Indre) Francia. — (Neurópteros de Europa y Odonatos.)
Meunier (Stanislas), Profesor de Geología del Museo de Historia natural. — 3, Quai Voltaire. Paris. — (Litologia.J
Montandon (Arnald L.) — Filarete, Strada Viilor, Bukarest (Rumania). — (Hemípteros, principalmente heter ápteros.)
Olivier (Henry). — Baroches-au-Houlme (Orne), Francia.
Orbigny (II. d'), Arquitecto. — R. Saint-Guillaume, 21, Pa- rís, 7e. — (Coleópteros.)
Pérez (Dr. J.) — RueSaubat, 26, Burdeos. — (Himenópteros).
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTOMA NATURAL. 11
MM. PicciOLi (Gomm. Francesco), Director del lastitulo fores- tal.—Vallombrosa (lla\ia]—f Botánica.) PiGGioLi (Lodovico), Sub-Inspector forestal.— Siena (Italia).
(Botánica.) PoRTER (Garlos E.), Catedrático de Botánica en la Univer- sidad Gatólica; Laureado de la Academia internacional de Geografía Botánica de Le Mans; Miembro honorario de la Facultad de Ciencia^ de la Universidad Mayor de San Marcos, de Lima; Académico de mérito de la de Ciencias de la Habana; Correspondiente de la R. de Ciencias de Madrid; Oficial de Listrucción pública; Di- rector general y Jefe de la Sección zoológica del Museo de Historia natural de Valparaíso y de la Revista Chile- na de Historia natumí.— Casilla, 2352, Santiago, Chile. (Histología, Crustáceos decápodos, hemipteros y lon- gicornios.)
Reitter (Edmond).— Paskau (Austria).— (Coied/jíeros.)
Richard (Jules), Doctor en Ciencias, Director del Museo oceanógrafico.— Monaco.— fCrMsíaceos inferiores.)
Salomón (Dr. W.)— Instituto Mineralógico de la Universi- dad.—Heidelberg (Alemania).
ScHOUTEDEN (H.) — 12,Chaussée d'Ixelles, Bruselas.— ("fíe-
rrdpteros.)
ScHULTHEss Rechuerg (AutOH v.), Doctor en Medicina.— Tbalacker,22,Zarich {^^\zd].-(Entomología, Ortópteros.)
Shelford (Robert).— Museo de la Universidad, Oxford (In- glaterra).
Simón (Eugéne).— Villa Said (70, rué Pergolcse), 16, Paris 16^. — (Arácnidos.)
SoDiRO (R. P. J.)— Quito (Ecuador).
Torre (D. Carlos de la), Catedrático en la Universidad de la Habana (Cuba).
TuRNEz (W. Henri), de la Comisión Geológica.— Washing- ton (Estados-Unidos) BC— (Geología.)
Verneau (Dr. Réné), Profesor en el Museo de Historia na- tural.—48, Rué Ducouédic, 14^ Paris (Francia).
Washington (Dr. Henry St.)— Locust,Manmouth Co., N. J. (Estados Unidos).
Weise (J.)— Griebenowstrasse, 16, Berlín, n. 37.- (Coleóp- teros, esp. Curculiónidos y Crisomélidos.)
12 LISTA DE SOCIOS •
Socios numerarios (1).
1909. Abarca (D. Juan Antonio).— Santander.
1901. Administración Militar (Biblioteca de).— Madrid.
1903. Aguilar y Carmena (D. Fernando), Farmacéutico.— Galle de Jorge Juan, 17, Madrid. — (Botánica.)
1902. Alabern (D. Enrique), Doctor en Medicina. — Plaza del
Príncipe, 4, Mahón. — (Citología general é Histología.)
1897. Alaejos y Sanz (D. Luis), Doctor en Ciencias, Ayudante
de la Estación de Biología marina. — Santander. 1908. Albarracín y Cañizares (D. Cándido M,»), Farmacéutico
de Gádór (Almería). 1907. Alcalde del Río (D. Herminio), Profesor en la Escuela
de Artes é Industrias de Torrelavega (Santander),
1906. Aldaz (D. Julián). — Zumaya (Guipúzcoa).
1901. Almera (D. Jaime), Canónigo de la Catedral. — Sa-
gristans, 1, 3.°, Barcelona. — (Geología y Paleontología.)
1902. «Alrededor del Mundo.» — C. de los Caño?, 4, Madrid.
1907. Alvarez (D, José), Presbítero. — San Miguel baja, 10,
Granada. — (Entomología y Botánica.)
1908. Alvarez de Cienfuegos y Cobos (D. Miguel). — Granada. 1906. Amoedo y Galarmendi (D.Eduardo). — Alameda, San Se- bastián (Guipúzcoa).
1908. Andreu y Rubio (D. José), Profesor de Historia natural en el Seminario de Orihuela (Alicante).
1875. Antón y Ferrándiz (D. Manuel), Decano y Catedrático en la Facultad de Ciencias, Director del Museo de Antro- pología.—C. de Olózaga, 5 y 7, Madrid. — (Antropología,)
1894. Aragón y Escagena (D. Federico), Doctor en Ciencias naturales, Catedrático en el Instituto. — León.
1898. Aramburu y Altuna (D. Pedro), Doctor en Medicina, Ca-
tedrático en la Escuela de Veterinaria. — San Felipe, 4, Zaragoza. 1905. Aranda Millán (D. Francisco), Doctor en Ciencias natu- rales. Auxiliar en la Universidad. — Plaza de Aragón, 5, Zaragoza.
(1) El nombre de los socios numerarios va precedido de la cifra que indica el año de su admisión en la Sociedad y el de los socios fundadores de la abreviatura S. F.
DE L^ REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 13'
1885. Aranzadi Y Unaml'no (D. Telesforo), Doctor en Farmacia y en Ciencias naturales, Catedrático en la Facultad de Farmacia de la Universidad. — Cortes, 635, 3.°, 2.% Bar- celona.— (Antropologia y Botánica.)
1910. Ardiz Agha (D. Manuel).— Paseo de Pamplona, 7, Za- ragoza.
1909. Ardois (D. Juan).— Calle de la Princesa, 41, Madrid.— (Coleópteros del Globo.)
1903. Areses (D. Rafael), Ingeniero Jefe del Distrito Forestal
de Pontevedra. — Tuy (Pontevedra). 1902. Arévalo (D. Celso), Doctor en Ciencias naturales. Cate- drático en el Instituto.— Avenida de Vigo, 8, Salaman- ca.— (Geología.)
1904. Arias Encobet (D. José), Doctor en Ciencias, Conservador
de Entomología por oposición del Museo de Ciencias naturales.— Niíñez de Balboa, Asilo de las Mercedes, M-Aáviá.— (Dípteros).
1906. Asher y C* (A.)— 13, Unter den Linden, Berlin, W. 1872. Ateneo científico y literario (Biblioteca del).— C. del Pra- do, 21, Madrid.
1900. AzAM (D.José), Arquitecto.— 14, rué de Trans, Dragui-
gnan (Var), Francia. — (Ortópteros y Hemipteros.) 1897. AzPEiTiA Y Moros (D. Florentino), Profesor en la Escuela
de Minas.— Glorieta del Cisne, 3, hotel, Madrid.—
fXIalacologia y Diatomens.) 1902. Bago y Rubio (D. Miguel), Comandante de Ingenieros.—
C. de Trajano, 15 y 17, Sevilla.
1904. Bahía Y Urrutia (D. Luis), Abogado, Senador del Rei-
no.—Hilario Peñasco, 2, Uaáriá.— (Agricultura.)
1907. Balbin Rivero (D. Facundo).— Príncipe, 20, Madrid. 1906. Balguerias y Qüesada (D. Eduardo), Alumno de la Fa- cultad de Ciencias.— Madrid.
1905. Barcia Trelles (D. Juan), Ingeniero agrónomo.— La-
gasca, 52, Madrid.
1891. Barras de Aragón (D. Francisco de las). Doctor en Cien- cias naturales. Catedrático de Mineralogía y Botánica de la Universidad.— Oviedo. — (E7itomología y Botánica.)
1901. Barreiro Martínez (R. P. Agustín).— Convento de Padres Agustinos, Valladolid. — (^Boíáníca y Lepidópteros.)
1895. Bartolomé del Cerro (D. Abelardo), Doctor en Ciencias
14" LISTA DE SOCIOS
naturales. Auxiliar, por oposición, de la Universidad,
Profesor del Laboratorio Central de Medicina legal.—
Galle de San Bernardo, 66, Madrid. 1889. Becerra y Fernández (D. Antonio), Doctor en Ciencias
naturales, Catedrático en el Instituto.— Ciudad Real. —
(Entomología agrícola tj dibujo científico.) 1910. Bullo y Rodríguez (D. Silvestre).— Reyes Católicos, 4,
Las Palmas (Canarias). 1906. Belthán Bigorra (D. Francisco), Licenciado en Ciencias
naturales.— C. de Valverde, 2, 2.", M.i\^ñá.— (Botánica.) 1894. Benedicto Latorre (D. Juan), Farmacéutico. — Monreal
del Campo [Tqvwq^.— (Botánica y moluscos terrestres.) 1905. Benedito (D. José M.'j, Jefe del Laboratorio de taxidermia
del Museo de Ciencias naturales. — Don Ramón de la
Cruz, 12, Madrid. 1898. Benjumea y Pareja (D. José). — Santa Ana, 51, Sevilla. 1905. Bernard (D. Francisco), Ingeniero de Montes. — Plaza de
la Villa, 1, Madrid. 1910. Berraondo (D. Manuel), Preparador en la Escuela de
Montes. — Escorial.
1903. Descansa Casares (D. Fermín), Catedrático de Historia
natural en el Instituto. — Orense. — (Botánica.)
1904. Biblioteca García Barbón. — Vigo (Pontevedra). 1904. Biblioteca universitaria. — Granada.
1892. Blanco y Juste (D. Rafael), Doctor en Ciencias natura- les. Profesor en la Escuela normal — C. de Sandoval, 4, Madrid.
1898. Blas y Manada (D. Macario), Doctor en Farmacia. — C. del Pez, 1, Madrid.
1901. BoFiLL (D. José María), Doctor en Medicina. — C. de Ara- gón, 281, Barcelona.
s. F. Bolívar y Urrutia (D. Ignacio), Caledrático en la Facul- tad de Ciencias, Director del Museo de Ciencias Natura- les.— Paseo del Obelisco, 17, Madrid. — (Ortópteros, He- mípteros y Arqulpteros.)
1872. Bolívar y Urrutia (D. José María), Jefe facultativo de la Casa de Socorro de Chamberí. — Calle de Prim, 15, Madrid.
1882. Bolos (D. Ramón), Farmacéutico, Naturalista. — C. de San Rafael, Olot (Gerona).— Cfioídmca.;
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 15
1909. Bordas Celma (R. P. Manuel), Escolapio.— Barcelona.
1898. BoROBio (D. Patricio), Catedrático en la Facultad de Me- dicina.—Coso, 100, ZsLrngoza.— (Pediatría.)
1872. BoscÁ Y Casanoves (D. Eduardo), Licenciado en Medici- na, Catedrático de Historia natural en la Universidad. Paseo del Grao, Y-d\enáa,.—( Reptiles de Europa.)
1900. BoscÁ Y Seytre (D. Anlimo), Doctor en Ciencias natura-
les, Catedrático en el Instituto.— Teruel. 1908. BovAiRA Y Segarra (D. Fernando).— Plaza de Castelar,
Valí de Uxó (Castellón). 1877. Breñosa (D. Flafael), Ingeniero de Montes de la Real
Casa. — San Ildefonso (Segovia). — f Cristalografía.)
1901. BruguésyEscuder(D. Casimiro), Doctor en Farmacia y en
Ciencias. — Bruch, 66, Barcelona. — (Histología vegetal.) 1883. Buen y del Cos (.D. Odón de), Ex-Senador, Catedrático de Historia natural en la Universidad, Director del Labora- torio biológico-marino de las Baleares. — C. de Aribau, Barcelona. — (Biología marina.) 1905. BuiGAS Y Dalmau (D. José), Cónsul de España en Moga- dor (Marruecos).
1901. Caballero (D. Arturo), Doctor en Ciencias, Conservador
de la Sección de Herbarios del Jardín Botánico. — Eche- garay, 15, Madrid. 1908. Cabeza de León (D. Salvador), Catedrático de la Facultad de Derecho en la Universidad. — Santiago.
1902. Cabrera y Díaz (D. Agustín), Doctor en Ciencias, Cate-
drático en el Instituto. — Canarias.
1891. Cabrera Y DÍAZ (D. Anatael) , Médico cirujano. — Laguna
de Tenerife (Canarias). — (Himenópteros.) 1896. Cabrera y Latorre (D. Ángel), Agregado al Museo de Ciencias naturales , Caballero de la orden civil de Al- fonso XIL— C. de D. Pedro, 4, MsLdviá.— (Mamíferos y Dibujo científico.) 1904. Cadevall y Diars (D. Juan), Doctor en Ciencias, Profesor en la Escuela industrial. — Tarrasa. — Botánica.
1903. Calafat León (D. Juan), Colector del Museo de Ciencias
naturales. — C. de Valverde, 26, Madrid.
1892. Calandre y Lizana (D. Luis).— Pasnje de Conesa, Car-
tagena. 1872. Calderón y Arana (D. Salvador), Catedrático de Minera-
16- LISTA DE SOCIOS
logia y Botánica en la Facultad de -Ciencias, Jefe de la Sección de Mineralogía en el Museo. — G. de San Bernar- do, 56, principal derecha. — (Geología y Petrología.)
1901. Calleja y Borja-Tarrius (D. Carlos), Catedrático en la Facultad de Medicina. — Cortes, 248, pral., Barcelona. — (Histología.)
1910. Cambronero y González (D. Saturnino), Farmacéutico militar. — Calle de las Veneras, 1 y 3, 1.° dcha., Madrid.
1905. Campo Prado (D. Fernando de), Farmacéutico, Profesor de Historia natural y de Agricultura en el Colegio cató- lico, Individuo de la Sociedad española de Física y Quí- mica.— C. Real, 16, La Coruña.
1889. Camps (Sr. Marqués de), Diputado á Cortes. — Canuda, 16, principal, Barcelona.
1905. Canals (D. Salvador), Diputado á Cortes. — Almagro, 23, Madrid.
1907. Caramanzana y Baquedano (D. Felipe), Oficial mayor de Contaduría del Ayuntamiento. — C. de Avila, 3, Cuatro Caminos (Madrid). — (Patología vegetal.)
1905. Carballo (D. Jesús María), Director del Colegio Salesia-
no. — Santander. — (Geología, y espeleología)
1894. Garbo y Domenech (D. Manuel), Catedrático en el Insti- tuto.— Almería.
1877. Carvalho Monteiro (Excmo. Sr. D. Antonio Augusto de), Doctor en Derecho y en Ciencias naturales por la Uni- versidad de Coimbra, y miembro de la Sociedad de Acli- matación de Río Janeiro. — Rúa do Alecrim, 70, Lisboa (Portugal). — (Lepidópteros.)
1901. Gasamada Mauri (D. Ramón). — Pelayo, 17, 2.°, Barcelona.
1901. Casares Gil (D. Antonio), Médico Mayor de Sanidad mi- litar.—Plaza de Santa Catalina, 5, Madrid. — (Hepáticas y Musgos.)
1901. Casares Gil (D. José), Catedrático en la Facultad de Far- macia, Senador del Reino. — Plaza de Santa Catalina, 5, Madrid. — (Análisis químico mineral.)
1906. Gascón y Martínez (D. José), Director de la Granja agrí-
cola de la región leonesa. — Palencia. 1901. Casino de Zaragoza. 1905. Castro y Pascual (D. Francisco), Doctor en Farmacia. —
G. de la Libertad, 37, Madrid.
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTOMA NATURAL. 17'
1903. Castro y Valero (D. Juan), Catedrático en la Escuela
de Veterinaria. — Santa Isabel, 15, Madrid.
1901. Cátedra de Historia natural de la Universidad de Bar- celona.
1901. Cátedra de Historia natural déla Universidad de Santiago.
4907. Cátedra de Mineralogía y Botánica de la Universidad Central. — Madrid.
1884. Cazurro y Ruiz (D. Manuel), Doctor en Derecho y en Ciencias naturales, Catedrático en el Instituto. — Gerona. (Ortópteros y dípteros de Europa, Micrografía.)
1905. Cendrero (D. Orestes), Doctor en Ciencias naturales, Ca-
tedrático en el Instituto. — Huelva.
1906. Cerrolaza y Armentia ,(D. José), Licenciado en Cien-
cias.— Colegio del Corazón de Jesús, Don Benito (Ba- dajoz).
1891. Chaves y Pérez del Pulgar (D. Federico), Doctoren Cien-
cias físico-químicas. — C. de Jesús, 17, Sevilla. — (Mine- ralogía y Cristalografía.) 1873. CoDORNiu (D. Ricardo), Ingeniero de Montes. — Murcia.
1904. Colegio de Santo Domingo. — Orihuela.
1898. CoLOMiNA Y Carolo (D. Alejandro de), Doctor en Ciencias naturales, Catedrático en el Instituto. — C. de Alfon- so XII, 5, 1.°, Pontevedra.
1907. CüLOMO Y Amarillas (D. Victoriano), Profesor en la Es-
cuela de Veterinaria. — C. del Olivar, 1, Madrid. 1878. CoMERMA Y Batalla (Excmo. Sr. D. Andrés Avelino), General de Ingenieros de la Armada y Licenciado en Farmacia.— Canalejas, 84, El Ferrol.
1892. Corrales Hernández (D. Ángel), Licenciado en Ciencias
naturales, Catedrático en el Instituto. — Cabra (Córdoba).
1901. Correa de Barros (D. José Maximiano). — S. Martinho d' Anta, Sabroza (Portugal).
1872. Cortázar (Excmo. Sr. D. Daniel de), Ingeniero Jefe de Minas, de las Reales .Academias de la Lengua y de Ciencias exactas, físicas y naturales, Consejero de Ins- trucción pública.— C. de Velázquez, 32, hotel, Madrid,
1901. CosGOLLANO Y BuRiLLO (D. José), Profcsor auxiliar en el Instituto. — C. de la Concepción, 29, .Córdoba.
1909. GoTARELO (D. Ai mando), Catedrático en la Universidad. — Santiago,
Tomo xi.— Enero, 1910. 2
18 LISTA DE SOCIOS
1902. Gru y Marqués (D. Enrique), Naturalista disecador.-—
Valencia. — (Entomología y Ornitologia.J
1903. Cruz (D. Emiliano de la), Ingeniero jefe de las Minas
de Ribas (Gerona), délas Sociedades geológicas de Lon- dres, Francia, Bélgica é Italia, etc., Ingeniero graduado de los Institutos de Minas de Londres y de Neucaslle. — Minas de Ribas, Gerona.
1902. Cruz Nathan (D. Ángel B. de la). Profesor en el Institu- to.— G. de la Libertad, 117, Cabañal (Valencia).
1910. Dantín y Cereceda (D. Juan), Catedrático en el Institu- to.— Albacete.
19Í0. Darder Pericas (D. Bartolomé), Alumno de la Facultad de Ciencias. — Zaragoza.
1910. Darder y Canavés (D. Emilio). — Temple, 5, Palma (Ma- llorca).
1889. Dargent (D. Florismundo), Ingeniero. — Moralejo, 5^
Aguilar (Córdoba).
1909. Delgado Lauger (D. Jorge). — Paseo de Colón, 3, Bar-
celona.
1902. Deulofeu (D. José), Catedrático de Química inorgánica
en la Facultad de Farmacia. — Santiago. 1899. Díaz (R. P. Filiberto), Doctor en Ciencias, Conservador por oposición en el Museo de Ciencias naturales. — C. de Sagasta, Madrid.
1890. Díaz del Villar (limo. Sr. D.Juan Manuel), Doctoren
Medicina, Catedrático en la Escuela de Veterinaria, Con- sejero de Sanidad. — Atocha, 127 dupL", Madrid. — f Epi- zoarios y Entomozoarios.J
1901. Diez ToRTOSA (D. Juan Luis), Catedrático de la Facultad de Farmacia. — Reyes Católicos, 47, Granada. — (Bo- iánicaj
1907. DíEZ ToRTOSA (D. Manuel), Alumno de la Facultad á& Ciencias. — Granada.
1910. Doblado Bertholeet (D. Francisco), Ingeniero munici-
pal.— Alameda de Hércules, 69, Sevilla.
1882; DoRRONSORO (D. Bernabé), Decano y Catadrálico de la Fa- cultad de Farmacia. — Granada.
1898. DossET (D. José Antonio), Doctor en Farmacia. — Plaza. de Sas, 2, Zaragoza. — fDiatomeas.J
1903. DuLAu (M.)— Soho Square, 37, Londres.
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 19
1.890. DusMET Y Alonso (D. Josó M.), Naturalista agregado al Museo de Ciencias naturales, Doctoren Ciencias. — Plaza de Santa Cruz, 7, Madrid. — fllimen ápteros.)
1900. EctUren y BENr,OA (D. Enrique).— Florida, 22, Vitoria.
1898. Eleizegui (D. Antonio), Catedrcáticoen la Facultad de Far- macia.— Enlaza de la Universidad, 5, 3.°, Santiago.
1888. Elizalde y Eslava (D. Joaquín), Catedrático de Historia natural en el Instituto. — Logroño.
1894. Enciso y Mena (D. Juan), Licenciado en Derecho. — Huercal-Overa (Almería). — (Entomología.)
19.09. Escalante (D. José), Director y Catedrático del Instituto general y técnico. — Santander.
1909. Escalante y Arce (D. Carlos), Maestro. — Villaescusa (La Concha) (Santander).
1902. Escribano (D. Cayetano), Doctor en Ciencias, Conser- vador del Museo de Ciencias naturales. — C. de Horta- leza, 76, Madrid.
1908. Escudé (D. Francisco), Médico. — Plaza de Alonso Martí-
nez, 7, 3,° izqda., Madrid. — (Lepidópteros.) 1872. Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos
(Biblioteca de la). — C. de Alfonso XII, Madrid. 1872. Escuela de Ingenieros de Montes (Biblioteca de la). — El
Escorial (Madrid). 1894. Escuela de Veterinaria de Madrid. 1905. Escuela Normal de Maestros de Granada. lyOG. Escuela Normal de Maestros de Huesca. 1907. Espejo y Casabona ÍD. Francisco), Regente de la Escuela
normal de Maestros. — Granada. 1875. EsPLUGA Y Sancho (D. Faustino), Catedrático de Historia
natural en el Instituto. — Trinidad, 3, Toledo. 1902. Esplugues y Armengol (D. Julio), Profesor auxiliar
del Instituto y Jardinero 2.° del Botánico. — Valencia.
1905. Estación de biología marina.— Puerto Chico, Santander. 1902. Esteva (D. José), Presbítero. — C. de la Clavería, 5. —
Gerona. — (Botánica general y Criptogámia.)
1909. Fábregas (D. Pablo), Ingeniero de Minas. — Granada. 1878. Facultad de Ciencias de la Universidad (Biblioteca de
la). — Valencia.
1906. Facultad de Ciencias de la Universidad de Granada. 1902. Facultad de Ciencias de la Universidad de Oviedo.
20 LISTA DE SOCIOS
1906. F.icullad de Farmacia de la Universidad de Granada.
1909. Faura y Sans (D. Mariano), presbítero.— Plaza de Go-
mas, 2, Las Gorts, Barcelona (en Madrid, San Ber- nardo, 3).
1910. Fernández (D. Ambrosio), Agustino.— Golegio de Uclés
por Tarancón {Cuenca).— ( Lepidópteros).
1903. Fernández Arcoya (D. José), Gatedrático de Historia na-
tural.— Granada. 1874. Fernández de Gastro (D. Ángel), Ingeniero de Montes.— Goude de Benomar, 15, Sevilla.
1904. Fernández Galiano (D. Emilio), Doctor en Giencias Na-
turales.— Auxiliar en la Universidad, Barcelona. 1909. Fernández Garrido (D. Gésar), Gatedrático de Física en el Instituto. — Santiago.
1907. Fernández Martínez (D. Fidel). — Granada.
1890. Fernández Navarro (D. Lucas) , Gatedrático de Gristalo- grafía en la Facultad de Giencias. — G. Real, 31, Leganés (Madrid).
1900. Ferrando y Más (D. Pedro), Gatedrático de Mineralogía
y Botánica en la Universidad.— Paseo de Sagasta, 7, priacipal, Zaragoza.
1885. Ferrer (D. Garlos), Doctor en Medicina y Bachiller en Giencias. — Ronda de la Universidad, 16, 1.°, Barce- lona.
1907. Ferrer Hernández (D. Francisco), Licenciado en Gien- cias — Mahón.
1901. Ferrer y Hernández (D. Jaime), Auxiliar de la Facul-
tad de Giencias.— G. Guillermo Rollan, 4, Madriá.— (Mi- neralogía,)
1879. Flórez y González (D. Roberto).— San Francisco, 21, principal, Segovia. — (Entomología.)
1901. FoLCH Y Andreu (D. Rafael).— Barcelona.
1910. FiiANGANiLLO Balboa (P. Pelegrín), S. J.— Colegio de PP. JJ., Gijón.
1909. Fresnedo de la Galzada (D. Julián), Profesor de la Es- cuela Superior de Industrias. — Santander.
1888. Fuente (D. José María de la), Presbítero. — Pozuelo de Galatrava (Giudad-Real). — (Entomología, Coleópteros de Europa: Admite cambios de estos insectos.)
1890. Fuset y Tubiá (D. José) , Doctor en Giencias. ng,tuyaleSj
DE LA REAL ESPAKOLA DE HISTORIA NATURAL. 21
Catedrático en el Instituto de Palma. — Mallorca. — (Gusanos y Dibujo científico.)
1904. Galán (D. Alfonso), Licenciado en la Facultad de Cien- cias.— G. de Villanueva, 23, Madrid.
1909. Galán y Ruiz (D. Gabriel), Catedrático en la Escuela Su- perior del Magisterio. — Calle de Campoamor, 11, Madri'i.
1909. Gallego Armesto (D. Heliodoro), Doctor en Ciencias,
Profesor de la Escuela de Arles é Industrias. — Santiago.
1910. Gamundi Ballester (D. Juan), Farmacéutico militar. —
Palma de Mallorca (Baleares).
1872. García y Arenal (D. Fernando), Ingeniero Jefe de Ci- minos, Canales y Puertos. — Rey Francisco I, Madrid.
1906. García González (D. Joaquín).— C. de Preciados, 46, 3.°, Madrid.
1908. García López (D. José), Maestro de la Escuela Superior. — Loja (Granada).
1877. García y Mercet (D. Ricardo) , Secretario de la Asocia- ción española para el progreso de las Ciencias, Natura- lista agregado al Museo de Ciencias naturales, Subins- pector de Sanidad militar. — C. de la Princesa, [11, Ma- drid.— (Himenópteros de Europa.)
1904. García Mon é Ibáñez (D. Francisco), \lumno déla Facul- tad de Ciencias. — C. de la Luna, 18, Madrid.
1899. García Várela (D. Antonio), Doctoren Ciencias natura-
les. Catedrático de Mineralogía y Botánica en la Uni- versidad de Santiago (Galicia). — (Hemípteros.) 1910. García Velázquez (D. Pedro), Ingeniero de Minas.— Calle de Re?, 6, Sevilla.
1908. García Vélez (D. José), Doctor en Farmacia.— Gra-
nada.
1909. Garma (D. Félix de la), Diputado provincial, Licenciado
en Derecho. — Santander. — (Piscicultura.) 1909. Garzón Vera (D. Anastasio). — Granada.
1900, Gelabert Rincón (Rvdo. D. José).— Llagostera, Gerona.
(Mineralogía y Geología.)
1909. Gil Casares (D. Miguel), Catedrático de la Facultad de Medicina. — Santiago.
1884. Gila y Fidalgo (D. Félix), Catedrático en la Facultad de Ciencias.— Torrejón, 13, Sevi\l3L.—( Botánica y Geo- logía.)
22 LISTA DE SOCIOS
1877. GoGORZA. y González (D.José), Catedrático de Anatomía y Fisiología animal en la Universidad Central. — C. de San Bernardino, 7 tripl.°, Madrid.
1890. GoiTiA (D. Alejandro), Licenciado en Ciencias.— C, de Aguirre, 5, Madrid.
1909. Golpe Núñez (D. Manuel), Alumno de Farmacia. — San- tiago.
1906. GÓMEZ (D. Ramón). — C. de Espoz y Mina, 6 y 8, Zaragoza. (Mineralogía micrográfica.)
189-i. GÓMEZ OcAÑA (D. José), de las Reales Academias de Medicina y Ciencias, Catedrático de Fisiología eu la Facultad de Medicina. — C. de Atocha, 127 duplicado, Madrid.
1909. GÓMEZ Vega (D. José). — Santander. — (Antropología.] 1905. González (D. Anselmo). — G. de la Montera, Madrid.
1910. González (D. José), Teniente Coronel de Ingenieros. —
C. de Villalar, 3, Ma-dviá.— (Biología.) 1910. González (D. SaLuriü), P. B. — Convento de Santo Domin- go de Silos (Burgos). — f Mamíferos.)
1881 . González Fragoso (D. Romualdo). — Campana, 10, Sevilla. s. F. González Hidalgo (D. Joaquín), de la Real Academia
de Ciencias, Catedrático de Malacología y animales inferiores en la Facultad de Ciencias, Jefe de la Sec- ción de Malacología del Museo. — C. de las Fuentes, 9, Madrid.
1909. González Irún (D. Antonio), Capitán de Ingenieros, 6." Regimiento. — Valladolid.
1902. González Sánchez (D. Francisco). — Granada.
1900. Gota y Casas (D. Antonio), Doctor en Medicina. — C. del Pilar, 16, Zaragoza.
1899. Graiño y Caubet (D. Celestino), Doctor en Farmacia, Co- mendador de la Orden civil de Alfonso XII, Subdele- gado del partido judicial. Inspector farmacéutico de Aduanas, Farmacéutico municipal. Delegado de la Junta de Gobierno y Patronato del Cuerpo de titulares, Expro- fesor de la Escuela de Artes y Oficios, etc.— Aviles (As- turias).— (Mamíferos 'y Aves. Reptiles de España. Admite cambios.)
1882. Gredilla y Gauna (D. Apolinar Federico), Catedrático de
la Facultad de Ciencias, Director y Jefe de la Sección
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTOMA NATURAL. 23
de cultivos del Jardín Botánico.— G. de la Estrella, 7, principal, Madrid. — (Geología y Botánica.)
1909. Grinda y Forner (D. Jesús), Ingeniero Jefe de las obras del puerto. — Santander.
1893. Guillen (D. Vicente), Médico-cirujano, Jardinero mayor del Botánico. — Valencia.
1901. Gutiérrez Martín (D. Daniel), Doctor en Farmacia. — Gonstitución, 17, A.vila. — (Botánica y Entomología de la Provincia.)
1898, Halcón (D. Fernando), Marqués de San Gil.— G. de Al- fonso XIÍ, 50, Sevilla. — (Patología vegetal.)
1907. Heintz (D. Luis), Licenciado en Giencias, Director del Golegio de Nuestra Señora del Pilar. — Goya, 13, Madrid.
t909. Hernández Alvarez Reyero (D. Manuel), Arpuitecto mu- nicipal.— Santiago.
1890. Hernández y Álvarez (D. José), Licenciado en Giencias naturales, Gatedrático de Agricultura en el Instituto. — Badajoz. — (Botánica.)
1893. Hernández-Pacheco y Esteban (D. Eduardo), Gatedráti- co de la Facultad de Giencias, Jefe de la Sección de Geo- logía en el Museo de Giencias naturales. — G. de Eloy Gonzalo, 13, Madrid. — (Geología y Paleontología.)
1900. Herrera Oria (D. Juan), Médico del Sanatorio Madrazo.— Santander. — (Histología patológica.)
1875. Heyden (D. Lucas von), Mayor , en reserva, Doctor en Filosofía, honoris causa, individuo de las Sociedades Entomológicas de Alemania, Francia, San Pelersburgo, Suiza, Italia, etc., Gaballero de las Ordenes del Águila Roja prusiana, de la Gruz de Hierro y de San Juan. — Schlosstrasse, 54, Bockenheim, Frankfurt am Main (Ale- mania).— (Coleópteros.)
1888. Hoyos (D. Luis), Doctor en Giencias naturales y en Dere- cho, Gatedrático déla Escuela Superior del Magisterio. — Sagasta, 28, Madrid. — (Antropología.)
190L Hueso (D.José), Doctoren Giencias, Profesor numerario de la Escuela Normal.— Valencia.
1907. HuGUET Y Padró (D. Mariano), Doctor en Medicina. — Barcelona. — (Bacteriología.)
1895. HuiDOBRO Y Hernández (D. José), Doctor en Giencias, Gon-
-28 . LISTA DE SOCIOS ■
servádor, por oposición, en el Museo de Ciencias natu- rales.—G. de Ruiz, 12, 2.% Madrid.
1899. Ibáñez Díaz (D. Francisco Antonio).— Duque, 9, Cartage- na.— (Botánica.)
1895. Ibarlucea (D. Gasto), Catedrático de Agricultura en el Instituto. — Moreras, 6, 2.°, Cáceres.
1902. Imprenta de Fortanet. — Galle de la ¡Libertad, 2%
Madrid.
1908. Instituto general y técnico de Alicante.
1905. Instituto general y técnico de Badajoz (Biblioteca del).
1906. Instituto general y técnico de Baeza.
1903. Instituto general y técnico de Barcelona. 1901. Instituto general y técnico de Burgos.
1906. Instituto general y técnico de Ciudad Real. 1872. Instituto general y técnico de Córdoba.
1909. Instituto general y técnico de Cuenca.
1907. Instituto general y técnico de Granada. 19,01. Instituto general y técnico de Guadalajara.
1903. Instituto general y técnico de Huelva.
1908. Instituto general y técnico de Huesca.
1908. Instituto general y técnico de la Coruña.
1904. Instituto general y técnico de Orense.
1910. Instituto general y técnico de Falencia.
1901. Instituto general y técnico de Palma de Mallorca. 1904. Instituto general y técnico de Pontevedra.
1909. Instituto general y técnico de Reus (Tarragona).
1872. Instituto general y técnico de San Isidro (Biblioteca
del).— Madrid. 1903. Instituto general y técnico de San Sebastián (Guipúzcoa). 1901. Instituto general y técnico de Santiago. 1880. Instituto general y técnico de Valencia. 1901. Instituto general y técnico de Vitoria. 1901. Instituto general y técnico de Zaragoza. 1907. Instituto internacional.— C. de Fortuny, 20, Madrid. 1909. Instituto Oswaldo Cruz.— Caixa, 926, Río de Janeiro,
Brasil.
1873. IÑARRA Y Echevarría (D. Fermín), Catedrático en el Ins-
tituto general y técnico de Guipúzcoa. — Gampomanes, 11, 3.°, Madrid. 1909. Iradier (D. Manuel).— Ronda de Valencia, 3, Madrid.
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 25
1908. IsERN Y TixÉ (D. Francisco).— C. de las Águilas, 18, Se- villa.— (Oología ornitológica.) 1872. Jardín Botánico (Biblioteca del).— Madrid.
1906. Jerónimo Barroso (D. Manuel), Doctor en Ciencias nalu-.
rales, Auxiliar en la misma Facultad.— Salamanca.
1896. Jiménez Gano (D. Juan), Catedrático de Historia natural en el Instituto. Gasa Blanca.— Cuenca.— (Lejairfópíeros.;
1884. Jiménez de Cisneros (D. Daniel), Catedrático de Historia natural en el Instituto.— G. de Medina, 38, Alicante.
1899. Jiménez Munüera (D. Francisco de P.)— C. del Car- men, 57, 3.", Cartagena. — (Botánica.)
1901. Jimeno Egürbide (D. Florentino), Doctor en Farmacia. - Plaza Real, 1, Barcelona.
1908. Klingksíeck (Paul).— 3, rué Corneille (a cote de l'Oieon),
Paris 6e. 1908! Kracht (W.)--Blumerhof, 7. III. Berlín.
1909. Labarta (D. Eugenio), Ingeniero de Minas.— Santiago.
1907. Laboratorio biológico marino de Baleares.— Palma de
Mallorca.
1906. Laboratorio de radiactividad de la Facultad de Ciencias de Madrid.
1909. Lanuza (D. Alvaro), Médico.— Astillero (Santander).— {Antropología.)
1909. Lasala (D. Alfredo), Ingeniero de Minas.— Madrid.
1884. Lauffer (D. Jorge), Agregado al Museo de Ciencias natu- rales, Caballero de la orden civil de Alfonso XII. — Galle de Juan de Mena, 5, Madrid.— fCoZeó/Jíeros de Europa.)
1880. Lázaro é Ibiza (D. Blas), de la Real Academia de Cien- cias, Doctor en Farmacia y en Ciencias, Catedrático de la Facultad de Farmacia.— G. de Palafox, 19, Hotel, Madrid. — (Botánica.)
1908. Liceo de Costa Rica.— San José de Costa Rica (Vía Havre),
(América Central).
1909. Lobo (D. Ruperto), Catedrático de la Universidad.—
Santiago. 1909. López (Excmo. Sr. D. Claudio), Marqués de Comillas.-^
Madrid. 1889. López de Zuazo (D. José), Doctor en Ciencias naturales,
Catedrático en el Instituto. — Burgos.
26 LISTA DE SOCIOS
1907. LÓPEZ Mateos (D. Rafael), Caledrático de Agricultura eu
el Inslitalo. — Granada. 1901. LÓPEZ Mendigutia (D. Fernando), Doctor en Ciencias na- turales.—G. de Campoamor, 12, Madrid.
1908. López Robles (D. Joaquín), Farmacéutico y Galedrático
en el Instituto. — Tarragona.
1908. Lora Castillero (D. Isidoro), Ingeniero de Montes.—
Granada.
1909. Loro y Gómez del Pulgar (D. Manuel V.)~Madrid. 1909. Loustau Gómez de la Membrillera (D. José).— Valencia
de Alcántara (Cáceres). 1905. Lozano Rey (D. Luis), Doctor en Ciencias, Conservador
por oposición del Museo de Ciencias naturales.— Galle
de Yelázquez, 36, Madrid. 1909. Lozano y Monreal (D. Eduardo), Ingeniero, Profesor
de la Escuela de Artes é Industrias. — Santiago.
1901. Llenas y Fernández (D. Manuel). — Cortes, 453, principal,
2.*, Barcelona. — (Botánica.)
1902. Llord y Gamboa (D. Ramón), Doctor en Ciencias y Me-
dicina.— Jorge Juan, 59, Madrid. — (Química geológica.]
1908. Llovet Vergara (D. Alejandro). — Amnistía, 12, Madrid. 1897. Maciñeira y Pardo (D. Federico G.), Cronista oficial de
Ortigueira (La Coruña). — (Prehistoria.) 1878. Mac-Lennan (D. José), Ingeniero. — Apartado 38 Bilbao. 1907. Macho Tomé (D. Aquilino), Doctor en Farmacia. — Sal- daña (Palencia).
1909. Madrazo (D. Enrique Diego), Director del Sanatorio. —
Santander.
1887. Madrid Moreno (limo. Sr. D. José), Doctor en Ciencias, Profesor Sub-Jefe encargado de la Sección de bacteriolo- gía del Laboratorio municipal, Catedrático de Técnica mi- crográfica é Histología vegetal y animal en la F'acultad de Ciencias, Consejero de Sanidad y de Instrucción pú- blica.— C. de Serrano, 40, Madrid. — (Micrografia.)
Í909. Malcolm (R. P. Agustín).— Uclés (Cuenca). — (Lepidóp- teros.)
1907. Maldonado y S.íenz (D. Manuel), Ingeniero de Minas. — Granada.
1910. Marcet (R. P. Odeodato), O. S. R.— Monasterio de Mont-
serrat, Monistrol (Barcelona),
DE LA. REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 27
1873. Marín y Sancho (D. Francisco), Licenciado en Farmacia.
G. de Silva, 49, 2.» derecha, Madrid.
1910. Martín Lecumberri (D. Nicomedes E.)— C. de la Prince. sa, 14, Madrid.— fDmíomeasj.
1909. Martín Yélez (D. Enrique).— Camargo (Santander).— (Histología vegetal.)
1889. Martínez de la Escalera (D. Manuel).— Consulado de Es- paña en Mogador (Marruecos). — (Coleópteros de Europa.)
1892. Martínez Fern.ández (D. Antonio), Doctor en Ciencias
naturales, Catedrático en el Instituto. — Ciudad Real. — (Entomología é Histología,)
1897. Martínez Gámez (R. P. Vicente), Catedrático en el Insti-
tuto.— Albacete. — (Ornitología de España.) 1903. Martínez Girón (D. Paulino), Abogado y Vice-Gónsul de Chile. — Corral del Rey, 9, Sevilla.
1893. Martínez Núñez (R. P. Zacarías), Agustino, Doctor en
Ciencias naturales. — Madrid. 1889. Martínez Pacheco (D. José), Doctor en Farmacia. — San
Juan (Alicante). 1909. Martínez Rodríguez (D. José), Párroco de Cebrero, Pie-
drafita (Lugo).
1874. Martínez y Ángel (D. Antonio), Doctor en Medicina. —
C. de Hortaleza, 89, Madrid.
1909. Martínez y Fernández (D. Luis). — Santander.
1901. Martínez y Martínez (D. Cesáreo), Catedrático en el Ins- tituto.—C. del Convento, 2, Gijón.
1910. Más Magro (D. Francisco), Licenciado en Medicina. —
Galle de Ramón y Cajal, Crevillente (Alicante). 1893. M.Ás Y Guindal (D. Joaquín), Oficial 1.° de Sanidad mi- litar.—C. de Ruiz, 13, Madrid.
1898. Mateos Pérez (D. Féli.x), Profesor en la Escuela de Vete-
rinaria.— Santiago (Galicia).
1905. Mazarredo (D. Rafael), Ingeniero Jefe de Caminos. — C. de Alcalá, 31, Madrid.
1897. Mazo y Franza (D. Julio del). Abogado.— Capuchinas, 4, Sevilla. — (Ornitología.)
1884. Mederos Y Manzanos (D. Pedro), Licenciado en Ciencias naturales. — San Lorenzo (Gran Canaria).
1909. Medina Martínez (D. Alfonso), Médico.— Calle de Serra- no, 36, Madrid.
23 • LISTA DE SOCIOS
1888. Medina Ramos (D. Manuel), Doctor en Medicina, Gale- drálico de Anatomía en la Escuela de Medicina.— G. de San Vicente, 8, Sevi]\a..—{Himenópteros.)
1907. Mediría Rodríguez (D. Manuel), Subdelegado de Farma- cia de las islas de Lanzarote y Faerteventura. — Arrecife (Islas Canarias).
1892. Mendoza (D. Antonio), Jefe del Laboratorio provincial en el Hospital de San Juan de Dios. — G. de Santa Isabel, 34, Madrid.
1909. Mendoza (D. Diego).— Postigo de San Martín, 9, Madrid. 1906. Menet (D. Adolfo).— G. de la Ballesta, 30, Madrid. 1879. Mercado y González (D. Matías), Médico cirujano titular.
Nava del Rey (Valladolid). 1897. Merino (R. P. Baltasar), S. J., Profesor de Física y Química en el Golegio de La Guardia (Pontevedra). — (Bo- tánica.)
1910. Mir y Llambias (D. Antonio).— Mahón.
s. F. MiR Y Navarro (D. Manuel), Director y Gatedrático de Historia natural del Instituto.— Paseo de Gracia, 43, 2.°, 1.% Barcelona.
1902. Moles Ormella (D. Enrique).— Palmes, 19, Barcelona. 1908. Molina y Moreno (D. Francisco).— Farmacia, 9, Madrid.
1908. Montero y Rodríguez-Almanza (D. José).— Montera, 44,
2.°, Madrid. 1910. Montes Garzón (D. Nicasio). — Granada.
1909. Mora (D. Germán de la).— Genova, 24, Madrid.
1909. Morales (D. Mariano), Medico, Inspector de Sanidad pro-
vincial.— Bulevar, Santander.
1903. Moran Bayo (D. Juan), Gatedrático de Agricultura en el
Instituto. — Górdoba (durante el verano en Medina de las Torres (Badajoz).
1908. Morcillo (D. Ramón), Presbítero, Profesor del Sacro-
Monte. — Granada.
1910. Moreno Agrela (D. Juan M.) — Granada.
1909. Moreno Sevilla (D. Fernando).— Granada. 1909. Moreno y Rodríguez (D. Agustín). — Segovia.
1900. Moroder y Sala (D. Federico).— G. de Velázquez, 76, Madrid. — (Entomología, Coleópteros y Hemípteros.J
1906. Moscoso (D. M. R.).— San José de;ias Matas (Provincia de Santiago), República Dominicana. — (Botánica).
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 29
1908. MoYANO Cordón (D. Antonio).— -Granada.
1898. MovANO V MoYANO (D. Pedro), Catedrático y Secretario en la Escuela de Veterinaria.— S. Nacional, 18 dupl.°, Za- ragoza.— (Etnología zootécnica.)
1902. Muñoz-Cubo (D. Luis), Doctor en Ciencias.— Catedrático en el Instituto.— Málaga. — (Malacología y Mineralogía.)
1898. Muxoz Ramos (D. Eugenio), Doctor en Farmacia, Li- cenciado en Ciencias físico-químicas, Director del Labo- ratorio municipal y provincial.— Valladolid. — (Micro- grafía.)
1872. Museo de Ciencias naturales (Biblioteca del).— P. de Re- colelos, 20, bajo, Madrid.
1894. Museo Pedagógico (Biblioteca del).— G. de Daoiz, 3, Madrid.
1889. Muso Y Moreno (D. Joíé), Ingeniero de Montes.- G. del Prado, 20, Madrid.
1889. Nacher y ViLAR (D. Pascual), Catedrático en la Facultad de Ciencias. — Granada.
1907. Nagle Herrera (D. Juan).— Granada.
1905. Nascimento (D. Luis Gonzaga do).— Setubal (Portugal).
1905. Navarrete (D. Adolfo).— C. de Zurbano, 8, Madrid.
1909. Navarrete Chacón (D. Lorenzo), Maestro de la Escuela Superior de Martos (Jaén).
1903. Navarro (D. Leandro), Profesor de Patología vegetal en el Instituto Agrícola de Alfonso XIL — Madrid.
1903. Navarro y Neumann (R. P. Manuel M.'' S.), S. J.— Direc- tor déla Estación, sismológica de la Cartuja. — Apartado núm. 32, Granada. — (Sismología y especialmente ierre- motos españoles.)
1908. Nieto Valls (D. Gustavo), Licenciado en Ciencias Natu-
rales.— Ponferrada (León).
1908. No Y G.^acíA (D. Eduardo), Catedrático de Física general y Decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad.— r Calle del Prior, 17-23, pral., Salamanca.
1902. Novella (D. Joaquín), Catedrático en el Instituto de Figueras.
1898. Novoa y Alvar ez (D. Francisco), Vice-cónsul de Portur gal en Goyán, Socio correspondiente de la Arqueológica de Pontevedra y de la Española de Higiene, Comenda- dor de las Ordenes de Cristo y de la Concepción de Villa-
CQ LISTA DE SOCIOS
viciosa de Portugal, Médico municipal deTomiño, Socio de número de la Cruz Roja Española y condecorado con la medalla de plata de la misma Sociedad y con la de plata de Puentesampayo.— (Por Tuy), Goyán.
1905. NúÑEz DE Prado (D. Enrique).— Galle de Olózaga, 8, Madrid.
1872, GberthíJr (D, Carlos), de la Sociedad Entomológica de Francia. — Faubourg de Paris, 20, Rennes (Ile-et-Vilai- ne), Francia. — (Lepidópteros.)
1872. Gberthür (D. Renato), de la Sociedad Entomológica de Francia, — Faubourg de Paris, 20, Rennes (Ile-el-Vilai- ne), FvíincÍ3L.— (Coleópteros.)
1872. Observatorio Astronómico (Biblioteca del). — Madrid.
1909. Olivar (D. Manuel), Doctor en Medicina.— Zaragoza.
189G. Olóriz (D. Federico), de la Real Academia de Medicina, Gatedrático en la Facultad de Medicina. — G. de Atocha, 127, Madrid. — (Antropología.)
1887. Onís (D. Mauricio Garlos de), Licenciado en Giencias. G. de Santa Engracia, 23, principal, Madrid.
1899. Gramas y González (D. Pablo). — La Orotava (Ganarlas). — (Coleópteros y Ornitología de Canarias.)
1890. Ortega y Mayor (D. Enrique). — G. de Garretas, 14, Labo- ratorio químico, Madrid.
1897. Orueta (D. Domingo de). Ingeniero de Minas.— Gijón. — (Fauna inferior marina del Cantábrico.)
1905. Padró (D.José), Tecnógrafo de la Facultad de Giencias. G. de las Huertas, 70, Madrid.
1894. Palacios (D. Pedro), de la Real Academia de Giencias, In- geniero Jefe del Guerpo de Minas. — G. de Montesquin- za, 9, Madrid.
1881. Pantel (R. P. José), S. J.— Maison d'études, Gemert (Ho-
landa),— (Anatomía de insectos, Ortópteros.) 1905. Pardillo Vaquer (D. Francisco), Doctor en Giencias
naturales, Auxilar en la Universidad. — Barcelona. 1890. Pau (D, Garlos), Farmacéutico. — Segorbe (Gastellón). —
(Botánica.)
1882. Paúl y Arozarena (D. Manuel José de).— San Vicente,
10, Sevilla. — (Patología vegetal,) 1903. Pazos Caballero (D. J. H.), Médico-cirujano. — Miembro de varias sociedades científicas y Corresponsal de la
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTOmA NATURAL. 61
Academia de Ciencias de la Habana. — Martí, 46, San Antonio de los Baños [Guha].— (Dípteros parásitos.)
1909. Pedraja (D. Eduardo de la). — Santander.
1898. Pella y Foiígas (D. Pedro), Ingeniero industrial, química y mecánico, Socio de mérito de las Económicas Arago- nesa y Gerundense de Amigos del País y del Ateneo de Teruel, Ingeniero Jefe de la explotación del Ferrocarril de Cariñena á Zaragoza.— Zaragoza. — (Geología.)
1907. Pereyra Galviatti (D. José), Perito agrónomo por la Escuela de Montpellier.— Arrecife (Lanzarote. Islas Ca- narias) . — (Agronomía y Geología Agrícola de Ca- narias.)
1881. Pérez Lara (D. José María).— Jerez de la Frontera (Cá- diz).— (Botánica.)
1907. Pérez Molina (D. Miguel), Director de la Academia ge- neral de enseñanza. — Ciudad Real.
1873. Pérez Ortego (D. Enrique), Doctor en Ciencias.— Pro- fesor auxiliar en el Instituto del Cardenal Cisneros. — G. de San Bernardino, 1, Madrid.
1894. Pérez Zúñiga (D. Enrique), Profesor auxiliar en la Facul- tad de Medicina.— P.° de Trajineros, 32, Madrid.
1907. Peris Fuentes (D. Ernesto).— Burriana (Castellón).
1909. Peso y Blanco (D. José), Dr. en Medicina.— Gran Vía, 13, Granada,
1902. Pi Y Suñer (D. Augusto), Catedrático en la Facultad de
Medicina. — Barcelona. 1901. Pie (D. Mauricio), de la Sociedad entomológica de Fran- cia.—Digoin (Saóne-et-Loire), Francia. — (^¿"ní. general de Argelia. Col. é Himenopt. paleart. Melíridos, Ptíni- dos, Anticidos, Pedílidos, Brúquidos y Nanopliyes de iodo el mundo.)
1903. PiTTALLGA (D. Gustavo), Doctor en Medicina.— G. del
Marqués del Duero, 10, 1.°, MdidiViá. — (Investigaciones
micrográficas aplicadas á la clínica.) 1903. Planellas (D. Juan), Farmacéutico.— Gayey (Puerto Rico). 1909. PoMBO Ibarra (D. Gabriel).— Santander. 1905. PoNs (D. Enrique), Licenciado en Ciencias naturales.
Catedrático en el Instituto. — Pamplona. 1908. PoRPETA Y Llórente (D. Florencio), Catedrático de la Uni-
versidad.— Granada.
32 LISTA DE SOCIOS
1909. Portales Plá (D. Blas), Alumno de la Facultad de Cien-
cias.— Granada. 1887. Prado y Sáinz (D. Salvador), Doctor en Ciencias natu- rales, Catedrático y Director del Instituto. — Guadalajara.
1910. PucHOL (D. Antonio), Licenciado en Medicina. — Marios
(Jaén). 1874. PuiG'Y Larraz (D. Gabriel), Ingeniero de Minas. — C. de
Fomento, 1 duplicado, t.° derecha, Madrid. 1909. Quintana Trueba (D. Vicente)^ Cirujano del Sanatorio
Madrazo. — Santander. 1895. Ramón y Cajal (D. Pedro), Catedrático en la Facultad de
Medicina. — Sitios, 6, Zaragoza. — (Histología.) 1872. Real Academia de Ciencias exactas, físicas y naturales
(Biblioteca de la). — C. de Valverde, 26, Madrid.
1901. Real Biblioteca de Berlín (Konigliche Bibliolhek).— Beh-
renstrasse, 40, Berlín W. 64.
1907. Reyes Calvo (D. Manuel), Licenciado en Ciencias. —
C. de Conde de Romanones, 8 y 10, Madrid.
1883. Reyes y Prosper (D. Eduardo), Catedrático de Fitografía en la Facultad de Ciencias, Jefe de la Sección de herba- rios en el Jardín Botánico. — C. de San Bernardo, 56, Madrid. — (Anatomía microscópica vegetal, Criptógamas y Orquídeas de España.)
1872. Ribera (limo. Sr. D. Emilio), Doctor en Ciencias natu- rales; Catedrático en la Escuela Superior del Magiste- rio.— Calle de Prim, 15, Madrid.
1908. Rico JiMENO (D. Tomás), Catedrático de Historia natural
en el Instituto. — La Coruña.
1909. Riera (D. Pedro). — Abaixadors, 11, Barcelona.
1909. Rio Lara (D. Eduardo), Catedrático de la Universidad.— Santiago.
1886. RiojA Y Martín (D. José), Doctor en Ciencias naturales, Director de la Estación de biología marina. — C. de Cas- telar, Puerto chico (Santander). — (Anatomía de anima- les inferiores.)
1909. Ríos y Rial (D. Cándido), Director y Catedrático de His- toria natural en el Instituto general y técnico. — Santia- go.— (Mineralogía.)
1902. RivA (D. Maximino de la), Profesor auxiliar en la Facul-
tad de Farmacia. — Santiago.
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 33
1896. RiVAS Mateos (D. Marcelo), Catedrático en la Facultad de Farmacia de la Universidad; Diputado á Cortes. — Glo- rieta de Bilbao, 1, Madrid.— (^fioídnicaj
1902. Rivera y Ruiz (D. Miguel), Catedrático en el Instituto.—
Murcia.
1908. RodríCtO Lavín (D. Cipriano), Doctor en Medicina.—
C. de la Princesa, 16, Madrid.
1884. Rodríguez Aguado (D. Enrique), Doctor en Ciencias y Medicina, Profesor auxiliar de la Facultad de Ciencias. C. de los Reyes, 7, Madrid.
1910. Rodríguez Bouzo (D. José), Licenciado en Ciencias natu- rales.— Orense.
1906. Rodríguez Y López Neira (D. Carlos).— C. de Malasaña, 9,
Madrid.
1903. Rodríguez y López Neira (D. Manuel), Farmacéutico. —
C. del Cardenal Cisneros, 40, Madrid. 1880. Rodríguez Mourelo (D. Joséi, Académico de la Real de Ciencias exactas, físicas y naturales, Profesor de Química industrial orgánica en la Escuela Superior de Artes é Li- dustrias. — C. delPiamonte, 14, Madrid. — (Mineralogía.)
1909. Rodríguez y Rosillo (D. Abilio).— Segovia.
1909. Rojas (D. Carlos), Licenciado en Ciencias.— Torrelavega
(Santander). — { Mineralogía. J
1910. Romero Rodrigo (D. Francisco).— Calle de Pontejos, 1, 3.%
Madrid.
1907. RoussEL Y Üry (D. León), Ingeniero Agrónomo, Cate-
drático de Agricultura del Estado en Francia, Director del servicio agronómico de la Sociedad general de In- dustria y Comercio.— C. del Prado, 7, Madrid.
1873. Saavedra (Excmo. Sr. D. Eduardo!, Ingeniero de Cami- nos, Individuo de las Reales Academias de la Lengua, de Ciencias y de la Historia, Consejero de Instrucción pública.— C. de Fuencarral, 74 y 76, principal, Madrid.
1890. Sáenz y López (D. Juanj, Licenciado en Ciencias, Direc- tor del Colegio de Santa Ana.— Mérida (Badajoz).
1907. Salcedo (D. Pedro), Ingeniero Jefe de Montes.— Granada.
1901. Sánchez Bruil (D. Mariano), Catedrático en el Instituto general y técnico.— C. de Alfonso I, 28, Zaragoza.
1909. Sánchez Cabezudo (D. Federico), Doctor en Farmacia.— Carriches (Toledo).
T. ix.-Energ, 1910. 3
34 LISTA DE SOCIOS
1891. Sánchez Navarro y Neumann (D. Emilio), Doctor en Cien- cias naturales, Profesor auxiliar en el Instituto.— G. de Rosario Cepeda, i3, Cádiz.— (Entomología.)
1910. Sánchez Roig (D. Mario).— Calzada del Cerro, 827, Ha- bana (Cuba).
1885. Sánchez y Sánchez (D. Domingo), Doctor en Ciencias naturales y en Medicina, Conservador, por oposición, en el Museo de Antropología, Profesor en la Escuela de Ar- tes é Industrias.— C. de Atocha, 96, Madrid.— í'Anaío- mía comparada.)
1899. Sanchíz Pertegas (Excmo. Sr. D. José).— C. de San Vicen-
te, 151, Valencia.
1905. Sancho (D. Enrique)— C. de Orellana, 1, Madrid.
1906. San Miguel de la Cámara (D. Maximino).— C. de Hor-
taleza, 22, Madrid.
1898. Santos y Abreu (D. Elias) , Licenciado en Medicina y Ci- rugía y Director del Museo de Historia natural y Etno- gráfico.— Santa Cruz de La Palma (Canarias).— (^£^nío- niología y Botánica.)
1879. Sanz de Diego (D. Maximino), Disecador 1.°, por oposi- ción, del Museo de Ciencias naturales. — C. de Abel, 8 (Cuatro Caminos), Madrid. — (Comerciante en objetos y libros de Historia natural y en utensilios para la reco- lección, preparación y co7iservación de las colecciones; cambio y venta de las mismas en todos los ramos.)
1900, Saulcy (Feliciano Caignart de).— 3, rué Chátillon, Melz
(Lorraine). — (Coleópteros y Ortópteros de Europa.)
1909. Savirón y Caravantes (D. Paulino), Decano y Catedrático de la Facultad de Ciencias. — Zaragoza.
1902. ScHRAMM (D. Jorge).— C. de Monteleóu, 23, pral., Ma- drid.— (Coleópteros, Cerambícidos.)
1886. Seebold (D. Teodoro), Ingeniero civil, de la Sociedad de Ingenieros civiles de París, Comendador de la Orden de Carlos III, Caballero de varias órdenes extranjeras. — (Lepidópteros.)
1898. Segovia y Corrales (D. Alberto), Catedrático de Zoología general en laFacultad deCiencias. — Leganitos,47, Madrid
1908. Selgas (D. Julián), Médico en Valdemoro de la Sierra (Cuenca), — (Lepidópteros.)
1902. Seminario conciliar de Orihuela.
DE LA. REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL 35
1872. Senado (Biblioteca del).— Madrid.
1897. Sehas Y González (D. Antonio).— Monsalves, 12, Sevilla. ( Histología J
1907. Serradell (D. Baltasar).— G. de San Pablo, 71 y 73, Bar-
celona.—/'ConqMÍ/ioZo5f2a, Paleontología y Mineralogía.) 1909. Sierra (R. P. Lorenzo).— Limpias (Santander), --ríJspe-
leologia.) 1899. Silva Tavares (Excmo. Sr. D. Joaquín de), de la Real Aca- demia de Giencias de Lisboa, de la Sociedad entomoló- gica de Francia, Socio correspondiente de la Real Aca- demia de Ciencias y Arles de Barcelona y fundador de la Sociedade Portuguesa de Sciencias Naturaes.— fZooce- cidias.)
1908. Simancas Señan (D. Francisco).— Granada.
1909. Simancas Señan (D. Juan de Dios).— Granada.
1889. Simarro (D. Luis), Doctor en Medicina, Catedrático de
Psicología experimental en la Facultad de Ciencias. — C. del General Oráa, 5, U3iáriá.--( Histología.)
1890. SiRET (D. Luis), Ingeniero.— Cuevas de Vera (Almería).
(Geología y Antropología.) 1901. Sobrado Maestro (D. César), Catedrático en la Facultad de Farmacia. — Sanúago.— (Botánica.)
1909. Sobrino y Buigas (Ramón), Licenciado en Ciencias.— C. de
Horlaleza, 42, Madrid.
s. F. Solano y Eulate (D. José María), Marqués del Socorro, Catedrático jubilado de la Facultad de Ciencias— C. de Jacometrezo, 41, Ma.áriá.— (Mineralogía y Geología.)
1901. Soler y Batlle (D. Enrique), Farmacéutico militar.- C. Mayor, 51, Sarria (Barcelona). — (Botánica).
1898. Soler y Carceller (D. Juan Pablo), Doctor en Gien- cias, Catedrático de Agricultura en el Instituto gene- ral y técnico.— C. de Alcoraz, 7, UnesaL. — f Micro- química.)
1910. Soler y Luesma (D. Amadeo), Doctor en Medicina y Ci-
rugía.— González Cuadrado, 3, Sevilla.
1908. Suárez Figukroa y Cazeaux (D. José), Médico.— Madrid.
1903. Subirás Olave (D. José).— Hospital militar, Ambulancia de montaña, núm. 3, Barcelona.
1905. SüRMELY (D. Eduardo), Profesor de idiomas.— Concep- ción Jet'ónima, 15 y 17, Madrid.
36 LISTA DE SOCIOS
1903. Taboada Tundidor (D. José), Doctor en Ciencias na- turales; Catedrático en el Institato.— Granada.— /'íJnío- mología.)
1907. Tacquin (Dr. A.)— Mogador (Marruecos).
1899. Tarazona y Blanch (D. Ignacio), Catedrático en la Facultad de Ciencias. — Príncipe Alfonso, 11, Valencia.
1899. Tarín y Juaneda (D. Rafael), Doctor en Ciencias natura-
les, Profesor auxiliar de la Universidad. — Torno de San Cristóbal, 9, Valencia.
1908. Tello (D. Francisco), Médico.— C. de Aguirre, 1, Madrid. 1910. Tenorio (D. Bernardo). — Venerables, 5, Sevilla.— f'Geo-
logia.)
1909. Tomás (D. Lorenzo).— Barcelona.
1907. Tomás Corrales (R. P. A.), Rector de las Escuelas Pías
y Catedrático de Historia natural. — Granada.
1901. Tomás y Gómez (D. Calixto), Catedrático de Anatomía en
la Escuela de Veterinaria. — Córdoba. — (Anatomía com- parada.)
1900. ToRREMOCHA Tellez (D. Lorcuzo), Catedrático en la Fa-
cultad de Medicina. — Sevilla.
1902. Turró (D. Ramón), Director del Laboratorio Microbioló-
gico. — C. del Notariado, 10, Barcelona. ^Bacteriología.) 1896. Tutor (D. Vicente), Doctor en Medicina. — Calahorra (Lo- groño).— (Coleópteros.)
1903. Universidad de Santo Tomás. — Manila.
1905. Urquijo (D. Estanislao). — C. de Alcalá, 41 cuadruplica- do, Madrid,
1904. Uruñuela (D. Julio), Doctor en Ciencias naturales, Con-
servador en el Jardín Botánico. — Puerta del Sol, 7, Madrid. 1909, Vaamonde (D.Joaquín). Profesor auxiliar en la Univer- sidad.— Santiago.
1908, Valdelomar Gijón (D, Mariano), Farmacéutico. — Granada. 1900, Vales Failde (limo, Sr. D. Javier), Vicario general y
Abogado, — C. de la Pasa, Madrid. 1908. Valle (D. Alberto del). Farmacéutico. — Don Ramón de la
Cruz, 51, Madrid, 1902. Vázquez Figueroa y Mohedano (D. Antonio), Arquitecto. —
Plaza de Jaúdenes,Guadalajara. — (Coleópteros de Europa)
1905. Vera (D.Vicente), Catedrático en la Escuela Superior del
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HLSTORL\ NATURAL 37
Magisterio, Profesor auxiliar en el Instituto de San Isidro. — G. de la Concepción Jerónima, 16, Madrid.
1906. Verdagcer Gomes (D. Pablo).— Valencia. 1909. Vial (D. Federico).— Santander.
1907. Vidal y Gareta (D. Francisco), Gatedrático en la Univer--
sidad Gentral. — G. de Leganitos, 47, Madrid.
1909. Vidal y Garberas (D. Luis Mariano), Inspector general
del Guerpo de Ingenieros de Minas, Presidente de la Gomisión del Grisú, Miembro de la Real Academia de Giencias y Artes de Barcelona, Socio correspondiente de la Real Academia de Giencias exactas, físicas y natura- les de Madrid. — Barcelona. t899. Vidal y Gompaire (D. Pío), Doctor en Giencias naturales, Conservador, por oposición, en el Museo. — G. de Justi- niano, 7, Madrid.
1910. Villar (D. Eugenio), Profesor ayudante de la Escuela de
Artes é Industrias. — Santiago. 1R96. ViÑALs Y Torrero (D. Francisco), Doctor en Medicina. — Plaza de los Ministerios, 9, Madrid. ,
1904. Williams and Norgate, Libreros editores.— 14, Henrietta
Street. — Govent Carden (Londres), W. G.
1907. Wynn Ellis (D. Federico). — Barcelona. — (Botánica.)
1907. Zabala y Lar a (D. Miguel), Químico de la Azucarera Santa Juliana y Farmacéutico. — Granada.
1907. Zambrano y García de Caravantes (D. José), Farmacéu- tico.— Granada.
1897. Zamora y Garrido (D. Justo), Licenciado en Farmacia, Director del Colegio de segunda enseñanza de San Agus- tín.— Siles (Jaén), por Valdepeñas é Infantes. — [En- tomología^ especialmente de la Sierra de Segura.)
1905. ZuLUETA (D. Antonio de), Doctor en Giencias naturales. —
Hipódromo (Museo de Ciencias), Madrid. — (Herpetología)
Socios agregados.
1909. Aramburu (D. Emilio), Doctor en Medicina y Profesor en
la Escuela, de Veterinaria. — Zaragoza. 1904. Aterido (D. Luis), Jardinero Mayor del Botánico.— Madrid-
1910. Casares (D. Demetrio). — Granada,
1909. Cazorla (D. Eduardo), Director del Colegio Politécnico de Motril (Granada). ^
38 LISTA DE SOCIOS
1908. Diez Tortosa (D. Ángel), Profesor auxiliar en el Insti-
tuto.— Granada,
1909. EsGOBio Franco (D. Jesús). — Gaboya, 6, 4.°, Santander. —
{Antropología.) 1899. Escribano y Ramón de Moncada (D. Francisco), Licen- ciado en Medicina. — Galle de Hidalgo, Torrevieja (Ali- cante).
1909. García Gazorla (D. Francisco de P.), Farmacéutico. —
Motril (Granada).
1890. Fernández Carada (D. Pedro). — Santander.
1898. Izquierdo (D. Juan Antonio), Catedrático de Ampliación de Física en la Universidad. — Zaragoza.
1903. Orensanz (D. José), Profesor auxiliar interino en la Es- cuela de Veterinaria. — Zaragoza.
1910. Requena Espinar (D. Enrique). — Granada.
1906. Sabater Diana (D. Gregorio), Licenciado en Ciencias na- turales.— Museo Pedagógico, Buenos aires.
1909. Santa Cruz de la Casa (D. José), Alumno de Farmacia. — Bocanegra, 4, Granada.
1909. Señan Díaz (D. Leopoldo), Estudiante. — Reyes Católicos, 40, Granada.
Socios que han fallecido en 1910.
NUMERARIOS
1887. Artigas (D. Primitivo), de Madrid.
1906. Benito y Pinol (D. Manuel), de Sevilla.
1897. Cáceres y González (D. Juan), de Cartagena.
1875. Ferrand y Couchoud (D. Julio), de Sevilla.
1901. Font Sagué (D. Norberto), de Barcelona,
1882. Mazarredo (D. Carlos), de Madrid.
1901. Rio (D. Garlos del), de Madrid.
1905. Royo y Llobat (D. Adolfo), de Valencia.
1887. Vázquez Figueroa y Canales (D. Aurelio), de Guadalajara.
RESUMEN.
Socios protectores 10
— honorarios 10-
— correspondientes 61
— numerarios 474
— agregados 15
Total SIO-
Madrid, 1." de Enero de 1911. El JS'ecreíario,
* Ricardo García Mercet.
ÍNDICE GEOGRÁFICO DE LOS SOCIOS
■b2&:e'Jí^i>tj^
Aguilar (Córdoba) D argent.
Albacete Dantín. Martínez Gámez.
Alicante Instituto. Jiménez de Cisneros.
Almeria Carbó.
Arrecife. Medina Rodríguez. Pereyra Galviatti.
Ávila Gutiérrez Martín.
Aviles (Oviedo) Graiño.
Badajoz
Hernández Alvarez, Instituto.
Baeza
Instituto.
Barceloria Almera. Aranzadi.
BofiU.
Brugués.
Buen.
Calleja.
Camps.
Casamada.
Cátedra de Historia natural.
Delgado Lauger.
Faura.
Fernández Galiano.
Ferrer (C.)
Ferrer y Hernández (J.)
Folch Andreu.
Huguet y Padró.
Instituto.
Jimeno Egurbide.
Llenas.
Marcet.
Mir.
Moles.
Pardillo.
Pí y Suñer.
Riera.
Serradell
Soler (E.)
Sueiras Olave.
Tomás.
Turró.
Vidal.
Wynn Ellis.
(•) No figuran los residentes en Madrid. Las iniciales H, C ó A, precediendo á un apellido, indican que se trata, respectivamente, de un socio honorario, correspon- diente ó agreg-ado.
40
ÍNDICE GEOGRÁFICO DE LOS SOCIOS
|
Burgos |
Cuevas de Vera (Almería) |
|
Instituto. |
Siret. |
|
López de Zuazo. |
'Ferrol (Cortina) |
|
Burriana (Castellón). |
Comerma. |
|
Peris Fuentes. |
Figueras |
|
Cabra. |
Novella. |
|
Corrales Hernández. |
Gador (Almería) |
|
Cebrero (Piedrafita, Lugo) |
Albarracíu. |
|
Martínez Rodríguez. |
Gerona |
|
Cácere s |
Cazurro. |
|
Ibarlucea. |
Esteva. |
|
Cádiz |
Garriga. |
|
Sánchez Navarro. |
Gijón (Oviedo) • |
|
Calahorra (Logroño) |
Franganillo. Martínez y Martínez. |
|
Tutor. |
Orueta. |
|
Camargo (Santander) Martín Vélez, |
Goyán (Pontevedra) Novoa. |
|
Carrkhes (Toledo) |
Granada |
|
Sánchez Cabezudo. |
Alvarez (J.) |
|
Cartagena (Murcia) |
Alvarez de Cienfuégos (M.) |
|
Calandre. |
Biblioteca universitaria. |
|
Ibáñez. |
(A) Casares. |
|
Jiménez Munuera. |
(A) Diez Tortosa (A.) |
|
Ciudad Real Becerra. |
Diez Tortosa (J.) Diez Tortosa (M.) Dorronsoro. |
|
Instituto. |
Escuela normal de Maestros |
|
Martínez Fernández. |
Espejo. |
|
Pérez Molina. |
Fábregas. |
|
Córdoba |
Facultad de Ciencias. |
|
Coscollano. |
Facultad de Farmacia. |
|
Instituto. |
Fernández Arcoya. |
|
Moran. |
Fernández Martínez. |
|
Tomás y Gómez (C.) |
García López, |
|
Crevillente (Alicante) |
García Vélez. Garzón Vera. |
|
Más Magro. |
González Sánchez. |
|
Cuenca |
Instituto general y técnico. |
|
Instituto. |
López Mateos. |
|
Jiménez Cano. |
Lora. |
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATL'RAL.
41
Maldonado.
Montes Garzón.
Morcillo.
Moreno Agrela.
Moreno Sevilla.
Moyano.
Naclier.
Nade Herrera.
Navarro Neumann.
Peso.
Porpeta.
Portales. (A) Kequena.
Salcedo. (A) Santa Cruz. (A) Señan. (A) Simancas (J.)
Simancas Señan.
Tabeada.
Tomás Corrales.
Valdelomar.
Zabala.
Zambrano.
Guadalajara Instituto. Prado. Vázquez (D. Antonio).
Huelvrc Cendrero. Instituto.
Hitcrcal- Overa (Almería) Enciso.
Huesca Escuela normal de Maestros. Instituto. Soler y Carceller.
Jerez (Cádiz) Pérez Lara.
La Coruña Campo Prado. Instituto. Rico.
Za Guardia (Pontevedra) Merino.
Laguna de Tenerife (Canarias) Cabrera (A.)
La Palma (Canarias) Bello y Rodríguez.
La Orotava (Canarias) Gramas.
Legnnés (Madrid) Fernández Navarro.
Zeón Aragón.
Limpias (Santander) Sierra (R. P.)
ZogroTío Elizalde.
Zoja (Granada) García López.
Llagostera (Gerona) Gelabert.
Mahón (Baleares) Alabern. Ferrar Mir.
Málaga Muñoz Cobo.
Marios (Jaén) Navarrete. Pachol.
Mérida (Badajoz) Sáenz López.
Monreal del Campo (Teruel) Benedicto.
Motril (Granada) Cazorla. García Cazorla.
Murcia Codorníu. Rivera (M.)
42
ÍNDICE GEOGRÁFICO DE LOS SOCIOS
Nava del Rey ( Valladolid) Mercado.
Nules (Castellón) Beltrán Bigorra.
Olot (Gerona) Bolos.
Orense Bescausa. Instituto. Rodríguez Bouzo.
Orihuela (Alicante) Andreu.
Colegio de Santo Domingo. Seminario.
Ortigueira (Cortina) Macifieira.
Oviedo Balbin. Barras. Facultad de Ciencias.
Falencia
Cascón.
Palma de Mallorca (Baleares) Darder. Fuset.
Gamundi Ballester. Instituto. Laboratorio biológico marino.
Pamplona Pons,
Ponferrada (León) Nieto.
Pontevedra Colomina. Instituto.
Portugalete (Bilbao) Mac-Lennan.
Pozuelo de Calatrava. Fuente.
Reus (Tarragona) Instituto.
Salamanca Arévalo. Jerónimo. Nó y García.
~ Saldaña (ralencia). • Macho Tomé.
San Ildefonso (Scgovla) Breñosa.
San Lorenzo (Canarias) Mederos. San Lorenzo del Escorial (Madrid) Biblioteca de Montes. Berraondo.
San Sebastián Instituto.
Sta. Cruz de la Palma (Canarias) Santos Abreu.
Sta. Cruz de Tenerife (Canarias) Cabrera y Díaz (A.)
Santander Abarca. Alaejos. Carballo. Escalante fC.) Escalante (J.) (A) Escobio.
Estación de Biología. (A) Fernández Cabada. Fresnedo.
Garma.
Gómez Vega.
Grinda.
Herrera Oria.
Lanuza.
Madrazo.
Martínez.
Morales.
Pedraja.
Pombo.
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORLA. NATURAL.
43
|
Quintana. |
Halcón. |
|
Rioja. |
Isern. |
|
Vial. |
Martínez Girón. |
|
Santiago (Coruña) Cabeza de León. |
Mazo. Medina. |
|
Cátedra de la Universidad. |
Paúl. |
|
Cotarelo. |
Tenorio. |
|
Deulofeu. |
Seras. |
|
Eleicegui. |
Soler Luesma. |
|
Fernández Garrido. |
Siles (Jaén) |
|
Gallego Armesto. |
Zamora. |
|
García Várela. Gil Casares. Golpe Núñez. |
Silos (Burgos) González. |
|
Hernández. |
Tarragona |
|
Instituto. |
López Robles. |
|
Labarta. Lobo. Lozano Monreal. |
Tarrasa (Barcelona) Cadevall. |
|
Mateos. |
Teruel |
|
Río Lara. |
Boscá (A.) |
|
Ríos. |
Toledo |
|
Riva. |
EsplÜga. |
|
Sobrado. Vaamonde. Villar. Segorbe (Castellón) Pau. |
Torrelavega. Alcalde del Río. Rojas. Torrevieja (Alicante) |
|
Segovia Castellarnau. Flórez. |
(A) Escribano. Tuy (Pontevedra) Areses. |
|
Llovet. |
JJclés (Cuenca) |
|
Moreno Rodríguez. |
Fernández. |
|
Rodríguez Rosillo. |
Malcolm. |
|
Sevilla. |
Valdemoro de la Sierra (Cuenca) |
|
Bago. |
Selgas. |
|
Benjumea. |
Valencia |
|
Chaves. |
Boscá (E.) |
|
Doblado. |
Crú. |
|
Fernández de Castro. |
Cruz Nathan. |
|
Gila. |
Esplugues. |
|
García Velázquez. |
Facultad de Ciencias. |
|
González Fragoso. |
Guillen. |
44
ÍNDICE GEOGRÁFICO DE LOS SOCIOS
Hueso.
Instituto.
Sanchíz.
Tarazona.
Tarín.
Verdaguer Comes.
Valencia de Alcántara Loustau.
Valladolid Barreiro. González Irún. Muñoz Ramos.
Vigo (Pontevedra) Biblioteca G.^ Barbón.
Vitoria
Instituto.
Zaragoza (A) Aramburu (E.) Aramburu (P.)
Aranda.
Ardiz,
Borobio.
Casino.
Darder Pericas.
Dosset.
Ferrando.
Gómez R.
Gota.
Instituto. (A) Izquierdo.
Moyano.
Olivar. (A) Orensanz.
Pella.
Ramón y Cajal (P.)
Sánchez Bruil.
Savirón.
Zumaya (Guipúzcoa) Aldaz.
Ex:TK.jív^:tTcrEie>o
Alemania Aslier. — Berlín. (C) Arnold. — Munich. (C) Bourgeois.— /S¿. Marie aux Mi- nes. (C) Bucking. — Estrasburgo. (H) Engler.— jSerZm. (C) Gebien. — Hamburgo.
Heyden. — Franhfurt am Main. Kracht. — Berlín. Real Biblioteca. — Berlin. (C) Salomón. — Heídelberg.
Saulcy. — Metz. {€) Weise (J.)— Berlin.
Argelia (C) Chevreux. — Bóne.
Austria-Hungría (C) Brancsik. — Trencsen.
(H) Brunner. — Viena. (C) Horvath. — Budapest.
Kheil. — Praga. (C) Klapalek. — Praga. (C) Reitter.— Paskau. (H) Tschermack.— Víena.
Bélgica (C) Schouteden.— ^rwseZas.
Brasil
Instituto Oswaldo Cruz.
Chile
(C) Porter. — Santiago.
Costa Rica Liceo. — San José.
Cuba Pazos. — San Antonio. Sánchez Roig. — Habana. (C) Torre. — Habana.
DE LA REAL ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL.
45
Ecuador (C) Sodiro. — Quito.
listados Unidos
(H) Scudder. — Cambridge. (C) Turnez. — Washington. (O) Washington. — Locust, Mon- mouth.
Puerto Rico Planellas.
Francia
(C) Acloque. — París. (C) Anáré.—Gray.
Azam. — Draguignan. (C) Bedel.— París. (C) Blanchard. — Pan's. (C) Bois. — Saint-Mandé. (C) Delacroix. — Paris. (C) Dollfus.— Pans. (C) D'Orbigny. — Paris. (C) Fauvel.— Caen. (C) Foumouze. — Paris. (C) Grouvelle (A.) — Issy. (C) E.ec\ie\.— Marsella. (C) Janet. — Yoisinlieu.
Klincksieck.— Porís. (C) Lesne. — Asnieres.
Marqués de Mauroy. (C) Martin {R.)—Le Blanc. (C) Meunier. — Paris.
Oberthur (Ch.) — Rennes.
Oberthur (R.) — Rennes. (C) Olivier. — Baroches aii Houlme. (C) Vérez.— Burdeos.
Pie. — Digoin.
Seebold . — Paris.
Simón. — Paris. (H) Van Tieghem. — Paris. (C) Verneau.— París.
Filipinas Universidad. — Manila.
Holanda
Fantél. — Kasteel Gemert.
Inglaterra
Boulenger . — Londres.
Burr. — Dover. (C) Distant. — South Nonvood.
Dulau. — Londres. (H) Geikie. — Londres. (C) 'Lev.is (G.)-Tumbridg€ Wells. (H) Lubbock. — Londres. (H) Poulton.— Oíc/orá. (C) Shelford. -Oxford.
Williams. — Londres.
Italia
(C) Balsamo. — Ñapóles.
(C) Brizi. — Roma.
(C) Camerano. — Tiirin.
(C) Cannaviello. — Portici.
(C) Dervienx. — Turin.
(C). De Toni.— iVioWewa.
(C) Gestro. — Genova.
(C) Giordano. — Ragusa (Sicilia).
(C) GrifEini. — Turin.
IC) Piccioli (Fr.) — Vallomhrosa.
(C) Piccioli (L.) — Siena.
Marruecos.
Buigas. — Mogador. Martínez de la Escalera. — Mo- gador. Tacquin. — Mogador.
Monaco (C) Richard. — Monaco.
Portugal
Carvalho. — Lisboa. Correa. — San Martinho (Sa- hroza).
46
ÍNDICE GEOGRÁFICO DE LOS SOCIOS
(C) Girará.— Lisboa.
Nascimento.— (SeíMbaZ.
Rumania (C) M.ontanáon.—Bukar€st.
Sueeia.
(C) 'Lagerheim.—Estocolmo.
Suiza Garl.— Ginebra. Schulthess Eechberg.— Zuric.
República Dominicana.
Hoscoso. — San José de las Matas.
RELACIONES del esfado de la Sociedad y de su Bibliofeca
LEÍDAS EN LA SESIÓN DE DICIEMBRE DE 1910
POR EL SECRETARIO
D. RICARDO GARCÍA MERCET
Y EL BIBLIOTECARIO
D. ÁNGEL CABRERA LATORRE
Memoria de Secretaría.
Señores:
Otra vez voy á exponeros brevemente el estado de la Sociedad al concluir uno de los años de su existencia. Corresponde esta Memoria al 39 de nuestra constitución, pues como recordareis todos, seguramente, la Sociedad Española de Historia Natural fué fundada en el mes de Febrero de 1871.
Durante el año que acaba de transcurrir, hemos tenido el honor de vernos presididos por un naturalista ilustre, que sobre sus méritos como catedrático y malacólogo eminente, tiene para nos- otros el de haber sido uno délos fundadores de la Sociedad. Esta, como sabéis, se constituyó por un grupo de naturalistas de que van quedando pocos supervivientes. Entre ellos se cuentan toda- vía, para dicha nuestra, D, Joaquín González Hidalgo, el Presi- sidente de 1910, y D. Ignacio Bolívar, que lleva la Tesorería de la Sociedad y dirige efectivamente la impresión de nuestras publica- ciones desde hace muchos años. Entre los desaparecidos que creo yo más dignos de recuerdo y veneración para nosotros, se cuen- tan D. Laureano Pérez Arcas, D. Miguel Golmeiro, D. Juan Vila- nova, D. Francisco de P. Martínez y D. Serafín de Uhagón. A ellos, que con su perseverancia y con su esfuerzo lograron infundir vida pujante á nuestra Sociedad desde los primeros años de su existencia, se debe principalmente el que hayamos podido alcan- zar el grado de florecimiento á que hoy llegamos. Por esto no en- contraréis, de fijo, inoportuno el que haya traído aquí esos nom- bres venerados, al hablar de otros de los que con ellos compartie- ron la iniciativa de nuestra constitución.
48 BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Esla ha ejercido ana influencia más importante de lo que gene- ralmente se cree en el desenvolvimiento científico de la genera- ción actual de investigadores españoles. Nuestra Sociedad, en efecto, no sólo ha contribuido á fomentar el estudio de las cien- cias naturales en España, despertando estímulos y creando me- dios de comunicación entre los naturalistas, sino que ha servido de patrón y ejemplo para que se intentase la creación de otras So- ciedades análogas. Así, la Española de Física y Química, en la que se están dando á conocer tantos meritísimos investigadores, ha sido fundada á nuestra imagen y semejanza, y puede decirse que por el anhelo que despertó entre los químicos de poseer un medio de exteriorización como el que poseíamos los naturalistas. Y así ahora nuestra Sociedad y la de Física y Química, ya nom- brada, sirven de acicate á los que aplican sus talentos al estudio de las llamadas Ciencias Exactas para tratar de constituir una Aso- ciación de matemáticos españoles, que publicará mensualmeute sus boletines, como lo hacemos nosotros y los físico-químicos. En esta enumeración de los servicios prestados á la cultura española por nuestra Sociedad, no he de omitir otro de los que más justa- mente deben enorgullecemos: de nosotros partió la idea de crear la Asociación Española para el Progreso de las Ciencias, que tan- to contribuye con sus Congresos anuales, en los que se congregan los hombres más eminentes de nuestro país, no sólo á que sean más conocidos todos los que en España dedican su inteligencia á los trabajos de investigación, sino á que se difundan los conoci- mientos que solían ser patrimonio de unos cuantos escogidos.
Diréis, probablemente, que nada de lo que estoy refiriendo guarda relación con los trabajos en que se ocupó la Sociedad du- rante el año último. A este reparo justísimo no tengo nada que oponer; pero si estas Memorias de fin de año han de limitarse á ser un índice de las notas y comunicaciones que se han publica- do durante el período anual á que cada una se refiera, valdría más dejar de escribirlas. De fijo que todos recordaréis, tan bien como yo, quiénes han sido los colaboradores del Boletín de 1910 y quiénes los autores de las Memorias que en ese mismo año he- mos publicado. Entre aquéllos citaré á los señores Ramón y Ca- jal, Olóriz, Martínez de la Escalera, Vachal, de la Fuente, Gonzá- lez Hidalgo, Jiménez de Cisneros, Garballo, Navarro Neumann, Fernández Navarro, LauíTer, Fernández Galiano, Melcón, Faura y
DE HISTORIA NATURAL. 49
Sans, Calderón, Hernández- Pacheco, De Buen, Schramm, Dantín Cereceda, Mengaud, Bolívar, Regnault, P. Ambrosio Fernández, Mazarredo, Barras de Aragón, Aranzadi, González y Gutiérrez, Palacios, Rioja Martín, Cabrera y Colomina, que con sus traba- jos nos han permitido publicar un tomo compuesto de 498 pági- nas y nup.ve láminas, en el que se encuentran estudios muy ori- ginales é interesantes. De Memorias hemos terminado la publica- ción de los tomos i y vi, aquél con trabajos que exclusivamente tienen por asunto la fauna de la Guinea española; el otro con di- versos estudios monográficos ó de investigación , debidos á los Sres. E. Simón, Faura y Sans, Cogorza^ Hernández- Pacheco y Fernández Galiano.
Repasando los nombres de los que han contribuido á sostener nuestras publicaciones en 1910, advertiréis, lo hago notar con un poco de amargura, que son los de los mismos colaboradores que tuvimos en 1909 y en años precedentes. Apenas se halla algún nombre nuevo ó que nos suene poco en la lista de autores que acabo de copiar. Y mi deseo sería poder llamar vuestra atención, todos los años, sobre naturalistas nuevos, sobre los que deberán ser los continuadores de la generación madura actual. Diréis, tal vez, que esta sucesión está formándose, que los jóvenes recién sa- lidos de las Facultades universitarias no han tenido aún tiempo de orientar sus aptitudes ni de definir su preferencia ó inclina- ción. Yo también quiero creerlo así, y espero con ansia el momen- to en que los futuros naturalistas empiecen á darse á conocer, rompan el incógnito en que hoy se encuentran encerrados. Y quiero creer también que nuestros sucesores habrán de ser, en número, muchos más que el que nosotros componemos, y que serán también más capacitados que nosotros.
En efecto; el medio en que se forma actualmente la futura ge- neración de naturalistas es mucho más propicio que el que encon- tramos en nuestros años juveniles los que ya empezamos á enve- jecer. Cuando yo era estudiante, no había instrumental en los laboratorios, ni casi había colecciones, ni se encontraban libros en las bibliotecas, ni se disponía, en suma, de elementos para traba- jar. Las pensiones en el extranjero, eran entonces también cosa desconocida. Hoy los laboratorios están bien abastecidos, las co- lecciones del Estado van enriqueciéndose, vamos teniendo biblio- tecas, no escasean los elementos con que trabajar, y se puede ir fácilmente pensionado á una nación extranjera para aprender lo
T. XI —Enero, f911. 4
50 BOLETÍN DE L\ REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
que aquí todavía no sabemos ó no conocemos suficientemente. Con tales medios, hay derecho, tiene el país derecho, á esperar que nuestra sucesión supere en mentalidad, en energías, en apti- tudes á los que ahora abastecemos las publicaciones científicas que entre nosotros ven la luz. De no suceder así, habrá que atri- buir á la pereza ó al indiferentismo — ese vicio y esa cualidad de la raza que es preciso extirpar — el fracaso aquí de los medios que ponen en práctica otros países cultos para crear fuertes genera- ciones de intelectuales.
Pocas palabras más y termino.
Forzoso es que consigne el movimiento de Socios ocurrido en 1910. Este lo precisan y resumen las siguientes cifras:
Socios en 31 de Diciembre de 1909 568
» en 31 de Diciembre de 1910 570
La diferencia que resulta á favor del año último, es muy de apreciar, pues eu Sociedades como la nuestra, que cuentan mu- chos años de vida, suele llegarse á un período estacionario, en que el aumento de miembros apenas si compensa las bajas que ordinariamente se suelen producir.
Entre las que este año han ocurrido por defunción, se encuen- tran las de personas tan apreciables y tan identificadas con la So- ciedad como D. Primitivo Artigas, nuestro Presidente en 1909, D. Aurelio Vázquez de Figueroa, el P. Norberto Font, D. Juan Gáceres y González, D. Adolfo Royo y Llovat, D. Carlos del Río y algiin otro de que no puedo hacer memoria. También á última hora, cuando ya está en prensa este relato, me enteran del falle- cimiento de D. Carlos Mazarredo, Ingeniero de Montes muy ilus- trado, que hizo aquí y en las Filipinas abundantes recolecciones de Arácnidos, cedidas luego graciosamente al Museo de Historia Natural.
Descansen en paz lan buenos amigos y compañeros.
Y termino la presente relación expresando el deseo de que en la Memoria de Secretaría de 1911 no haya necesidad de participaros la muerte de ninguna de las personas que actualmente forman la Real Sociedad Española de Historia Natural. ¡Que la suerte sea á todos propiciaen el año próximo!
El Secretario,
Ricardo García Mercet.
DE HISTORIA NATURAL. 51
Estado de la Biblioteca.
Habiéndome hecho cargo, interiiiaraente, de la Biblioteca de nuestra Real Sociedad, por ausencia del bibliotecario, Sr. Fernán- dez Galiano, lócame ahora dar cuenta del estado de la misma du- rante el año 1910. Señálase éste, por lo que á este asunto respec- ta, por una mejora hace largo tiempo necesaria, y que la trasla- ción del Museo de Ciencias Naturales al que fué Palacio de las Artes y la Industria ha hecho al fin posible. Quiero referirme con esto á la instalación de la Biblioteca en un local amplio, cómodo é idóneo por todos estilos para este fin, con lo que desaparecen los mil inconvenientes y molestias con que á cada paso se tropezaba «u las habitaciones reducidísimas y obscuras de que disponíamos en nuestro antiguo domicilio social del Museo Antropológico.
Hízose el traslado en la primera quincena del mes de Julio, procediéndose inmediatamente á la colocación de los hbros y folle- tos en la estantería. Esta última es corrida, de modelo muy sen- cillo y susceptible de ampliación, aunque los 29 estantes de que se compone son ya capaces para 4.500 volúmenes. En la actuali- dad, la tabla más alta de estos estantes se encuentra al alcance de la mano, con lo que se evita la molestia que el uso de gradilla ó escalera pudiera suponer. Algunos de los estantes han sido cons- truidos de manera que en ellos puedan colocarse atlas, láminas, mapas y grandes infolios, y en el centro de la habitación se ha puesto una gran mesa sobre la cual se tendrán siempre los núme- ros corrientes de las publicaciones que la Sociedad recibe.
El único defecto que en el nuevo local podría señalarse, es la relativa escasez de luz, que sólo es abundante en la parte donde está instalada la mesa de trabajo del bibliotecario y del auxiliar: pero debe tenerse presente que la habitación ha sido instalada, no para sala de lectura, sino para depósito de libros, teniendo los se- ñores socios sitio sobrado para leer, y magnífica luz, en la Sala de Juntas y en los amplios y confortables laboratorios del Museo, instalados en el mismo piso del edificio.
En cuanto al índice, consérvase el mismo de la anterior insta- lación, pero al colocar los libros en la nueva estantería, se ha he- cho preciso revisar una por una todas las papeletas á fin de hacer
52 boletín de la real sociedad española
las necesarias correcciones de signatura. Para los efectos de ésta nos hemos apartado por completo del sistema que en nuestro país sigue el cuerpo de Archiveros y Bibliotecarios, y hemos adoptado el de números para los estantes y letras para las tablas, sistema que, sobre ser mucho más universal que el de numeración total- mente correlativa, es más práctico en una biblioteca sujeta, como la nuestra, á constante y rápido crecimiento. Las papeletas se han clasificado por materias, y dentro de éstas por autores, cuyo pro- cedimiento, sobre ser el mismo que la Sociedad emplea en los ín- dices seriales de sus publicaciones, resulta hasta ahora el más ventajoso en la práctica. Esta última es la que igualmente nos ha aconsejado distribuir las materias en cincuenta y cinco grupos, que á su vez se reparten entre los veinte departamentos del índice en la forma siguiente;
I. — Historia Natural general. — Oceanografía. —Espeleología.
Técnica micrográfica. II.— Biología general.— Zoología general.— Anatomía y Fi- siología animales. — Taxidermia. III. — Zoogeografía. — Taxonomía y nomenclatura zoológica. IV. — Protozoa. — Porifera.— Ccelenterata. — Echinodermata. V.— Vermidea.-^Brachiopoda. — Bryozoa. — Mollusca. — Crus- tácea.— Arachnida. — Myriopoda. Vi. — Insecta. (Entomología general.) VIL— Coleóptera,
VIH. — Hymenoptera. — Lepidoptera. — Trichoptera. — Neurop- tera. — Díptera. IX. — Aphaniptera. — Hemiptera. — Orthoplera. — Thysanura!.
CoUembola. X. — Pisces. — Reptilia. — Batrachia. XL — Aves. — Mammalia. XII. — Antropología, etnología y prehistoria. XIIL— Botánica.
XIV. — Mineralogía. —Geología. — Sismología. ■ XV. — Paleontología. XVI. — Física y Química. — Matemáticas.
XVIL— Astronomía. — Geografía. — Expediciones científicas en general. XVIIL— Discursos y solemnidades académicas. — Biografía y Ne- # crología.
DE HISTORIA NATURAL. 53
XIX. — Bibliografía. — Medicina y Parasitología. — Varios (Ma- terias de índole no científica). XX. — Publicaciones.
La agrupación de las varias materias dentro de cada departa- mento obedece, no á la afinidad de las mismas, sino al mayor ó menor número de obras que sobre aquella materia existen en la Biblioteca. Por eso, mientras á los coleópteros, acerca de los cua- les tenemos algunos centenares de libros y folletos, se les consa- gra todo un departamento, pueden reunirse en uno solo los peces, ios reptiles y los batracios, por ser, relativamente, pocas las obras que sobre estos grupos posee la Sociedad.
En este trabajo de arreglo del índice y corrección de signaturas nos ocupamos actualmente, sin que esta labor haya sido óbice para continuar la encuademación de volúmenes y demás tareas habituales de la Biblioteca. En cuanto al aumento en el número de publicaciones recibidas en cambio por nuestra Sociedad, la lis- ta que á continuación damos lo dará á conocer claramente. Sola- mente diré, pues, para terminar, que entre los numerosos donati- vos recibidos durante el año de 1910, es especialmente de agrade- €erel de numerosos libros y folletos, incluyendo las guías ilustra- das de casi todos los jardines zoológicos y botánicos de Europa, hecho por nuestro distinguido consocio el Sr. Barras de Aragón, á quien en nombre de la Sociedad doy aquí públicamente las más expresivas gracias por su desprendimiento.
Madrid y Diciembre de 1910.
El Biblioíecario interino, Ángel Cabrera.
LISTA DE LAS SOCIEDADES
C09 las que cambia, y de las publicaciones periódicas
que recibe, la í^eal Sociedad española
de fíistoria natural
Alemania
Deutsche Entomologische National Bibliotbek, Berlin. Deutsche Entomologische Gesellschaft, Berlín.
Deutsche Entomologische Zeitschrift. Eutomologischer Internationaler Verein, Stuttgart.
Entomologische Zeitschrift. Entomologische Litteraturblatter, Berlin. Entomologischer Verein in Berlin.
Berliner Entomologische Zeitschrift. Entomologischer Verein zu Stettin.
Entomologische Zeitung. Geologisches Gentralblatt, Leipzig. Naturae Novitates, Berlin. Naturhistorische Gesellschaft zu Nürnberg. Ahhandhmgen. Jáhreshericht. Mitteilungen. Physikalisch-medicinischen Gesellschaft zu Würzburg. Sitzungsberichte. Verhanilungen. Verein für naturwissenschaftliche Unterhaltung zu Hamburg.
Verhandlungen. Zentralblatt für allgemeine und experimentelle Biologie, Leipzig. Zeitschrift für wissenschaftliche Insektenbiologie, Husum. Zoologischer Anzeiger, Leipzig. Zoologischer Museum, Berlin. Mitteilungen.
Austria- Hungría
Académie des Sciences de Cracovie. Bidletin international
LA. REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 55
K. K. Naturhistorisches Hofmuseum, Wien.
Ajitialen. K. K. Zoologisch-Botanische Gesellschaft in Wien.
VerhancUungen. Katalog Literatury naukowej Polskiej, Budapest. Museum Nationale Hungaricum, Budapest.
Annales histor ico-naturales. tíocietas entomológica Bohemise, Praga.
Acta. Ungarische Centralbureau für ornithologische Beohachtungen, Budapest.
Aquila. Wiener Entomologiscbe Zeitung, Wien.
Bélgica
Observatoire royal de Belgique, Bruxelles.
Afínales.
Anyiuaire. Société belge d'Astronomie, Bruxelles.
Annales.
Annuaire.
Bulletin. Société belge de Géologie, de Paléontologie et d'Hydrologie, Bruxelles.
Bulletin.
3Jémo¿res. Société entomologique de Belgique, Bruxelles.
Annales.
Mémoires. ,
Société royale zoologique et malacologique de Belgique, Bruxelles.
Annales.
Brasil
Instituto Oswaldo Cruz, Río de Janeiro.
Memorias. Museu Goeldi de Historia natural e Ethnographia (Museu Paraense), Para.
Boletim. Museu Paulista, Sao Paulo.
Revista. Sociedade scientifica de Sao Paulo.
Revista
eosta Rica
Instituto físico-geográfico nacional de Costa Rica, San José.
Anales. Sociedad nacional de Agricultura, San José de Costa Rica.
Boletín.
56 PUBLICACIONES QUE RECIBE
ehile
La Educación costarricense.
Revista. Museo nacional de Chile.
Boletín. ^
Museo nacional de Valparaíso.
Revista chilena de Historia tiatural. Société scientifique du Chili, Santiago. ,
Actes.
Dinamarca
Société botanique de Copenhague. Botanisk Tidsskrift.
Egipto
Société entoaiologique d'Égypte. Le Caire. Bulletin. AJémoires.
España
Asociación española para el Progreso de las Ciencias, Madriii.
Congreso de Zaragoza. Clínica y Laboratorio, Zaragoza. Colegio de farmacéuticos de l^aleares, Palma de Mallorca.
Las Baleares. Comisión del Mapa geológico de España, Madrid.
Boletín.
Memorias. Facultad de Ciencias de Zaragoza.
A7iales. Farmacia y Medicina, Barcelona.
Anales. Gaceta farmacéutica española, Barcelona. Ingeniería, Madrid. Institució catalana d'Historia natural, Barcelona.
Butlletí. Institución libre de enseñanza, Madrid.
Boletín. Instituto central Meteorológico, Madrid. Laboratorio de investigaciones biológicas de la Universidad de Madrid.
Trabajos. Laboratorio de Radiactividad de la Universidad de Madrid.
Boletín.
LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL.
Laboratorio municipal de Higiene de Madrid.
Boletín. Observatorio meteorológico de Cartuja (Granada).
Boletín mensual.
Boletín anual. Real Academia de Ciencias exactas, físicas y naturales, de Madrid.
Anuario.
Memorias.
Revista. Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona.
Boletiii.
Memorias. Real Sociedad Geográfica de Madrid.
Boletín.
Revista de Geografía Colonial y Mercantil. Sociedad aragonesa de Ciencias naturales, Zaragoza.
Boletín. Sociedad española de Física y Química, Madrid.
Anales.
Estados Cnidos y sus Colonias
Academy of Natural Sciences of Pbiladelphia.
Proceedings. Academy of Science of Saint-Louis.
Tratisactiotis. American Association for the Advancement of Sciences, Cincinali.
Proceedings. American Museum of Natural History, New York.
Annual Report.
Bulletin. Brooklyn Institute of Arts and Sciences.
Cold Spring Harbor Monographs.
Museum. Science Bulletin. Chicago Academy of Sciences.
Annual Report.
Bulletin.
Geological and Natural History Survey.
Natural History Survey.
Special Publication. Davenport Academy of Sciences,
Proceedings. Departamento del Interior. Oficina de Agricultura. Manila.
Boletín del Agricultor.
Revista agrícola de Filipinas. Department of the Interior. Burean of Forestry. Manila.
Bulletin.
£8 PUBLICACIO^IES QUE RECIBE
Department of the Interior. Weather Bureau. Manila Central Observatory. Aiinual Report. BuUetin.
Esaex Institute, Salem.
Bulletin. Field Museum of Natural History, Chicago.
Fublicatio7is. Johns Hopkins Hospital, Baltimore.
Bulletin. Johns Hopkins University Circular. Missouri Botanical Carden^ St.-Louis.
Anmial Report. Museum of Comparative Zóology at Harvard CoUege, Cambridiie.
Annual Report.
Bulletin.
Oberlin CoUege.
Lahoratory Bulletin. Public Museum of the City of Mihvaukee.
Annual Report.
Bulletin.
Smithsonian Institution, U. S. National Museum, Washington.
Annual Report.
Bulletin.
Contrihutions from the ü. S.
Miscellaneous Collection.
National Herharium.
Proeeelings.
Report.
The American Naturalist, Boston.
The American Review of tropical Agriculture, México.
The Journal of Nervous and Mental Disease. New York.
The Philippine Journal of Science, Manila.
Tufts CoUege, Massachussets.
United States Department of Agriculture, Washington. Bulletin.
United States Geological Survey, Washington.
Annual Report.
Bulletin.
Mineral Ressources ofthe United States.
Professionxl Paper.
Water-Supply and Irrigation Paper. University of California, Berkeley.
Publicatinns. University of Colorado, Boulder.
Studies.
University of the State of New York. New Y'ork State Mugeum. Annual Report. BuUetin.
LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 59
Wilson Ornithological Club, Oberlin, Ohio.
The Wilson Bulletin. Wisconsin Academy of Sciences, Arts and Letres, Madison.
Transadions. Wisconsin Geological and Natural History Survey, Madison,
Bulletin.
Francia
Académie des Sciences de París.
Comptes-rendus. Académie Internationale de Géographie botanique, Le Mans.
Bulletin. Aúnales des Sciences naturelles. Zoologie. París. Bulletin scíeutifique de la France et de la Belgique, Paria. Bulletin trimestríel de l'Eiiseígnement profesíonnel et technique des
Peches marítimes, Paris. Faculté des Sciences de Marseille.
Afínales. Instituí de Zoologie de l'Université de Montpellier.
Travaux. Laboratoire d'Histologie de la Faculté de Médecine de Montpellier.
Travaux. La Feuille des Jeunes Naturalistes, Paris. Le Naturaliste, Paris. Muséum d'Histoire Naturelle de Paris.
Bulletin. Revue des Pyrénées, Toulouse.
Bulletin. Société botanique de France, Paris.
Bulletin.
Mémoires. Société des Amia des Sciences naturelles de Rouen.
Bulletin. Société des Sciences naturelles de l'Ouest de la France, Nantes.
Bulletin. Société de Spéléologie, Paris.
Spelunca. Société d'Océanographie du Golfe de Gascogne. Bordeaux.
Rapports. Société entomologique de France, Paris.
Anuales.
Bulletin. Société franQaise de Minéralogie.
Bulletin. Société géologique de France, París.
Bulletin.
m
PUBLICACIONES QL'E RECIBE
Société linnéenne de Bordeaux.
Actes. Société linnéenne de Lyon.
Annales. Société linnéenne de Normandie, Caen.
Bulletin.
Mémoires. Société linnéenne du Nord de la France, Amiens.
Bulleein.
Mémoires. Société nationale des Sciences naturelles et mathématiques de Cherbourg.
Mémoires. Société zoologique de France, París.
Bulletin. Station de Pisciculture et d'Hydrobiologie de l'üniversité de Toulouse.
Bulletin. (Jniversité de Toulouse.
Annuaire.
Bulletin.
Rapport annuel.
Holanda
Fondation de P. Teyler van der Hnlst, Haarlem.
Archives du Musée Teyler. Société hoUandaise des Sciences, Haarlem.
Archives néerlandaises des Sciences exactes et naturelles.
Inglaterra y sus Colonias
Australian Museum, Sydney.
Legislative Assembly.
Records. Colombo Museum, Ceylon.
Spolia Zeylanica. Entomological Society of London.
Transactioyis. Entomological Society of Ontario.
Annual Report. Linnean Society of New South Wales, Sydney.
Froceedings. Natural History Society of Glasgow.
Transactions. Queensland Museum, Brisbone.
Annals. Royal Microscopical Society, London.
Journal.
LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 61
Royal Physical Society, Edinburgh.
Proceedings. South African Museum, Capetown.
Report. The Canadian Entomologist, Guelph.
The Entomologist's Record and Journal of Variation, London. The Zoological Record, London. The Zoologist, London. University of Toronto.
Studies. Zoological Museum of Tring.
Novitates zoologicae. Zoological Society of London.
Proceedings.
Transactions.
Italia
Laboratorio di Zoologia genérale e agraria della R. Scuola superiore d'Agricoltura in Portici.
Bollettino. La Nuova Notarisia, Modena. Musei di Zoologia ed Anatomía comparata della R. Universitá di Torino.
Bollettino. Museo Civico di Storia natnrale di Genova.
Annali. Reale Stazione di Entomología agraria in Firenze.
Redia. Rivista coleotterolog'ca italiana, Camerino. Societá di Naturalisti in Napoli.
Bollettino. Societá di Scienze naturali ed economiche di Palermo.
Giornale di Scienze naturali ed economiche. Societá entomológica italiana, Firenze.
Bullettino. Societá italiana di Scienze naturali in Milano.
Atti. Societá toscana di Scienze naturali, Pisa.
Atti. Societá zoológica italiana, Roma.
Bollettino.
Japón
Tokyo Zoological Society.
Annotatio7ies zoologicae japonenses.
02 PUBLICACIONES QUE RECIBE
México
Instituto geológico de México.
Boletín.
Parergones. Instituto Médico Nacional, México.
Anales. Sociedad científica c Antonio Álzate», México.
Memorias y Revista.
Monaco
Institut océanographique, Monaco. Bulletin. Resultáis des campagnes scientifiques du Prince Albert I" de Monaco.
Noruega
Universitas Regia Fredericiana, Christiania.
Perú
Sociedad geográfica de Lima. Boletín.
Portugal
Academia Real das Sciencias, Lisboa.
Boletim.
Memorias. Annaes de Sciencias Naturaes, Foz do Douro. Collegio de S. Fiel.
Broteria. Commiíjao dos trabalhos geológicos de Portugal, Lisboa.
Communicagoes.
Memorias. Institut royal de Bactériologie Cámara Pestaña, Lisboa.
Archives. Portugalia, Porto. Sociedade Broteriana, Coimbra.
Boletim. Société portugaise de Sciences naturelles, Lisboa.
Bulletin.
República Argentina
Academia nacional de Ciencias, Córdoba.
Boletín. Museo de La Plata.
Anales.
Revista.
LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL. 63
Museo nacional de Buenos-Aires. Anales.
Rusia
Jardín botánico de Tiflis. Kaukasische Museum, Tiflis.
Mitteilungen. Musée botanique de rAcadémie impériale des Sciences, St. Pétersbourg.
Travaux. Musée zoologique de l'Académie impériale des Sciences de St. Pétersbourg.
Anjiuaire. Societas entomológica rossica, S. Petersburgo.
Revue russe d' Entomologie.
Trudy (Horae). Société impériale des naturalistes de Moscou.
Bulletin.
Noiiveaux Mémoires. Société ouralienne d'Amateurs des Sciences naturelles, Ekaterinoslaw.
Bulletin for June 1909.
Salvador (El)
Museo Nacional de El Salvador, San Salvador. Anales.
Suecia
Entomologiska Foreningen i Stockholm.
Entotnologisk Tidskrifi. Geological Institution of the University of Upsala.
Bulletin. Université Royale d'Upsala.
Suiza
Naturforschende Gesellscbaft in Basel.
Verhandlungen. Schweizerische Entomologische Gesellscbaft, Schaflfhausen.
Mitteilungen. Société Vaudoise des Sciences naturelles , Lausanne.
Bulletin. Société zoologique suisae et Muséum d'Histoire naturelle de Genéve.
Revui; suisse de Zoologie.
Uruguay
Museo nacional de Montevideo. Anales.
Venezuela
Museo Nacional, Caracas. An7iales.
Ángel Cabrera^ Bibliotecario.
BOLETÍN
DE LA
REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA DE HISTORIA NATURAL
Sesión del 11 de Enero de 1911.
PRESIDENCIA DEL 1 L M O . SR. D. EMILIO RIBERA
El Secretario leyó el acta de la sesión anterior, que fué apro- bada.
Posesión de cargos.— El Sr. D. Joaquín González Hidalgo, que ha presidido la Sociedad durante el año 1910, hizo la presenta- ción de su sucesor, el Sr. D. Emilio Ribera, ensalzando los mé- ritos que en él concurren y recordando el mucho tiempo que lleva dedicado á la enseñanza y al estudio de la Historia Natural.
— El Sr. Ribera, al ocupar la Presidencia, agradece el cariñoso saludo que acaba de dedicarle el Sr. Hidalgo, y después de algu- nas frases en que modestamente se declara sin méritos para ocu- par el puesto á que ha sido elevado, da las gracias á la Sociedad por el honor que le dispensa encargándole de presidir nuestras reuniones mensuales durante el año corriente.
A continuación el Sr. Ribera elogia la gestión de la Junta directiva de la Sociedad en el año último y propone se acuerde un voto de gracias para el Presidente saliente Sr. González Hi- dalgo y para los Sres. Tesorero, Secretario, Vicetesorero, Vice- secretario y Bibliotecario, aceptándose por unanimidad ^a indi- cación expuesta por el Sr. Ribera.
Admisiones.— Fueron admitidos como socios numerarios los se- ñores presentados en la sesión de Diciembre último.
Fallecimiento.— El Secretario anunció la muerte de nuestro consocio D. Carlos Mazarredo, Ingeniero de Montes muy distin- guido é ilustrado que pertenecía á la Sociedad desde los primeros
T. XI. -Enero, 1911. 6
gg BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
años de su fundacióa y fué Presidente eu el año 1891. Se acordó constase en acta el sentimiento producido en todos por la pérdida de tan estimable consocio.
La Biblioteca.— El Sr. Cabrera, puso en conocimiento de la Sociedad que está terminada la catalogación de todas las obras y folletos que constituyen la Biblioteca y que estas obras se hallan á disposición de los señores socios que deseen consultarlas en el lo- cal de la Biblioteca, abierto de nueve de la mañana á siete de la tarde y establecido en el edificio donde actualmente estamos ins- talados, esto es, en el ala Norte del Palacio de Bellas Artes, del Hipódromo. Allí quedan expuestas durante todo el mes las publi- caciones que se van recibiendo, que es por lo que se ha dejado de traerlas á las sesiones como se venía haciendo.
Asuntos varios.— El Secretario lee una expresiva carta del se- ñor D. Ricardo Codorníu, dando gracias por su nombramiento de Vicepresidente de la Sociedad para el año que corre.
—El Sr. Ribera anuncia que el Instituto Geográfico y Estadís- tico ha establecido ya en Toledo el primer Observatorio Sismo- lógico oficial, dotándole de aparatos y de todos los elementos ne- cesarios para cumplir la misión que suele encomendarse á los establecimientos de primer orden, entre los de su clase. Dijo también, que podría organizarse una excursión á Toledo para conocer el nuevo Observatorio y ver los detalles de su instalación.
El mismo Sr. Ribera indicó la conveniencia de que una Comi- sión de la Sociedad visite al nuevo Ministro de Instrucción Pú- blica, Sr. D. Amos Salvador, y le entregue un ejemplar encua- dernado de los Boletines y Memorias que hemos publicados du- rante el año 1910.
Ambas proposiciones de la presidencia (la que se refiere á la excursión á Toledo y la relativa á visitar al señor Ministro) fue- ron acordadas por aclamación.
—El Sr. Fenández Navarro leyó el siguiente informe sobre la circular que hemos recibido de la Sociedad Aragonesa de Cien- cias Naturales, el cual fué aprobado:
«Los que suscriben, designados por la Sociedad para informar acerca de la comunicación de la Sociedad Aragonesa de Ciencias naturales, entendiendo que es muy plausible el propósito de di- cha entidad de tender á federar las Asociaciones científicas espa-
DE HISTORIA NATURAL. 67
ñolas, opinan que la R. Sociedad española de Historia natural no puede acceder á lo solicitado por oponerse á ello su reglamen- to, según el cual los socios numerarios satisfarán todos la cuota de 15 pesetas anuales.
Madrid, 11 de Enero de 1911.— Enrique PÉaEz Zúñiga. — Do- mingo Sánchez. — Lucas Fernández Navarro.»
Examen de cuentas. — El Sr. Azpeitia, como presidente de la Comisión designada en Diciembre para el examen de las cuentas de Tesorería, correspondientes al año 1910, leyó el siguiente informe:
Los que suscriben, designados por la Sociedad española de His- toria natural en la sesión de Diciembre último, para el examen y comprobación de las cuentas presentadas por el señor Tesorero D. Ignacio Bolívar, y el Vicetesorero D. Cayetano Escribano, re- ferentes al año próximo pasado, tienen la satisfacción de partici- par á sus consocios que dichas cuentas están en un todo confor- mes con los justificantes correspondientes y acusan un estado económico satisfactorio.
Viene á confírmalo más y más el hecho de que durante el año pasado se han hecho gastos extraordinarios ocasionados por la concurrencia de la Sociedad á la Exposición de Valencia en que tan brillante éxito ha obtenido, y los ocasionados por el traslado de la Biblioteca y construcción de nueva estantería, de que se hace mención detallada en la rendición de cuentas del señor Te- sorero inserta en el acta de Diciembre.
A pesar de todo esto resulta que después de invertidas las 5.000 pesetas de la subvención anual concedida á la Sociedad por el Ministerio de Instrucción Pública y 9.333,56 de sus recursos ordinarios, acusan las cuentas y justificantes un saldo en caja de 736,96 pesetas, al cual se agrega otro saldo á favor por atrasos do 2.905,96.
Los que suscriben, altamente satisfechos de estos resultados, se complacen en proponer, adcTiás de la aprobación de las cuentas, un voto de gracias para su digno Tesorero, D. Ignacio Bolívar, por su activa y valiosa gestión en el cargo que le ha sido enco- mendado.
Madrid, 10 de Euero de 1911.— Florentino Azpeitia. — Ramón Lloro y Gamboa. — Francisco de las Barras.
68 BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPANOl A
Notas y comunicaciones.— El Secretario presentó los trabajos siguientes, en nombre de sus autores:
«Especies nuevas de Dorcadion», por D. Manuel M. de la Escalera.
«Ensayo de un catálogo metódico de plantas fanerógamas per- judiciales á los cultivos en España, con la correspondencia, entre sus nombres científicos y vulgares», por D. Juan Dantín Cere- ceda, que pasó á la Comisión de catálogos.
Notas bibliográficas.— El Sr. Calderón leyó la siguiente:
Llorens Tomás: «Minoráis de Catalunya», Memoria premiada en el concurs celebrat per la Institució Catalana de Historia Na- tural, l'any 1909. Barcelona, 1910; 59 páginas.
El trabajo así intitulado es un catálogo de los minerales de Ca- taluña, conocidos basta el día por las noticias dadas en diversos escritos, las propias del autor y las obtenidas revisando las colec- ciones regionales que existen en el país. No vamos á enumerar las especies en él citadas, lo cual equivaldría casi á reproducirlo;, además de que merced á la gran complacencia del autor, sus apuntes estuvieron galantemente á nuestra disposición para re- dactar la parte referente á Cataluña en cada especie de nuestra obra «Los minerales de España», en la que pueden ser consultados. Nos limitamos á dar noticia de un trabajo, interesante sin duda, aunque sólo aspire á ser un avance para otros más nutridos de datos y localidades sobre tan extensa región. Y no basta esto sólo: el Sr. Tomás debe, con la gran competencia que le ha suminis- trado su labor y aprovechando residir habilualmeute en la región, completar su empeño con noticias sobre los yacimientos, especial- mente los más interesantes, y sobre la explotación de las minas útiles.
Bien está lo hecho y la labor realizada es útil y meritísima; pero no dé el Sr. Tomás por terminada una obra en la que, como ninguno, puede aun espigar un campo fértil en beneficio señalado de la ciencia patria.
— D. Joaquín María de Castellarnau, remite la siguiente: Las Carofitas de España, y singularmente las que crecen en su& estepas, por el Dr. Eduardo Reyes Prósper, Catedrático de la Uni- versidad Central. Madrid, 1910 (iu.4.°, 206 pág?., con 27 láms. y 10 fotograbados en el texto).
DE HISTORIA. NATURAL. 69
La aparición de este libro constituye un verdadero aconteci- miento para ios amantes de la Botánica española, puesto que vie- ne a llenar un vacío de nuestra Flora criptogámica. LasGaráceas constituyen un grupo de plantas, que tal vez por ser muy comu- nes algunas de sus especies y encontrarse en todas partes, no ha sido investigado debidamente por nuestros botánicos hasta que el Dr. Reyes Prósper se ha encargado de ello, publicando hoy, como resultado de sus trabajos, el libro cuyo título encabeza estas líneas. La prensa diaria se ha ocupado de él llenando de elogios mereci- dos la labor de nuestro consocio y á ellos uno yo también los míos, muy humildes, y tengo el convencimiento de que asimismo le tributarán también los suyos, más valiosos, todos mis compañe- ros de esta Real Sociedad. Porque el Sr. Reyes Prósper ha traba- jado con constancia durante muchos años, y llevado únicamente por el anhelo de añadir una especie más á nuestra Flora, ha reco- rrido todas las regiones de la Península, y eso es digno de elogio en todas partes y más entre nosotros que tan poco dados somos á esos trabajos de investigación.
Los datos contenidos en las Carofitas de España, introducen en nuestra Flora bastantes especies nuevas — algunas se describen por primera vez, — y además permiten, por la gran abundancia de localidades investigadas, trazar la distribución geográfica de las Caráceas en nuestra Península, y por eso creo que no ha de care- cer de interés para nuestro Boletín, el siguiente resumen que hago de ellos.
Todas las especies indicadas hasta ahora para España por los distintos autores, tanto españoles como extranjeros, que se han ocupado de este grupo de Griptógamas, han sido halladas por el Sr. Reyes Prósper, con excepción de una sola: la Toly pella hispa- nica, descripta por Nordstedt en vista de ejemplares recogidos por H. Nilson, en Cártama y Pizarra, junto al río Guadalhorce; y ade- más de esa comprobación, muy valiosa ya de por sisóla, y del sin número de localidades nuevas que para dichas especies ha señala- do, introduce de nuevo en nuestra Flora doce especies y dos va- riedades, siendo éstas y tres de las especies completamente nue- vas y no descritas hasta el presente. Gon estos aumentos y com- probaciones resultan ser las siguientes las Garáceas españolas, in- dicando con un * las especies que figuran por primera vez en nues- tra Fiora, y con dos ** aquellas que además son especies nuevas, creadas por el Dr. R. Prósper.
70) BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Gen. Nitella: *iV. syncarpa Kütz.— *iV. capitata kg.—N. fíexi- lisA^g.—N.translucensAg.—N. mucronata A. Br.— *N. te- nuissima Goss. et Germ.— *N. hatrachosperma A. Br.— A^ hy aliña Ag.
Gen. ToSypella: T. glomerata Leonh.— **r. Giennensis R. Prósp. n. sp. — T. Hispánica Nordst.
*Gén. Tolypellopsis: * r. síeMififem Mig.
Gen. Lamprothamnus: ** L. Aragonensis R. Prósp. n. sp. — L. alopecuroides A. Bv.— **L. Toletanus R. Prósp. n. sp.
Gen. Chara: Ch. corónala Ziz.— *C/i. imperfecta A. Bv. — Ch. crinita Wallr.— **var. Toletana n. var.— *C/i. ceratophyUa \Ya.i]v. — *Ch. contraria A. Br.—Ch. intermedia A. Br.— C/i. foetida A. Br. — var. paragijmnophylla. — **var. Gallocantae n. var.— C/i. gymnophylla A. Br. — var. subsegregata.—Cli. crassicaulis Schl. — C/i. hispida L.— var. equisetina. — Ch. as- pera Willd. —Ch. galioides D. C.—Ch. connivens Salzm. — * Ch. fragifera Dur. -C/i. fragilis Desv.
El estudio fllográfico de las especies que se acaban de enume- rar ocupa la mayor parte del libro del Sr. R. Prósper, encontrán- dose todas ellas descritas in extenso, y además sus caracteres, es- tán gráficamente representados en 19 láminas dibujadas al trazo con rara perfección, y en las cuales se halla el porte de cada es- pecie en tamaño natural, y los detalles importantes aumentados. Para estas descripciones ha tenido en cuenta nuestro Autor toda la literatura más importante relativa á las Garáceas publicada hasta el día, desde los albores de la Botánica en que Babuino señalaba vagamente la Ch. foetida con la frase de Equisetum sub aqua repens, hasta las recientes publicaciones de Migula, colabo- rador de Rabenshort en la colosal empresa de dar á conocer la vegetación criptogámica de Europa. Mas, á mi modo de ver, lo que avalora realmente estas descripciones es que, según afirma- ción propia, el Sr. Reyes Prósper ha recolectado y visto vivas to- das las especies, excepción hecha de la Tolypella hispánica, según antes ya he dicho, formando con ellas un herbario de más de 40Q ejemplares, y cultivando en el acuario de su laboratorio, durante varios años, una porción de especies notables, pues eso me pa- rece que es una buena garantía para poder confiar en la bondad del trabajo, puesto que sólo es posible describir bien lo que se conoce bien.
DE HISTORIA NATURAL. 11
Después de la fitografía de las especies, se ocupa el Sr. Reyes Prósper de su dislribucióa en las distintas regiones de la Penín- sula, utilizando para ello en primer lugar todo el bagaje de datos propios adquiridos en sus excursiones á más de 200 localidades, y sin descuidar por eso las noticias aportadas por todos los bota-* nicos, tanto de España como de fuera, que en sus trabajos seña- lan la existencia de alguna Garácea en nuestro suelo. Los rasgos más característicos que de ese estudio se deducen, son los siguien- tes. Las especies del género Chara son las que con más abundan- cia se encuentran en toda la Península, ocupando á veces exten- siones considerables en el fondo de las charcas y lagunas, como sucede en la de las Islas y Albuera de Damiel, y en la laguna de Taray, cerca de Villacañas. (Ch. hispida y áspera.) Viven exclusi- vamente en España las Tolypella hispánica y Giennensis y los Lamprolhamnus Toletanusy Arago7iensis; y como variedades pro- pias también de nuestro país están la Gallocantae, de la Ch. foe- tida; la Toletana de la Ch. crinita; la equisetina, de la Ch. hispi- da, y la subgregata de la Ch. gymnophylla. Las aguas salobres de las estepas son abundantes en especies, y entre ellas merecen citarse como caraclerícticas las siguientes, que han sido descu- biertas por el Dr. Reyes Prósper: para la estepa de Jaén la Toly- pella (riennensis, para la estepa aragonesa el Lamprolhamnus Aragonensis y para la estepa central el L. toletanus.
De intento he dejado para el último lugar la parte primera del libro del Sr. R. Prósper, porque no forma tan genuinamente el corazón de la obra como las demás, por estar dedicada al estudio general de la morfología y generación de las Garáceas, necesario para la buena inteligencia de las descripciones. Ilustrada con 8 láminas muy claramente dibujadas, en ella estudia nuestro autor cuanto se refiere á la constitución de las raíces y del tallo, cuyas ramificaciones, siempre graciosas y elegantes, justifican plena- mente el nombre de plantas-candelabros (Armleuchtergewáchse) que vulgarmente se da á las Garáceas en Alemania, fijando su atención de un modo muy especial en las modificaciones que ofre- cen en las especies puramente españolas (estrellas amiláceas de la Tolypella Giennensis, etc., etc.); y luego describe, muy detalla- damente también, la génesis de los oogonios (ovoyemas los llama el Dr. Prósper, sin duda del alemán Eiknocpen) y de los anteri- dios, haciendo notar en estos, entre otras desconocidas particula- ridades, la forma de los dientes de las células-escudo de la Toly-
72 boletín de la real sociedad española
pella antes mencionada, la bolsa mucilaginosa de los anteridios de la Ch. hispida de la laguna del Taray, etc., etc.
La fecundación tiene lugar por medio de espermatozoides, que transforman la ooesfera de los oogonios en una ooespora, la cual germina dando nacimiento á un proembrión que es el que pro- duce directamente el nuevo individuo. Muchas de las Caráceas son dioicas y tienen por lo tanto los anteridios y los oogonios en pies diferentes, y una de las especies en que esto sucede, la Ch. crinita, ha llegado á hacerse célebre por ofrecer además uno ae los casos mejor comprobados de parrenogenesis vegetal. Nues- tro Autor, al hablar de ella, dice «que es dioica, y que las plan- jítas femeninas son más frecuentes que las masculinas; dando esa «circunstancia lugar á que se creyese que ofrecía un caso de par- ntenogenesis»; y sobre ese particular voy á permitirme hacer alguna observación que tal vez no deje de ser pertinente por tra- tarse de un asunto importante para la biología general. Una de las regiones de Europa en donde la Ch. crinita se presenta con más abundancia, poblando el fondo de las lagunas y pantanos, es, sin duda alguna, en las orillas alemanas del mar Báltico. En ellas no se encuentran más que individuos femeninos que llevan oogonios, y todas las investigaciones de los botánicos para ha- llar un solo anteridio, han sido infructuosas. La planta, que es anual, muere en otoño, y al llegar la primavera germinan los oogonios que cayeron cuando maduros al fondo, y hau pa- sado el invierno enterrados en el légamo, produciendo siem- pre una nueva planta femenina, sin que hasta ahora haya sido posible encontrar en toda Alemania un polo pie masculino. Los oogonios germinan, pues, sin previa fecundación, ó, lo que es lo mismo, su ooplasma no necesita fundirse con los esperma- tozoidos para dar origen á un solo individuo. Hasta ahora la exis- tencia positiva de pies de Ch. crinita masculinos sólo se ha com- probado en muy pocas localidades, pues con entera certeza, según el Dr. Kern von Marilaun, sólo pueden citarse las siguientes: en Garthezon, pueblo del Sur de Francia, próximo á Orange y no lejos del Ródano; en Gurgew (Rusia), á orillas del Mar Caspio, junto á la desembocadura del Ural; en Hungría, en Salzburg, y en Soroksar al Sud de Budapest, y, finalmente, en el puerto del Pireo, en Grecia. ¿Habrá que añadirá esas localidades alguna de las españolas en donde vive la Ch. crinita? Cuestión es ésta que sólo podrá contestar de un modo terminante el Sr. Reyes Pros-
DE HISTORIA NATURAL.
per, pues el que diga al describir la especie que «los anteridios son de color rojo anaranjado y miden 550 á 700 de diámetro» no es bastante, á mi modo de ver, para afirmar la existencia de plan- tas masculinas en las localidades exploradas, puesto que estos datos no consta hayan sido tomados ex vim, y en la lámina 19, dedicada á esa especie, sólo figuran ramas femeninas y oogonios. Asimismo, al describir la variedad Toletana, que le debe ser fa- miliar por haberla observado muchos años seguidos en las char- cas salobres de Quero y cultivado además en su laboratorio, nada dice de los anteridios, y sólo dibuja también ramas femeni- nas y oogonios.
Termina nuestro autor su libro indicando algunos ensayos que ha realizado con el fin de demostrar que las Garáceas, tan abun- dantes en algunos sitios, pueden proporcionar.un excelente abono para el cultivo de cereales; y yo termino también esta Notasin ha- ber sabido quizá reflejar en ella todo el valor que encierra el libro analizado, y del cual sólo diré, por todo elogio, que tengo la segu- ridad de que su aparición habrá sido acogida con júbilo por todos los botánicos españoles, quienes apreciarán en él uno de los traba- jos fundamentales para el estudio de nuestra flora criptogámica.
Secciones.— La de Santander se reunió el 30 de Octubre, bajo la presidencia del Sr. Rioja.
—El P. Garballo presentó una nota referente á un estudio geo- lógico de la sierra de Silos y de la caverna de San García, en la provincia de Burgos, y enseñó fotografías y dibujos correspon- dientes á dicho trabajo.
—A propuesta del Sr. Vial, la Sección acordó, por unanimi- dad, dirigirse al gerente de la compañía de Altos Hornos, soli- citando su autorización y ayuda para la exploración, por alguno de los socios de esta Sección, que se dedican á estudios prehistó- ricos, de la segunda caverna de la «Peña del Mazo», en Gamargo, antes de que se destruya á causa de los trabajos de cantería que lleva á cabo para su industria la expresada compañía.
— Fueron propuestos como nuevos socios: la señora doña Bea- triz de Beathy, por los Sres. Garballo y Lanuza; y el Sr. D. Alon- so Clave, por los Sres. Gómez Vega y Rioja.
— Se presentó y aprobó la nota de gastos de la Sección durante 1910 y se hizo el nombramiento de la nueva Junta para 1911, que- dando constituida en la sig-uiente forma:
74 boletín de la REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Presidente: Carballo (D. Jesús). Vicepreúdente: D. Alvaro Lanuza. Tesorero: Sr. Gómez Vega (D. José). Secretario: D. Luis Alaejos.
—La de Sevilla celebró sesión el 15 de Diciembre, bajo la pre- sidencia de D. Félix Gila.
Este dio cuenta de las obras que se están ejecutando en el Jar- dín Botánico, en el que hay establecido ya un gabinete de Fisio- logía, y al que se ha dotado de una estufa de buena capacidad para el cultivo y conservación de ciertas especies exóticas.
El mismo Sr. Gila presentó un ejemplar de fosforita procedente de Marruecos, y unos dientes de selacio en buen estado de con- servación, encontrado en los alrededores del pueblo de Trigueros (Huelva).
— El Sr. Paul presentó un molde de Orthoceras.
— El Sr. Tenorio exhibió varios ejemplares de coprolitos, re- cogidos por él, y unas hermosas cristalizaciones de azufre de Gonil.
— El Sr, del Mazo, que ha hecho recientemente excursiones á la Sierra de Tolox,. presentó como resultado de sus viajes y ex- ploraciones un hacha prehistórica encontrada en Río Redondo, ejemplares de macacitas de la Loma helechada, plantas recogidas en el tajo de la Cania y en el cerro llamado Dientes de la Vieja, y una Limnea encontrada en el río de la Alfaquara.
— También se presentó una colección compuesta de Zinconitas y un molar de elefante, que regala á la Sección D. Enrique R. Díaz.
— La de Santiago se reunió el 30 de Noviembre, bajo la presi- dencia del Sr. Eleizegui,
— Se dio cueuta del terremoto sentido el día 24, á las diez me- nos diez minutos de la mañana.
— El Sr. Secretario leyó la relación que del mismo se hacía en varios periódicos de la región, y se acordó que todos estos datos fuesen remitidos al consocio Sr. Calderón para que éste pu- diera utilizarlos si disponía de algunos más que le permitiesen hacer del fenómeno algún estudio con la competencia que le dis- tingue.
— El Sr. Presidente leyó una nota titulada: «.Adiciones y ob-
DE HISTORIA NATURAL. 75
servacioues á la Flora de Galicia», remilidas por el consocio Pa- dre Baltasar Merino.
En atención á que el último miércoles de Diciembre coincide con los días de Navidad, que la mayor parte de los socios pasan fuera de Santiago, se acordó que la sesión próxima se celebre el segundo miércoles de Enero.
— La de Granada celebró sesión el 15 de Diciembre, bajo 1;^ presidencia de D. Manuel Maldonado.
—El Presidente, Sr. Maldonado, se ocupó de la «Fiesta del Ár- bol», llamando la atención sobre el hecho de no verificarse en Granada.
—El Sr. Espejo recordó que ya el año pasado la Sección inten- tó realizarla, impidiéndolo ciertas deficiencias. Aboga por su ce- lebración, y requiere el concurso del Sr. López Mateo, quien siendo catedrático de Albacete, la llevó á cabo con un éxito gran- dioso.
—Después de atinadísimas observaciones del Sr. López Mateo, así como del Sr. Maldonado y otros consocios, se acordó gestio- nar la creación de la Junta municipal para la «Fiesta del Árbol».
— El Sr. Presidente puso de manifiesto el interés que encierra para Granada el que el Museo regional de productos naturales que está formando adquiera todo su desarrollo. A este fin propu- so, y fué acordado, gestionar la concesión de un local donde se organice de un modo conveniente el Museo regional.
—Se procedió á la elección de Junta para el próximo año, re- sultando elegidos:
Presidente: D. Piafael López Mateo. Vicepresideyíte: D. Bernabé Dorronsoro y ücelayeta. Tesorero: D. José Tabeada Tundidor. Secretario: D. Juan Luis Diez Tortosa. Vicesecretario: D. Fidel Fernández Martínez.
Para la Comisión del Museo, Sres. Nácher, Simancas y Señan.
76
BOLETÍN EE LA. REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA.
Notas y comunicaciones
Adiciones y observaciones á la Flora de Galicia.
POH EL
* P. MERINO, S. J.
Tanto en las herborizaciones verificadas el año pasado (1910) por diferentes puntos de Galicia, como al revisar las colecciones anteriormente recogidas, hemos descubierto algunas especies y variedades que deben agregarse á la Flora de esta región recien- temente publicada. Con el fin de darlas á conocer, acrecentando así las noticias referentes á la vegetación galaica, redactaremos una serie de notas.
Polipétalas.
Ranunculus Lenormandi F. Schultz. var. heteropliyllus. v. n.
Folia ex caule repente hieme primum erumpentia trisecta, seg- mentis sessilibus aut breviter petiolulatis, palmato-partitis in la- cinias lineares vel oblongolineares 1 mm. latas 2-3 mm. longas; folia reliqua veré et aestate nascentia de more trilobata lobis crenatis.
Hojas de dos formas, las que se desarrollan en invierno divi- didas hasta el peciolo común en tres segmentos peciolulados ó sentados y éstos palmeado-partidos en lacinias cortas de 1 mm. de anchura por 2-3 mm. de longitud.
Vive en algunos arroyuelos próximos á la parroquia de Ames, como á seis kilómetros de Santiago. Trasladados algunos pies y cultivados en aquarium, manifiestan en invierno esa particular conformación de las hojas. Es de advertir que los ejemplares di- chos los hemos tenido envueltos por el agua evitando que sólo quedaran en tierra húmeda. ¿Este dimorfismo foliar es propio de los pies en el citado sitio existentes ó. proviene solamente del me- dio en quQ los hemos obligado A vivir? Para averiguarlo hemos colocado plantas del mismo Ranunculus recogidas en otros para-
DE HISTORIA NATURAL. 77
jes en idénticas condiciones. Gomo el ensayo ha comenzado á ha- cerse poco há, nada podemos afirmar todavía.
Ranunculus flabellatus Desf. var. mollis Freyn como esp.
Hojas de contorno pentagonal, con las últimas divisiones oblon- go-lineares, obtusas. En los alrededores de Santiago.
Ranunculus gramineus L. var. luzulaefolius Boiss.
Rizoma algo abultado, con raíces gruesecitas atenuadas gradual- mente hacíala base y cubierto con las fibras procedentes de vainas antiguas; tallo erguido, de 1-3 dm., estriado, sencillo ó poco ramo- so, lampiño menos en la mitad ó en el tercio superior que es lano- so; hojas enterísimas, nerviadas, más ó menos revestidas de pelos largos en la página inferior (en la esp. son lampiñas), las radica- les atenuadas en peciolo corto ó largo, linear-lanceoladasó linea- res, las.caulinas (1-3) menores, sentadas y medio abrazadoras; co- rolas amarillas de 2-2,5 cm. de diám., sépalos oblongos, erguidos, obscuro-amarillentos, comunmente lanosos en la base; pétalos 5 triangulares, cuneiformes en la base, ligeramente redondeados en el ápice, filamentos y anteras amarillos, éstas más cortas que aqué- llos; escama que cubre el nectario amarillo oblonga de 2-2,5 mm. de longitud; cabezuela fructífera casi globosa; aquenios lampiños algo complanados, venosos y rugosos. Abundante en la cumbre que domina la llamada Ladera de la choza, en el monte de Rami- lo, Ayuntamiento de Vianadel Bollo, Orense.
Obs. En todos los ejemplares vistos, que han sido muchos, el tallo es constantemente leñoso en la porción superior contra lo que asevera Willkomm y Rouy, en cambio en la porción inferior son lampiños; el Sr. Amo indica que son lanosos.
Thalictrum flavum L. var. Costae Timbal-Lagr.
Planta glauca; foHolas de las hojas señaladas con venas bien distintas en el dorso, los de las inferiores oblongos más ó menos atenuados en la base, los délas superiores elípticos más estrechos, todos con lóbulos mucronados; panoja amplia, foliosa; anteras mu- cronadas; aquenios ovoideos marcados con costillas salientes. Vive en las márgenes del Tanuja, cerca de San Miguel de Taba- gón, Pontevedra.
■jg BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Bunias Erucago L.
Esta especie presenta en Galicia tres variedades: var. a), ma- croptera Reichb. Silículas tetrágonas con las cresta (alas) más largas que el diámetro de la silícula; las hojas en nuestras mues- tras son: las inferiores sinuado-dentadas y las superiores enteras correspondiendo á la forma áspera Relz. En los arenales maríti- ■ mos de San Cipriano, Lugo; var. b), hrachyptera Jord. Crestas más cortas que el diámetro de la silícula, esta tetrágona. Entre las mieses en el Cerezal y Becerrea, Lugo; var. cj, ambigua Rouy. Si- lículas aovadas, obscuramente tetrágonas, sólo verrugosas ó con crestas muy cortas. Vive con la var. anterior.
Iberis procumbens Lgl.
Obs. Aunque la denticulación de las hojas es, por regla general, como indica Lange, destacándose 1-2 dientecillos cerca del ápice, hay, sin embargo, pies de los que viven en la costa galaica, el Grove, Olveira, Noya, etc., en los que las hojas son enterísimas ; y por el contrario, son incisolobadas en no pocos ejemplares que vegetan en el interior, como entre rocas graníticas en los alrededores de las Ermitas, Orense.
HutcMnsia petrsea R. Br.
Planta grácil, anual, de 4-10 cm. de altura, tallo comunmente ramoso desde cerca de la base, pubérulo, hojas imparipinnado- partidas en segmentos lineales, linear-lanceolados ó en las hojas inferiores ovaladas, agudos, las basilares pecioladas, las caulinas sentadas; inflorescencia corimbosa; pétalos blancos espatulados poco más largos que el cáliz; racimo fructífero corto, oblongo, laxo; pedículos horizontales 2-3 veces más largos que las silícu- las; éstas ovaladas, enteras por ambas extremidades; en cada cel- dilla dos semillas oblongas, ápteras, colgantes de funículos blan- cos tan largos ó más que ellas. ílabita entre rocas calizas en el valle Louzara en la pendiente del sitio llamado Vallescuro, á unos 100 m. de una hermosa y espaciosa caverna (1).
Obs. En ninguna de las plantas vistas hemos notado que los
(1) Rien merece esta cueva una detenida visita de los aficionados á la Espeleología. Ofrece á la entrada un amplio vestíbulo de unos 20 m. de longitud por unos 10 ó 12 de anchura, después se corre por una tortuosa y estrecha galería con multitud de es- talactitas caprichosas.
DE HISTORIA NATURAL. "9
segmentos de las hojas sean en tan gran número como indica Rouy (Flore de France, tomo ii, pág. 158) 13-19, sino menor 5-9.
Lepidium heteropyllum Benito, var. médium Rouy.
Hojas radicales alampiñadas, las demás pubescentes; pedículos de las silículas lanosos. En los cortornos de las Ermitas, Orense; var. glabrum n. v. Folia omnia glabra; caulis a medio ad apicem pilosus, pedicelli pubescentes. In campestribus prope Turelos, Coruña,
En esta var. todas las hojas son lampiñas, el tallo en su mitad superior peloso, los pedículos pubescentes. Vive en los contornos de Furelos, Coruña.
Obs. El grandor y forma de las hojas caulinas en todas las variedades de esta especie varía en gran manera, así como su denticulación; pues á veces son'líneas-lanceoladas de 7-9 mm. de longitud, ó también, y es el caso más ordinario, lanceoladas, ya asimismo en ios pies muy robustos aovado-lanceoladas.
Malcolmía littorea R. Br. var. sinuata Rouy. — 31. Broussonetii
de algunos autores no de DG. (Véase Rouy, Flore de France, tomo 11, pág. 9.) Homas más anchas oblongas sinuado-dentadas; limbo de los pétalos suborbicular. Vive en las últimas riberas del Miño.
Obs. En uno de los pies hemos notado que la uña de los péta- los lleva en el ápice á cada lado un diente largo filiforme.
Nasturtium officinale R. Br. var. microphyllum Boenningh.
Planta delgada, erguida las hojas con sólo 1-2 pares de seg- mentos ovalados pequeños, el terminal de la misma forma, pero mayor. Habita las riberas del Sar cerca de Santiago.
Arabis muralis Bert.
Vivaz, verde-cinerea; tallo sencillo, pelosito en la porción fo- liosa, menos peloso ó lampiño en la superior; hojas pequeñas oblongas, obtusas, pubescentes, más ó menos dentadas, las radi- cales reunidas en rosetón denso, atenuadas en la base, las cauli- nas redondeadas en la base sin señal alguna de orejuela; flores generalmente blancas; pedículos más cortos que el cáliz, algo acrescentes; racimo fructífero corto y laxo, con silicuas erguidas paralelas al eje muy complanadas, lampiñas de un milímetro de
gQ boletín de la real sociedad española
diámetro, venosas, con el nervio medio poco perceptible, sencillas, ovaladas, reticuladas, cercadas de un ala dilatada en el ápice. En En los alrededores de Gereigedo de Cervantes, Lugo, en los de Henuoso y las Ermitas, Orense.
Cardamine pratensis L. var. 1.«, debilis DC.
Corola blanca, tres veces más larga que el cáliz; hojas caulinas con 3-7 pares de segmentos lineares. En los prados de los con- tornos de Santiago, Coruña; var. 2.', montícola Timb. como esp. Flores lilacinas medianas; segmentos de las hojas caulinas 5-9, cortos y anchos, oblongos, el terminal trasovado-oblongo con tres dientes distantes en el ápice. En tierras húmedas de Cereigedo de Cervantes, Lugo; var. 3.*, ciliata v. n. Segmenta fol. omnium ciliata; planta 3-4 dm. alta.
Todos los segmentos de las hojas pestañosop; planta de 3-4 dm. de altura. Las flores grandes blancas ó lilacinas, los segmentos de la hoja inferior á veces peciolulados. Alrededores de Tuy, Cal- delas Pontevedra.
Especies nuevas de «Dorcadion^) de España
POR
MANUEL M. DE LA ESCALERA
D. ignotum sp. u. loe. Teruel.
Cabeza con una costilla lisa, asurcada, más fuerte en el vértice pero continua hasta el labro y flanqueada por una pubescencia densa bicolor, blanca y achocolatada.
Actenas largas llegando á los dos tercios de la longitud de los élitros.
Protórax poco más ancho que largo en el cJ' y notablemente más en la 9. con una costilla lisa y brillante sin asurcar, flan- queada á uno y otro lado por una línea de pubescesncia blanca que destaca mucho de dos anchas achocolatadas, y con las espi- nas no muy fuertes, recubiertas por la pubescencia blanca que reaparece en esta zona; sin callosidades ni espacios desnudos y cuando éstos aparecen por frotación, dejando ver algunos granu- los pequeños y aislados sobre el fondo negro mate reticulado.
DE HISTORIA NATURAL. »1
Élitros con la sutura estrecha y brillante, con una faja margi- nal que se une con la humeral en el final del élitro, cubiertos por una pubescencia de color chocolate más ó menos obscura, sin es- pacios infrahumerales desnudos y con algunos granulos hume- rales pequeños y poco numerosos que se ven al través de la pu- bescencia blanca ó achocolatada.
Patas negras ó rojizas.
D. ignotum var. denudatum Esc. 9 cf •
A esta variedad pertenecen las 99 Q^® tienen entre la faja hu- meral y la dorsal blancas un espacio desnudo donde aparecen los tejidos, fuertemente punteados y una zona igualmente desnuda entre la faja humeral y la marginal.
En los (;f (;f la faja humeral es poco desnuda.
D. palentinum sp. n. loe. Salinas del Pisuerga.
Cabeza con una costilla frontal surcada en el vértice, cuya estría profunda continúa entre los ojos hasta el labro, flanqueada por una pubescencia blanca cenicienta, apareciendo los tejidos negros débilmente punteados fuera de esta zona.
Antenas rojas, fuertes, llegando á los tres cuartos de la longi- tud de los élitros.
Prolórax con una costilla lisa, negro brillante, asurcada y flan- queada por una línea pubescente muy estrecha blanca y otra más ancha de un blanco agrisado y dos fajas desnudas desde la base al borde anterior, donde aparecen los tejidos muy fuertemente punteados, reapareciendo la pubescencia blanco agrisada sóbrelas callosidades protorácicas muy desarrolladas y en una línea que va desde ellas á la base del protórax, siendo la pubescencia en esta zona más débil que la que flanquea á la costilla.
Élitros largamenles ovales, con la sutura pubescente de blanco y la parte rebatida del élitro desnuda, con la puntuación difusa y poco profunda. Costilla suprahumeral más ó menos marcada, pero siempre visible en los húmeros y su terminación, bifurcán- dose en dos más finas cerca de la base y uniéndose á veces con otra dorsal más fuerte y más negra y brillante; ocupando los va- lles intercostales y la zona comprendida entre las zonas de la costilla suprahumeral bifurcada una pubescencia densa blanco sucio cenicienta.
Patas rojizas; húmeros sin granulación; 9 más corta y rechon-
T. XI.— Enero, 1911. 6
82 BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
cha y con las antenas más cortas y de la misma coloración que- las del cf •
D. palentinum Esc. var. nigrinum 9. v. nov.
Completamente desprovisto de pubescencia en la que aparecen- las costillas destacándose muy poco del fondo reticulado trans- versalmente; no habiendo visto d d ^^ ^^^^ variedad.
D. Segúrense sp. nov. loe. Mancha Alta.
Talla y aspecto del D. Am ori. Cabeza sin costilla, pero con un^ surco muy profundo desde el vércice al labro; fina y espaciada- mente punteada.
Protórax negro liso, brillante, con algunos pocos puntos pro- fundos y gruesos, mayores cerca de la base y alrededor de las espinas protorácicas, liso en todo el resto de su superficie, sin costilla ni callosidades.
Élitros desnudos, negro brillantes, hundidos en la sutura y con el comienzo cerca de la base de dos arrugas más ó menos acusa- das, en el fondo de cuyos surcos intermedios se alinea la pun- tuación tan fuerte ó más que la del protórax. A veces á lo largo de la sutura, en la canal que forma, se apercibe una pubescencia pruinosa y de color marrón de un sólo tono, pero sumamente caediza y algo más persistente en las 9$- Se diferencia de D. Marmotani por su forma muy alargada, que en dicha especie- es corta y maciza; mas próxima á esteparium Esc. y á Amoriy pero distinto del primero por su tamaño mayor y élitros más lar- gamente ovalados, y del segundo por la falta de pubescencia y humeros menos salientes.
D. Lorquini var. gigantenm var. nov.
Designo con este nombre los ejemplares de la parte oriental de- Sierra Nevada, alturas de frente á Fiñana y puerto de la Ragua? diferentes del tipo por la talla un doble mayor, uniforme en todosr los ejemplares de esta localidad.
D. umbripenne var. nigripenne var. nov.
Bien que yo sea opuesto á crear variedades nuevas basadas so- lamente en diferencias de la coloración de la pubescencia y de las patas y antenas, por saber que casi lodos los Dorcadion españoles varían respecto á la primera, según reglas comunes á todos por
DE HISTORIA NATURAL. 83
albinismo y melanismo, produciendo una serie de formas inter- medias y que con respecto al segundo casi todas las especies tam^ bien varían del negro al rojo con los matices intermedios; como este procedimiento no es seguido por todos, á riesgo de parecer pueril, me decido á adoptar este sistema en lo sucesivo para evi- tar que otros lo hagan sobre mis especies haciéndolas irreco- nocibles.
En esta variedad la pubescencia de los élitros fuera de la línea blanca marginal y sutural (bien entendido que la sutura es lisa y brillante), es pardo obscuro achocolatado, con el comienzo de una costilla humeral desnuda que se percibe hasta los dos tercios de la longitud de los élitros y una corta faja pubescente blanca que no pasa en la base de la zona granulosa y en el fin de los élitros es un pequeño trazo, ocupando los tres quintos intermedios, que en el tipo ocupa la faja humeral completa, una pubescencia pardo achocolatada obscura entre la costilla lisa y la parte rebatida del élitro denudada.
Patas rojizas y antenas rojizas en su primero y segundo artejo.
D. umbripenne var. umbrosum var. nov.
Pubescencia del mismo color pardo achocolatado obscuro, pero sin la costilla humeral lisa y con la faja humeral blanca comple- ta. Patas rojizas así como el primero y segundo artejo de las an- tenas.
D. umbripenne var. griseum var. nov.
Pubescencia prolorácica y de los élitros color de sepia, éstos úl- timos sin costilla; faja humeral blanca completa y parte rebatida • del élitro con la misma coloración de sepia, menos una pequeña zona denudada al lado de la marginal blanca; sutura lisa y estre- cha, línea adyacente blanca.
Patas y antenas negras.
D. umbripenne var. Laufferoide var. nov.
Ancha mancha blongo alargada á uno y otro lado de la sutura denudada, confundiéndose por fusión conja sutural blanca sin faja humeral más que indicada en la base y en su conclusión.
Patas y antenas rojizas.
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81 BOLETÍN DE LA BEAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
D. umbripenne var. hispanoloide var. iiov.
Costilla humeral desnuda, faja blanca humeral completa y otra dorsal quo se une con la sutural.
Patas y antenas negras.
D. umbripenne var. Perezolde var. nov.
Exactamente con la coloración de D. Perezi, pero distinguién- dose de él por la sutura lisa y patas y antenas rojizas.
D. umbripenne var. plurilineatum var. nov.
Con dos fajas blancas dorsales que no se funden entre sí ni con Ja sutural ni la humeral estrechas, apareciendo entre estas fajas la pubescencia parda del fondo.
Patas y antenas rojizas.
Sinonimias
El D. Merceti de Schramm no es válido, es una forma oriental de Dejeani, que se corre á lo largo de Sierra de Credos desde la de Béjar; vista y comparada con los mios de dicha especie y con los del Museo de Madrid, comparados á su vez con los tipos Chevro- lat del British no encuentro la menor diferencia; la falla de la faja blanca suplementaria al lado de la sutural, se repite en toda la Sierrra como pasa en las innúmeras soi-dissant variedades de Pie fabricadas sobre D. GraellsL
Así se dirá D. Merceti Schramm = D. Dejeani Chevr. var. Merceti Schramm.
El D. Ardoisi var. Kricheldorffi Pie no es más que D. Seoanei, típico de Galicia también y de León que tiene, contra la opinión de Schramm, costillas muy marcadas y pubescencia caediza lo mismo que Ardoisi^ típico que considero diferente áeSeoanei por su forma más alargada y aplanada en los cj^cf Y sobre todo por la falla de verdadera costilla humeral que aquel tiene completa des- de la base y en Ardoisi está reemplazada por un espacio liso, siendo los húmeros en éste más redondeados; también la puntua- ción de la cabeza, aunque fuerte en ardoisi, no se hace reticulada como en Seoanei.
Así se dirá: D. Ardoisi var. Kricheldorffi Pie = B. Seoanei Graells.
DE HISTORIA NATURAL. 85
La var. Atiey\zanum Pie, descrita como var. de paradoxum mihi en l'Echange (Julio) que no couoce por no ser paradoxum los ejemplares enviados por Schramm, y que ya en la misma pu- blicación (Diciembre), reñere á mi auripenne de la misma loca- lidad, debe pasar á sinonimia.
Así se dirá: D. paradoxum Esc. var. Atie^izanum Pic = Z). au- ripenne Esc.
D. Graellsi var. Guadalajarum Pie de Sigüenza por la falta de las callosidades que caracterizan cá D. Graellsi, no es posible re- ferirla á dicha especie, y debe ser sencillamente un pruinosum mihi de la misma localidad que la var. de Pie si es que éste res- pela esta especie mejor que en el catálogo de Reitter, en la parte que al gen. Dorcadion se reñere, en la cual está colocado con in- terrogante en sinonimia de var. inhumerale Pie de Z). Uhagoni, siendo especies muy distintas y alejadas D. Uhago7ii y prui- nosum.
La var. hurgosense Pie de D. mosquerolensc Esc, no puede ser referida á esta especie de la provincia de Teruel; á nadie que co- nozca la distribución geográfica de los Dorcadion de España pue- de ocurrírsele tal confusión; podrá ser atribuida á ^nolitor, pero nunca á mosquerolense Esc.
Publicaciones que ha recibido la í^eal Sociedad Española de flistoria í^atural durante el mes de Diciembre de 1910. (£a liste suivayite servirá comme acensé de réception.)
Alemania Entomologische Litteraturblatter, Berlín. N° 12, Dezember 1910. Zoologischer Anzeiger, Leipzig. Bd. xxxv, nr. 19. Bd. xxxvi, nr. 26. Bd. xxxvii, nr. 1, 1910-11.
Austria-Hungría
K. K. Naturhistorisches Hofmuseum, Wien.
Annalen. Bd. xxui, nr. 3-4, 19G9. Bd. xxir, nr. 1-2, 1910. Wiener Entomologische Zeitung, Wien. ix-x Heft, 1910.
BÉLGICA
Société belge dAstronomie, Bruxelles. Biilletin* :aos 11-12, 1910.
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BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Chile. Museo nacional de Chile, Santiago. Boletin.T. ii, n.° 1, 1910.
España
Clínica y Laboratorio, Zaragoza. N." 18, 1910. Ingeniería, Madrid. N.os 204-207, 1910. Institución libre de enseñanza, Madrid.
Boletín. N." 607, 1910. Real Academia de Ciencias exactas, físicas y naturales, de Madrid.
Revista. T. ix, n.° 4. Sociedad aragonesa de Ciencias naturales, Zaragoza.
Boletín. T. ix, n." 10, i910. Sociedad española de Física y Química, Madrid.
Anales. T. viii, n.os 75-76, 78, 1910.
Estados Unidos t sus Colonias Academy of Natural Sciences of Philadelphia.
Proceedings. Vol. xLii, part 1, Jan.-March., 1910. Departamento del Interior. Oficina de Agricultura. Manila.
Revista agrícola de Filipinas. Vol. iii, n." 10, 1910. Johns Hopkins Hospital, Baltimore.
Bulletin. Yol. xxi, n° 237, 1910. Johns Hopkins University Circular. Nos 1-4, 1909-1910. Jowa Academy of Science, Des Moines.
Proceedings for 1 908, vol. xv. Jowa Geological Survey, Des Moines.
Annual Report. 190». Museum of Comparative Zoology at Harvard CoUege, Cambridge.
Annual Report íor 1909-1910. Smithsonian Institution, U. S. National Museum, Washington.
Bulletin. 71. part 1, 1910.
National Eerbarium. Vol. 13, part 3-6; vol. 14, part 1, 1910. The American Naturalist, Boston. Vol. xliv, n° 628, 1910. University of California, Berkeley.
Publications.Voh v, nos 5-12; vol. vi, nos 6-9; vol. ni, n° 1, 1910.
Francia Académie des Sciences de Paris.
Comptes-rendus. T. 151, nos 23-26, 1910. Académie Internationale de Géographie botanique. Le Mans.
Bulletin. Nos 253-54, 1910. Mémoires. Aout 1900. Institut de Zoologie de l'Université de Montpellier.
Travaux. Deuxiéme serie. Mémoire 19, 1909. La Feuille des JeunesNaturalistes, Paris. N° 438, Janvier 1911. Le Naturaliste, Paris. 2« serie, nos blO-óll, 1910. Museum d'Histoire Naturelle de Paris.
Bulletin. Nos 5.6, 1909.
DE HISTORIA NATURAL. í|7
Eevne des Pyrénées, Toulouse.
Bulletin. 3" et 4« trim. 1909; 1" trim. 1910. ■Société botanique de France, Paris.
Bulletin. 4' serie, 1910, t. x.
Mémoires. 4' serie, 18-19, 1910. Société des Amis des Sciences naturelles de Rouen.
Bulletin. 5' serie, 1908. Société géologique de France, Paris.
Bulletin. 4* serie, t. 8, fase. 7-8; t. 9, fase. 1-4, 1908-09. Société linnéenne de Lyon.
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Journal. Part 6, December 1910. ■fiouth African Museum, Capetown.
Aunáis. Vol. v, part viii, 1910. The Canadian Entomologist, Guelph. Vol. xLii, n" 12, 1910. The Entomologist's Record and Journal of Variation, London. Vol. xxil,
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Italia Rivista coleottero lógica italiana, Camerino. Nos 8_12, 1910. -Societá toseana di Scienze naturali, Pisa. Ata. Vol. XIX, Nos 1-4, 1910.
México Instituto Médico Nacional, México.
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Memorias y Revista. T. 25, n.os 9-12, 1908-09; t. 27, n.os 4-10, 1908-09.
SülZA
:Société zoologique suisse et Museum d'Histoire naturelle de Genéve. Revu<i suisse de Zoologie. T. 18, Fase. 4, 1910.
88 boletín de la BEAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
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Barras.) Blanchard 'R.)— a propos des Phlebotomus. (Extr. du Bull. de la Soc.
Entom. de Trance, n" 11, 1909.) Paris, 1909. Corpus inscriptionum ad medicinam biologiamque spectantium. Paris,
1S09. (Don. del Sr. Barras.)
— Cotylochipis Furnarii (del Pont). Nouveau genre de Téniadés. (Extr.
des Archives de Paras; tologie, t. in, p. 477.) Paris, 1909.
— Les tableaux de metissage au Mexique. (Exlr. du Journ. de la Soc. des
Américanistes de Paris, nouv. ser., t. V, n° 1.) París, 1908. (Don. del Sr. Barras.)
— Sur quelques géants américains. (Extr. du Journ. Soc. des Amer. de
Paris, nouv. ser., t. vi, 1909.) Paris, 1909. (Don. del Sr. Barras.)
— Survivances etnographiques au Mexique. (Extr. du Journ. Soc. des
Araer. de Paris, nouv ser., t. vi.) Paris, 1909. (Don. del Sr. Barras.) BuUetin de la Station biologique d'Arcachon. Douciéme aunée. 1" fase.
Bordeaux, 1909. (Don. del Sr. Barras.) Cabrera (A.)— On the Specific Ñames of certain Primates. (Annals ad
Magaz. of Nat. Hist , ser. 8, vol. vi, 1910.) CouRCELLES Saint-Germain (A. de).— Le Chevalier Nicolás de Mauroy.
Lyon, 1910. (Don. del Sr. Barras.) Exchanges maintened by the University press. Berkeley, 1910. Folia neuro-biologica. Bd. ii, nr. 1. Leipzig, 1908. Généalogie Historique de la Maison Mauroy. Lyon, 1910. Informes presentados por las comisiones nombradas por el Gobierno para
estudiar los diferentes sistemas de construcciones contra temblores.
San José de Costa Rica, 1910. Jardín Zoologique d'Aclimatation du Bois de Boulogne. Paris, 1903. (Don.
del Sr. Barras.) MiLLER (H.)— The Oíd Red Sandstone. London. (Don. del Sr. Barras.) Moreno Rodríguez (A.)— Responsabilidad civil y penal de la mujer du- rante el período menstrual. Segovia, 1910. Museo Nacional de Costa Rica. Efectos del terremoto de 4 de Mayo de
1910. San José, 1910. Notes from the Royal Botanic Garden, Edinburg. January, April, July,
October, December, 1902. January 1903. December 1904. February^
December, 1905. December 1906. December 1907. (Don. del Sr. Barras.) Origine et noblesse de la Maison de Mauroy. Lyon, 1910. Soler y Pujol (L ) — Manual de Taxidermia. Barcelona, 1908. Till Kongl. Vetenskaps Societeten i Upsala, 1910. Vidal (L. Mno.)— Resume des gisements de fer de l'Espagne. (Extr. de
tThe Iron Ore of the World >. Stockholm, 1910. Zoologischer Garten Basel, 1908. (Don. del Sr. Barras.)
Sesión del 1.° de Febrero de 1911.
PRESIDENCIA DEL ILMO. SR. D. EMILIO RIBERA
Se leyó el acta de la sesión anterior, que fué aprobada. —El Sr. Faura propuso para socio numerario á D. Emiliano Castaños Fernández, alumno de Ciencias naturales residente en
Toledo.
—El Sr. Fernández Navarro leyó una nota bibliográfica de la obra de nuestro consocio D. Salvador Calderón, intitulada «Los minerales de España», y el Sr. Faura otra sobre publicaciones de prehistoria.
Se acordó pasasen á la Comisión de publicación.
—El Sr. Barras de Aragón manifestó que tiene ultimada una nota sobre medidas de cráneos hechas por él en la Sociedad de Cirujanos de Londres y que cree interesantes por ser de las ra- zas de nuestras posesiones africanas del Golfo de Guinea.
—El Sr. Presidente'dijo que había oído con gusto la interesante comunicación del Sr. Barras é indicó la conveniencia de dirigir una comunicación al Ministerio de Estado pidiendo proporcio- ne cráneos de los naturales de aquellas islas, con deslino al Museo Antropológico.
— D. José Fernández interviene para hacer presente que en Canarias existe una hermosísima colección de cráneos, no sólo de las razas primitivas de estas islas, sino también de otras razas africanas.
—El Sr. Presidente dijo que sería conveniente hacer extensiva la petición á nuestras posesiones de Río de Oro por intermedio de la Compañía trasatlántica española, acordándose así.
—El Sr. Hernández Pacheco comunicó que habían llegado á sus manos unos fósiles, procedentes de las pizarras de Cataluña, pero que su mal estado le había impedido la determinación exac- ta de las especies, si bien se inclina á creer se trata de ejemplares del grupo de los Arqueociátidos característicos del terreno cám - brico.
Añadió que el descubrimiento era de importancia, ya que podría, por la presencia de dichos fósiles, determinarse con exactitud la clase de terreno á que pertenecían dichas pizarras. Prometió ha-
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BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
cer una nota cuando reciba los ejemplares que le han prometido, en buen estado, para que puedan ser bien determinados.
—El Sr. Azpeitia dijo que uno de sus alumnos le había dado unos fósiles de la misma procedencia y entre ellos uno determi- iiable Trochocystites Bohemicus, especie cámbrica, lo cual con- firma las suposiciones del Sr. Hernández Pacheco.
—El Sr. Faura manifestó que en una de sus excursiones había buscado inútilmente fósiles en dichas pizarras.
El mismo Sr. Faura disertó á continuación respecto á la caída de nieve negra en las cercanías de Berna, fenómeno del que se ha ocupado la prensa diaria y que se atribuye á arrastres por el viento de materiales procedentes de la última erupción del Etna.
Continuando en el uso de la palabra analizó los fenómenos sís- micos de que últimamente ha sido teatro el Turquestán ruso, ex- poniendo las observaciones registradas por diversas estaciones sismográficas y especialmente las españolas y disertando sobre la constitución geológica y tectónica de las regiones asiáticas afec- tadas por los terremotos y de las causas probables de éstos.
Comunicaciones.— El Sr. Faura leyó las siguientes:
El Instituto de Paleontología Humana (nueva fundación de Al- berto ]).
Universalmente es conocido el espíritu altruista del príncipe de Monaco, Alberto I, por quien han progresado muchísimo las Ciencias Naturales, mediante los constantes descubrimientos del mundo submarino, con los dragados en las profundidades de los grandes Océanos, que con su desinteresado apoyo se han llevado á cabo.
Desde 1883 ha profesado también un vivo entusiasmo para el mundo subterráneo de las cavernas; archivo bien documentado, que en páginas abiertas nos enseña la más primitiva historia de nuestros antepasados.
Con motivo de los niodernos descubrimientos del arte prehis- tórico, ordenó el príncipe de Monaco las excavaciones de las ca- vernas más principales de los Pirineos, de las dePerigord y de la Gironda, y que sus descubridores, MM. Cartaillac, Breuil, Ca- pitán, Daleau, Peyrony, etc., reservaran para el príncipe los gas- tos de publicación de Memorias.
Se ha publicado el primer tomo de una serie que, con la cooperación de MM. Cartaillac y Breuil se dará á luz, para des-
DE HISTORIA NATURAL. 91
cribirlas maravillas de las cuevas de Altamira. Estas monografías están editadas con un lujo extraordinario, que corresponde á las exigencias á que se han hecho acreedoras las bellezas extraordina- rias del arte pictórico.
En Julio de 1909 el príncipe de Monaco visitó los naturales Museos paleolíticos, antiguos santuarios del artista cavernícola, que poseemos en nuestra Península, en la provincia de Santan- der: Altamira, Castillo y Govalanas.
Desde entonces, sin abandonar los estudios oceanógraficos, se ha preocupado de los estudios prehistóricos, llegando á la creación de un Instituto de Paleontología Humana, para aclarar los muchos problemas que hacen obscuro el progreso y desarrollo del hombre primitivo; y para asegurar el porvenir de esta nueva fundación , ha destinado cantidades suficientes para su con- servación.
El abate Breuil acaba de publicar (1) una reseña detallada de los planes que lleva esta institución, para trabajar con entusiasmo por el progreso de la Ciencia de nuestros orígenes.
La Junta de administración está constituida por los señores siguientes: S. A. S. el príncipe, presidente; MM. Dislére et L. Ma- yer, consejeros del Estado; MM. Boule et Yerneau, profesores en el Museo de Paleontología y Antropología; M. Salomón Reinach, miembro del Instituto, conservador del Museo de Antigüedades Nacionales; M. Louis Mayer, consejero íntimo del príncipe.
Luego se establecerá una Junta de perfeccionamiento, amplia- ción de estudios y dirección de los trabajos del Laboratorio. J. M. Boule, eminente paleontólogo, estará encargado de la Di- rección general del Instituto.
Además asistirán Comisiones de profesores de diferentes países para la cooperación de la gran obra del nuevo Instituto. Son nombrados colaboradores MM. l'abbé H. Breuil, profesor de Prehistoria y Etnografía en la Universidad de Fribourg (Suiza); el Dr. H. Obermaier está encargado de la Geología aplicada á la Prehistoria; M. E. Piette estudiará el arte y la industria paleolí- ticas, y ací se nombrarán otros muchos cooperadores para eslu- dios más especializados.
Es de esperar que esta nueva fundación del Instituto de Pa-
(1) Breuil (M. H.)— ¿'Instituí de Paléontologie humaine fNouvelle fondation Al- iert I"J. (Revue Scientifique, 21 Enero 1911, páginas 70-73.)
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leoníología Humana, lo mismo que el Instituto Oceanógrafico, ser- virá muchísimo para resolver problemas capitales de la Ciencia moderna, toda vez que en el mundo subterráneo el hombre viviente solo está en el umbral, teniéndonos reservados en el inte- rior de las cavernas maravillas sorprendentes que ignoramos en
absoluto.
Y como parece que en los proyectos hay gran interés para explorar nuestras cavernas, aprovechamos la ocasión para alentar á les naturalistas de nuestra Península, y que no dejen abando- nadas aquellas investigaciones espeleológicasquese les presenten al paso, pues así llegaremos á conocer perfectamente las primiti- vas razas que poblaron nuestro territorio, y cómo se desenvolvie- ron y progresaron en nuestro país hasta la llegada de los perío- dos históricos.
Calcita de aspecto tobáceo.— Eü las formaciones devónicas de Vallcarca y Guinardó, de los alrededores de Barcelona, se nota una influencia dinamo-metaraórfica que hace difícil los estudios estratigráficos y cronológicos, siendo frecuente la inclusión de las pizarr¿is silúricas entre las calizas devónicas, á causa de plega- mientos seguidos de escurrimientos, formando bancos de elemen- tos arcaicos transformados completamente.
Las pizarras incluidas por la acción dinámica han llegado á constituir bolsadas de elementos metálico?, generalmente arcillo- sos, predominando los productos limonilizados.
Entre estas transformaciones, en una cantera abierta al S. del depósito de aguas de Moneada, me sorprendió la presencia de una estrecha capa filoniana de aspecto volcánico. Al ver la roca que me presentaron, me hizo la impresión de una toba volcá- nica, y á la primera ocasión visité el yacimiento, para hacerme cargo de su génesis.
La roca en discusión no es más que una simple calcita, muy porosa, de color negruzco, y que encierra en sus celdillas peque- ños globulillos de óxidos de hierro y manganeso, que dan á la roca la tonalidad que le caracteriza; mas por el aspecto que pre- senta, no deja de tener su importancia, siendo desconocida esta formación tan originaria.
Por el análisis hecho y por las condiciones geológicas que pre- senta, podemos suponer cómo se habrá podido formar. El terreno corresponde á unas calizas compacta?, de color gri-
DE HISTORIA NATURAL. 93
sáceo, sin fósiles, y típicas del devónico, sin estratificación cons- tante, á causa de una acción dinámica que la ha revuelto y cuar- teado. En uno de los enclaves de pizarras, que son allí muy fre- cuentes, es donde se ha constituido este pequeño dique filoniano, y que, según declaraciones de los operarios de la cantera, no es el único que se ha encontrado.
Creo yo que las pizarras, todas ellas arcillosas por el plega- miento, han llegado á transformarse en limonita, constituyendo grandes bolsadas en otras canteras inmediatas. Esta limonita pulverulenta y arcillosa es de fácil arrastre por la infiltración de las aguas que penetran por las litoclasas existentes. Pero las aguas, como estarían cargadas de carbonato de cal, á medida que seguirían su curso interno, arrastrando pequeñas partículas de óxidos de hierro, dejarían los cristales de calcita, constituyendo una trama y armazón ¡entre aquellas cavidades, y este proceso se ve manifiestamente en una cantera opuesta. Pues bien; en el inte- rior de esta trama quedarían los óxidos menos solubles, que ge- neralmente traen consigo las pizarras, cuales son los de manga- neso, y por esto vemos encerrados los globulillos negros, proba- blemente de pirolusita, y que ocupan el interior de las cavidades existentes.
•El conjunto de esta masa esponjosa y tobácea está intimamente unida por la calcita ulterior con la roca de los estratos devónicos, llegando á confundirse. Sin embargo.se distinguen perfectamente por ser ésta compacta, mientras que en los tabiques aquéllos, vis- tos con la lente, se distingue en seguida su estructura espática.
También se encuentra mezclada la siderosa espática, formada, sin duda, en la metalización de aquellos enclaves primitivos.
Este es el supuesto origen de esta nueva y rara forma de calci- ta, y es de creer que otras rarezas encontrará el mineralogista, á medida que se sigan explorando aquellas canteras.
Notas bibliográficas. — El Sr. Fernández Navarro leyó la si- guiente:
Salvador Calderón, Los Minerales de España. Madrid, 1910. Dos lomos de 416 y 560 páginas, respectivamente, con 172 figuras intercaladas. Publicado por la Junta para Ampliación de Estudios é Investigaciones científicas, la cual ha tenido el acierto de inau- gurar con esta obra importante la serie de sus publicaciones.
El libro d^que nos ocupamos empieza por una introducción en
9i boletín de la real sociedad española
que, después de indicar el objeto de la obra, y antes de exponer el plan y forma de redacción de la misma, se hacen unas consi- deraciones sobre la historia de la Mineralogía española, sobre el concepto de la Mineralogía geográfica en España y sobre las fuen- tes de conocimiento, es decir, acerca de la bibliografía y las co- lecciones. Este capítulo, no por breve menos interesante, consti- tuye por sí solo una completa introdución á la Mineralogía espa- ñola, dando á la vez idea de la importancia del trabajo, de su necesidad y de las grandes dificultades que para llevarle á cabo ha tenido que vencer el autor.
Después del capítulo de introducción viene una completa lista bibliográfica referente al asunto, y á continuación, sin más dis- quisiciones, la parte descriptiva del libro, con la cita de unas 250 especies minerales, numerosas variedades é infinidad de yaci- mientos españoles y algunos portugueses. En esta exposición se sigue la clasificación de Groth, ocupando el primer tomo las cla- ses I á IV, y el segundo las restantes, hasta la X.
Al final del segundo tomo hay dos índices. Uno alfabético de las especies, variedades y nombres vulgares citados, con todos los sinónimos; de modo que puedan buscarse los minerales, cual- quiera que sea el nombre con que se les conozca. El otro es un índice geográfico por provincias, indicando las especies que se encuentran en cada una.
Dada la índole del trabajo, el autor no puede entrar en la des- cripción específica de los minerales, limitándose á dar su carac- terística química y cristalográfica, que son las determinantes de la especie. Sin embargo, cuando el asunto lo requiere, amplía estos dalos lo necesario, y siempre expone cuantos se poseen acerca de análisis químicos y descripciones cristalográficas do ejemplares españoles. En los minerales de valor industrial, da también al final noticia de las aplicaciones y producción española. El resto del trabajo consiste en la enumeración de localidades, según un orden geográfico constante, indicando en cada una los datos de yacimiento que puedan tener interés y mencionando los ejemplares especialmente notables por algún concepto.
Este es, en breves palabras, el libro con que acaba de regalar- nos el sabio catedrático de Mineralogía de la Universidad Cen- tral, cuyo elogio no he de hacer en este lugar, pues ni es necesa- rio donde tan presentes están sus méritos excepcionales, ni había de ser grato á su modestia.
DE HISTORIA NATURAL. 95
Los Minerales de España tienen un precedente en el libro de Tenne y el mismo Calderón, Die Mineralf'undstütteyi der Iberis- chen Halhinsel, escrito con la misma tendencia que el bibliogra- flado en la presente nota. Pero entre uno y otro hay la misma distancia que entre un cuadro y su boceto. El trabajo en que co- laboró el malogrado profesor de la Universidad de Berlín, doctor Tenne, resultó, por circunstancias especiales, bastante incom- pleto. Además, en el nuevo trabajo, el Sr. Calderón ha cambiado, completado y mejorado el primitivo plan, resultando así una obra nueva y no una simple ampliación de la primera.
La necesidad de este libro se demuestra plenamente por el hecho de que la Universidad berlinesa le comisionara, en unión del profesor Tenne, para llenar esta laguna de nuestra literatura científica. La comisión, como hemos indicado, no pudo ser del todo cumplida, y la publicación ahora de este libro por la Junta de Ampliación de Estudios, nos pone á salvo de la vergüenza de que nuevamente tuviera que tomar semejante iniciativa una Corpora- ción científica extranjera. Verdaderamente, era incomprensible que hasta hoy no existiera en España, como en todas las nacio- nes civilizadas, una recopilación de los datos referentes á nues- tros minerales. Hecho tanto más sensible, cuanto que nuestro país es rico en especies mineralógicas, tanto de las que sólo pre- sentan interés científico, como de-las que el hombre utiliza para satisfacer sus múltiples necesidades.
Bien es verdad que para llevar á cabo con éxito esta labor, se necesitan en quien la emprenda condiciones especiales, difíciles de reunir. No basta una sólida base de conocimientos mineraló- gicos, sino que se precisa, además, una laboriosidad extraordina- ria. Un libro de esta clase, bien hecho como el que nos ocupa, representa el trabajo, pacientemente seguido, de muchos años. Exige la revisión de numerosas colecciones y la rebusca en mil trabajos diversos, escritos en variados idiomas, sin que en mu- chos casos, la consulta de un voluminoso documento, proporcio- ne un sólo dato positivo.
No es lo menos importante, en semejante labor, el criterio que ha de presidir al aprovechamiento de los datos y noticias de tan variados orígenes. Utilizar lo bueno sin cargar la obra con fárrago de noticias falsas ó dudosas, es trabajo que exige un criterio muy claro y un estudio atento y perspicaz de cada documento consul- tado. Y son t|intas y tan variadas las circunstancias que en cada
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caso han de tenerse en cuenta, que el error es muy fácil, bien por despreciar sistemáticamente noticias de origen dudoso, bien por admitir como buenos, en el deseo de aumentar el número de datos, los que acaso puedan inducir á error. El profesor Calderón ha llevado á cabo esta labor crítica de una manera lo más per- fecta posible, tanto, que conceptúo esta labor crítica como el mayor mérito del trabajo y lo que le presta un más alto valor científico. No he de ser más extenso en esta sencilla nota bibliográfica, ya que la costumbre es hacerlas breves; pero necesariamente me ha- bía de extender algo, por referirme á un libro de importancia y utilidad excepcionales. Por lo demás, tratándose de un trabajo indispensable para los especialistas, su valor ha de ser apreciado por éstos en su constante consulta. Nosotros cumplimos gustosos el deber, en que en cierto modo nos creemos, de señalar el hecho de su publicación y de felicitar por ella, al autor en primer térmi- no, y también á la Corporación que le ha patrocinado.
— El Sr. P. Faura y Sanz leyó las siguientes:
H. Breuil: Bihliographie 1899-1910.
En un folleto de 16 páginas ha publicado el abate Breuil la Bibliografía referente á estudios del arte prehistórico, dividiendo en nueve secciones las diferentes materias á que se refiere. Son 122 las publicaciones que constan en esta Bibliografía, en las cuales encontramos algunas de menor interés para la Prehistoria de nuestra Península; tales son:
— Les peintures de la grotte d'Aliamira (Espagne) (en colabo- ración con M. E. Gartailhac). G. R. Académie des Sciences, 22, Junio 1903, págs. 1.534-38,
— Les peintures préhistoriques de la grotte d'Altamira á Sa^xti- llane (Espagne) (en colaboración con M, E. Gartailhac). G. R. Aca- démie des Inscriptions, 1903, pág. 256-265.
— Les peintures el gravures murales des cavernes pyrénéenes (en colaboración con M. E. Gartailhac).
— Altamira, áSantillane {Espagne). L'Anlhropologie, 1904, pá- ginas 625-644.
— Nouvelles découverles dans les cavernes de la province de Santander (Espagne), L'Anlhropologie, 1905, págs. 143-149.— Crí- tica del libro de Alcalde del Río, titulado: Las Pinturas y graba- dos de las cavernas prehistóricas de la provincia de Santander: Altamira, Covalanas, Hornos de la Peña, Castillo.
DE HISTORIA NATURAL. 97
— Letlre a L'Anthropologie sus les nouvelles cavernes ornees d'Espagne, au retour d''un voyage dCexploralion, L'Anthropolo- gie, 1906, págs. 625-627.
— Váge des peinliires d'Altamira, ¿i propos d'un article récent. Revue Préhistorique, 1906, págs. 237-249. — Refutación de los errores y numerosas confusiones contenidos en un artículo pu- blicado por E. A. Marte).
— Leltre á l'Anthropologie sur de nouvelles cavernes á peintures dans V Aragón, la Catalogne et les Cantabres (en colaboración con M. Gartailhac). L'Anthropologie, 1908, págp. 371-372.
— Les peintures rupeítres du hassin inférieur de VEbre. — I, Ca- lapata á Cretas (Teruel). -II, Cogul (Lérida] (en colaboración de Juan Cabré Águila). L'Anthropologie, 1909, pág?. 1-21.
— Les peintures quaternaires de la roca de Cogul, Bullletí del Centre Excursionista de LleyJa, Octubre, 1908, págs. 10-13.
— La Cáveme d'Altamira á Sanlillane (Espagne) (en colabora- ción con M. E. Cartailhac)^ obra en 4." mayor, de 275 páginas, con 204 diseños en el texto y 38 láminas, la mayor parte en colo- res. Primer tomo de una serie que se publica mediante los aus- picios de S. A. R. el Príncipe Alberto de Monaco.
H. Breuil: Nouvelles decouvertes en Espagne. L'Anthropologie, 1910, lomo XXI, págs. 369-371.
Además de las publicaciones referentes á la prehistoria de Es- paña contenidas en la Bibliografía anterior, publicó el abate Breuil la presente, de no menos importancia.
Son las primeras impresiones de un viaje que realizó en Abril de 1910 por nuestra Península, y hace referencia á las estaciones prehistóricas siguientes:
Rocas pintadas de las Batuecas (provincia de Salamanca). — El valle de las Batuecas corresponde á las vertientes de los picos más elevados de la Peña de Francia (1723), en los confines de la pro- vincia de Salamanca y al N. de la de Cáceres.
En unos abrigos de las mismas rocas, hay muchas pinturas bien conservadas. Mas por la ausencia de cerámica, queda ex- cluida la posibilidad de una edad neolítica de aquellos frescos. Por las figuras de cérvidos esquemáticos y también de hombres, recuerdan las pinturas rupestres de Cogul (Lérida) y Albarracíu (Teruel;.
Rocas pintadas de ^íbarracín (provincia de Teruel). — Correa-
T. XI.— Febrero, 1911. 7
98 BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
ponden á la cueva llamada La Cocínela del Obispo, y en otras inmediatas.
Los frescos de Albarracín son de un arte magnífico, con un primor de ejecución extraordinario; un grabado poco profundo acompaña á los frescos ligeramente policróraicos. Es del mismo estilo que las de Galapata y Gogul, con predominio de las tonali- dades blancas. Algunos pequeños silex, de aspecto magdaleniense, son los únicos vestigios hallados en los alrededores de las cuevas pintadas; por lo que no hay duda de que corresponden á la edad paleolítica, según el abate Breuil.
Yacimiento de Torralba (provincia de Soria).— Este yacimiento de Torralba es infinitamente curioso para la prehistoria española.
Suficientemente conocidas nos son las excavaciones que está realizando el Marqués de Gerralbo en aquella localidad, y los buenos resultados que han dado para la paleontología cuaterna- ria, con excelentes ejemplares de Elephas, examinados por M. Harlé, y de los que tenemos representación en nuestro Museo.
El abate Breuil enaltece los trabajos llevados á cabo por perso- na tan distinguida y de vastos conocimientos como el Marqués de Gerralbo.
Secciones.— La de Zararoza celebró sesión el 27 de Enero de 1911, bajo la presidencia de D. Paulino Savirón.
— D. Pedro Ferrando propuso para socio agregado al Ateneo científico escolar.
—Los alumnos de esta Facultad D. Emilio y Tomás Darder pre- sentaron á la Sociedad una pequeña colección de moluscos fósiles y subfósiles de Mallorca, en su mayoría Ammonítidos y Gas- terópodos.
— La de Santander celebró sesión el 27 de Enero de 1911, bajo la presidencia del P. Garballo y con asistencia de los Sres. Rioja, l^anuza, Olave y Alaejos.
— El Secretario leyó el acta anterior, la cual fué aprobada.
—Fueron admitidos como nuevos socios: la Sra. Doña Beatriz de Beathy y D. José Olave Alonso, presentados en la sesión an- terior.
— Es propuesto por los Sres. Garballo y Lanuza el I)r. Areny de Plandolit, residente en Barcelona.
— El P. Garballo presentó una nota titulada «Estudio geológico del macizo y cuevas de Pancorbo» (Burgos).
DE HISTORIA NATURAL.
Notas y comunicaciones
Sobre una notable combinación diplo dodecaédrica en los cristales de la pirita de Caravaca (Muicia)
POR CELSO ARÉVALO
Hace tiempo que llamaba poderosamente mi atención una no- table particularidad que presentan los cristales dodecaédricos de pirita del Keuper, del Piscalejo al NE. de Caravaca, conocidos vulgarmente en el país con el nombre de peiras, de los que poseo dos bellos cristales (1), y de los que uno, especialmente, es un perfectísimo y acabado modelo. Su estudio me ha mostrado que, bajo una apariencia dodecaédrica, ostenta una singular combina- ción do otro piritoedro distinto al aparente, con el llamado dia- quisdodecaedro, icositetraedro trapezoidal, ó más comunmente, diploedro. De ambas formas, la primera está muy poco desarro- llada, y la segunda, por ser la dominante es, por tanto, la que da aspecto al cristal. A pesar de esto, dicho aspecto no es de diploe- dro por ser este muy próximo á su pentagonododecaedro conju- gado, y de aquí que á primera vista el cristal pueda tomarse por un sencillo dodecaedro pentagonal. Basta, sin embargo, fijar un poco la atención en él para cerciorarse de que las caras del cristal, tomado como pentagonododecaedro no son planas, sino apunta- das por un triedro muy obtuso con una de sus caras muy poco desarrollada. Este triedro da al cristal un aspecto que recuerda la macla tan frecuente en este mineral denominada cruz del hie- rro. Desde luego, el error no puede subsistir, pues á más de que en estos cristales el triedro es muy poco exerto, de las tres aris- tas de él, ninguna concurre al centro de la arista axial del pentá- gono, como sucede en la citada macla.
Este conjunto de particularidades, y sobre todo, el gran des-
eo A la amabilidad del distinguido catedrático D. Diego Jiménez de Cisnerosdebo el poseer estos interesantes cristales.
100
BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
arrollo que en ellos tiene el diploedro, dan á esta combinación un interés cristalográfico extraordinario que aumenta, para mí, por tratarse de cristales españoles no estudiados, según se deduce de la reciente y completísima recopilación que ha hecho el señor Calderón de lodos los datos mineralógicos y cristalográficos rela- tivos á España (1).
Los cristales que poseo son algo menores de un centímetro y están exteriormente limonitizados, lo que dificulta algo las medi- das goniométricas, aunque la pátina limonítica que les cubre es compacta y brillante.
Gomo ya hemos indicado, presentan un aspecto general do- decaédrico, cuyas caras pentagonales están apuntadas por un
triedro muy obtuso, del que una de sus aristas parte del vértice al que concurre una arista axial y se dirige al cen- tro de la arista axial opuesta á dicho vértice, bifurcándose antes de llegar á ella dando lu- gar á una carita lisa triangular de dodecae- dro, mientras que las otras dos del triedro es- triadas son de diploedro. A esta aserción me ha conducido el cálculo basado en las me- didas practicadas y cuyo resultado se expresa á continuación designando por a el ángulo de las aristas axiales del dodecaedro (ángulo de las pequeñas caras triangulares adyacentes) y por x y z respectivamente, los ángulos de las aristas medias (concurrentes al extremo de los ejes ternarios), largas (sobre los planos diame- trales) y cortas (sobre los mismos planos y virtuales en parte en el cristal):
a =120" 30' oc=124M5' • iy=i70°10' 2=118 56'
(1) Los minerales de Espaíia. Madrid, 1910; t. i, pág. 142.
DE HISTORIA NATURAL. 101
partiando de estos valores se obtienen mediante las fórmulas
tgV,(I80°-a) = -
k k
\/ 1 -f eos (1 80" — z) v/cos (1 8U° — y) — eos (180" — 2)
I
\/\ -hcos(18ܰ— i/) los símbolos
dodecaedro pentagonal u (2 1 0)
diploedro tt (10 6 1)
Si mediante las fórmulas
/l2 — A-2
eos (180° — a)
h^ + k' ' eos(l8Q'-.)=:-^,_^^,_^^,, cos(180»-y) = ^^^-p^,-j-^,
^2 A;2 -f. ¿2
se calculan los valores angulares correspondientes á los símbolos citados, se obtiene:
a =126'' 53'
í/=r70''12' z = n8M9'
El cristal está, pues, compuesto del piritoedro tt (210) y del di- ploedro TC (10 6 1). De estas formas la primera es frecuente en la pirita, pero la segunda, de índices poco sencillos, es sumamente rara (1).
Fijando la atención en el símbolo n (10 6 1) del diploedro, que constituye la forma dominante de nuestro cristal, llama la aten- ción la gran desproporción que existe entre sus índices extremos, lo que le hace muy vecino de su piritoedro conjugado tc (10 6 0) = 7^ (530), es decir, al que tienden los diploedros 71: (10 6 í) cuando / tiende á cero. De aquí que el aspecto del cristal difiera poco del
(1) A ScHE'AUF en su Lehrbuch der krystallographie, i Band, pág. 168, "Wien, 1866, señala esta formíi en la lista de diploedros.
102
BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
piriloedro :- (530) que es su forma virtual. Este parecido es bien manifiesto por el valor del ángulo y = 170° 12' al que sólo faltan 9° 48' para valer 180°, en cuyo caso el piritoedro virtual se conver- tiría en real por fusión de las caras en parejas
10 Gl 10 GT lObl lOiT G110 6TlO "ól IO"^TlO
ío'eTToüi Toerroei (ÍTTogiTo qTTo ^ i To
1 106 1 106 1 106 1 106 rTo"6 l70 6 TT0 6 lT06
y transformación respectiva de ellas en
530 5 30 305 3^0 5 05 3 0 5^ 530 530 305 305 0'53 053
Las caras separadas por el ángulo y están en zona con la del piritoedro virtual que determinan, propiedad deque goza, no sólo nuestro diploedro, sino lodos los conjugados. Consideremos la pareja kkl kkl, por ejemplo, de dos caras separadas per dicho án- gulo; ústas tienen que estar en zona con la cara kko del dodecae- dro que determinan, pues, en efecto, en la zona
[m2í/iO] = [khO]
que ellas definen, tiene que estar dicha cara por verificarse
/^ -h /£/l + O = O .
Las caras del diploedro u (10 6 1) presentan en nuestro cristal la singularidad de estar estriadas paralelamente á su intersección con las del piritoedro ti ^210) con que están combinadas estrías que pueden, por tanto, ser reqresentadas por el símbolo [221] de la zona determinadas por dichas caras. Hay, pues, en el cristal doce direcciones de estrias representadas por los símbolos.
22 1 22 1 2 2 1 2"2T 212 2T2 2T2 21^ 122 1 2'2 T¥2 r2"2
Las eslrias tan comunes en los dodecaedros de pirita paralelas á su intersección con las caras del cubo, tales como las señaladas
DE HISTORIA NATURAL.
103
por el Sr. Hernández Pacheco (1) en los crislales de Gea (Logro- ño), son el límite al que tienden las estrias en este cristal cuan- do el diploedro tiende hacia su dodecaedro conjugado.
t*ara mejor conocimiento de la combinación que hemos descri- to presentamos, además del dibujo del cristal hecho, según las reglas de la perspectiva caballera, su proyección estereográfica que da buena idea de las relaciones entre las caras reales y vir- tuales y de las zonas definidas.
010
Las caras 210, 210 210y21U tienen sus polos sobre el círcuto de proyección á una distancia angular dol diámetro 100
100 de
180"
Las caras 10 2 y 10 2 se proyectan en el
diámetro 10 0 1 O O á una distancia del centro tg
ISO"
(1) En Calderónfop. cit„ pá<¿ 195.
104 BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
y las caras 02 1 y 0 2"! en el diámetro 010 oTo á distancia
a de la proyección de 00 1 igual á tg — r.
Siguiendo la misma marcha se obtienen las proyecciones de los polos de las caras del piritoedro Tr(530), cuyo ángulo ¡3 de las aris- tas axiales se deduce de la fórmula
cos(l80°-í¿) = ^;^=lI8°,5'.
Ahora bien; las caras del diploedro 7c(l061) tienen los polos sobre el círculo de zona definido por las caras correspondientes de su dodecaedro conjugado y los extremos del eje á que son pa- ralelas. Los polos de las caras 6_l 10 y _6J_10 estarán sobre el círculo 010 30 5 O To, jos de 6 1 10 yJiJ^lO sobre 010 3 05 oTo, y los de 1 10 6, TlOG y 1 10 6 1 10 6 sobre 100 053 Too y 100 0 5*3 Too respectivamente. Su posición en dichos círculos es fácil de determinar sabiendo que el ángulo que for- man las caras del diploedro con la del dodecaedro conjugado es de
180" ^=:.175"',6'. Por último, los polos de las caras
106 1 Ti)ú\ y 10 6^1 T06 1 estarán respectivamente en los diá- metros 530 001^30 y 530 001 530 á una dislancia del
y
centro tg-r-r. 4
Obtenida la posición de la proyección de las casas, si se trazan los arcos de círculo que definen cada cara del diploedro 7r{l0 6 1) con la del dodecaedro Tr(210) adyacente se obtienen los 12 arcos de círculo que representan las interesantes estrías que ofrece nues- tro cristal sobre las caras diploédricas.
DE HISTORIA NATUKAL. 105
De Espeleología
J. CARBaLLO
Sima y grutas de la Sierra de Silos. — Una ilusión de óptica geológica. Caverna de S. García.
Después de registrar á vista de pájaro la interesante caverna de Ibeas, según comuniqué en el Boletín de Diciembre pasado, y apenas un poco repuesto de mi malestar en Burgos, me dirigí á Silos (1). El viaje en coche de línea y á caballo, resulta penoso é interminable; m.as, cuando se llega al monasterio de Benedicti- nos, se resarce el viajero de todas las molestias.
Aquellos amables é ilustrados religiosos, con su proverbial bondad, convierten la agreste sierra en uu oasis delicioso, me- diante las atenciones que prodigan al viajero. Los hijos del gran Monje del Occidente, si bien apartados de todo consorcio huma- no, dedican una parte del día también á la ciencia, por la cual se sienten entusiastas, como el que más.
Los descubrimientos y trabajos de que voy á dar cuenta, á ellos se los debo. Allí me esperaba también nuestro consocio el P. Saturio, del mismo monasterio.
Comencé por ver los hermosos ejemplares de mamíferos dise- cados por él, los numerosos fósiles y minerales, algunos de los cuales he tenido que clasificar, y mediante los cuales pude cono- cer que las montañas circundantes eran de terreno cretácico. Después, sin pérdida de tiempo, salimos á explorar el valle donde yace el pueblo de Silos, sobre cuaternario reciente que descan- sa sobre otro diluvial más antiguo, cuyo afloramiento se nota mejor en el declive de las lomas, y es el que suministra los aca-
(1) Silos dista de Burgos unos 60 km. por la carretera de Soria Hay coche desde Bugos, á las seis de la madrugada, que llega á Salas de Infantes á las cuatro; alli se pide caballería y se pasa la sierra en un recorrido de 15 km., para bajar á Silos entre siete y ocho de la tarde. Se puede evitar el viaje por la sierra, siguiendo la carretera de Covarrubias á Peñaranda, que pasa próxima á Silos; pero ésta no tiene coche de linea. En motocicleta, por esta carretera, se llega de Burgos á Silos en menos de dos horas, segáu mi experiencia.
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BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
rreos y cantos rodados á los labrantíos. En el camino de Sactibá- ñez vense afloramientos de mármol, algo de yeso, bancadas de arenisca, ele.
Mas todo mi afán era reconocer el torrente llamado allí Mata- viejos; y así, salimos provistos de herramientas para las excava-
Fig. 1.*— Cascada de Nuestra Señora de la Pefaa.
ciones, siguiendo las orillas del río; pudimos entonces ver cómo el P. Saturio pescaba truchas con la mano y sin necesidad de an- zuelo. Entrando por el desfiladero de Nuestra Señora de la Peña, hay un espacioso abrigo á mano derecha; apenas removimos un poco de tierra, topamos con unos cimientos de murallón, de pie- dras bien adheridas y cementadas; probablemente marcaba un
DE HISTOHIA NATUHAL. 107
antiguo recinto que sirviera de refugio contra el río y los vientos, que allí son violentos. Gomo me pareció de construcción romana y no prehistórica, continuó mi camino.
Ya un poco más arriba, una cascada con su marmita en el fon- do nos impedía el tránsito; no obstante, como en la otra parle había una gruta, no me resignaba á retroceder, haciéndose pre- ciso salvar la cascada ó el monte de la izquierda (fig. 1.').
Cerca de la cumbre del monte hallé una sima estrecha y pro- funda, que no he podido registrar por falta délo necesario; mas, á juzgar por las condiciones topográficas, debió ser un antiguo co- ladero por donde se sumían las aguas de una pequeña laguna que ya no existe y de la cual sólo queda ahora una charca como de seis metros de diámetro. En ella recogimos algunos crustáceos pequeños.
Probablemente, en el postplioceno, el arroyo de Nuestra Señora de la Peña ocupaba un nivel más alto que ahora, y como no había aún taladrado la cañada de la cascada arriba citada (que está bastante más abajo), las aguas se acumulaban en el anchu- rón de arriba, formando una laguna. En el fondo hallaron alguna fisura, por la que penetraron descomponiendo la roca por corro- sión y posteriormente por erosión, de lo que resultó la sima, ac- tualmente seca. Mas tarde, la actividad hidrológica, desplegada por los deshielos cuaternarios, dio por resultado la perforación del monte en la dirección de Silos, quedando la laguna en condi- ciones de desaguar por la parte baja, es decir, comenzó entonces el curso regular del actual río.
Los efectos de denudación posteriormente fueron muy inten- sos, según se ve por aquellos precipicios y cascadas; así que, el nivel del río, forzosamente fué bajando y la sima de arriba dejó de recibir ya para siempre las aguas fluviales.
Idéntico origen tiene la gruta del Ángel, que está á la derecha, cerca de la cascada; antes que el agua se abriera cauce, perforó el monte, formando un cañón tortuoso en la roca, que después, seco, es la gruta actual; mas no pudo continuar la perforación de la roca á causa de un compacto núcleo de dolomita, que es menos atacable por las aguas aciduladas que la caliza. Por la misma ra- zón, esta gruta es de mezquinas dimensiones. Desde que el río se abrió camino formando la cañada actual, su nivel pasó más bajo que la entrada de la gruta, quedando ésta seca tal como hoy se la ve.
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BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Al recorrerla hemos visto que por falta de yacimiento carece de interés geológico; sólo recogimos algunos insectos nocturnos.
En medio de la cañada, existe un abrigo natural formado por descomposición litológica; en ocasión de grandes acarreos, un de- pósito arcilloso rellenó toda la cavidad. Este covato ha sido, indu-
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Fig. 2.'— Abrigo natural utilizado para habitación humana.
dablemente, en otro tiempo albergue de trogloditas, á cuyo fin abrieron en la parte alta una entrada cuadrangular que diera acceso al recinto (fig. 2. a), siendo necesario encaramarse por la roca para entrar, por lo que, dada su situación oculta en medio de la cañada, constituye, indudablemente, un punto estratégico y abrigado. Registramos bien el interior, mas no hemos hallado
DE HISTORIA NATURAL. 109
el menor vestigio prehistórico; con lo cual queda dicho que no es posible saber quiénes la hayan habitado.
Conviene, no obstante, advertir que está muy próxima al otro abrigo mencionado, donde habíamos hallado la base de un muro ♦al vez romano, y que todo ello forma un buen conjunto estraté- gico y oculto.
De regreso al monasterio, nos detuvimos á contemplar un cu- rioso y singular plegamiento de estratos calizos, que por ser tan marcado, afecta la forma de una concha, y con este nombre se le conoce allí.
Mi amigo el preclaro geólogo de Reúnes, M. Hamard, durante las excursiones espeleológicas que hicimos juntos en la montaña, ihe le recordó varias veces, insistiéndome en que no dejara de ver tan raro caso de plegamiento; él había estado también en Silos; igualmente otros ingenieros franceses; á todos encarecían lo mis- mo, y lo citan en varias obras de geología.
Trátase de un pliegue en capas calizas por presión lateral; pero un pliegue cuyo radio es desproporcionalmente pequeño con re- lación á la sagita del mismo.
En las pizarras silúricas y en las grauvacas carboníferas, no llamaría tanto la atención; pero en las calizas jamás se vio otro igual.
Con verdadera sorpresa contemplaba yo aquel fenómeno oro- génico, y me sentía impaciente' por no poder adivinar la causa que lo había producido: ni las fuerzas endógenas, ni las epigéni- cas, ni la hipótesis de una plasticidad primitiva, eran suficientes para formar aquel pequeñísimo anticlinal. Aumentó mi sorpresa al fijarme en que el plano de los ejes longitudinales en los estra- tos curvos era no sólo discordante, sino perpendicular al plano de los ejes de todos los demás estratos del monte; lo cual constituía una circunstancia tal, que me propuse no creer lo que veía. Todos contemplan aquello desde cierta distancia, porque el sendero que conduce allá pasa por el otro lado del arroyo, y desde allí se sacaron también las fotografías que corren por las revistas que lo citan. Mas, como no me daba por satisfecho, pasé el arroyo, apar- té el matorral, me arrimé á la misma roca, y sólo entonces pude cerciorarme que el anticlinal (la concha) no existe, es una pura ilu- sión visual. *Hay más: aquello no está siquiera formado por
lio BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
estratos varios, sino por uno sólo, y éste en el mismo plano que los demás estratos del monte. No obstante, visto desde el sendero á la distancia en que todos le ven, la ilusión es perfecta.
Lo que allí sucede es que hay un estrato cali/o de bastante po- tencia, pero estriado, y forma el arco izquierdo de la concha; el otro, á derecha, simétrico al primero, se presenta también estria- do, por efecto de denudación, resultando el aspecto de un plega- miento en forma de concha.
La ilusiones tan perfecta que, según los Padres Benedictinos, cuantos geólogos la vieron, todos cayeron en el mismo error, y varios lo citaron en sus escritos como caso excepcional de pliegue en las capas calizas; yo había incurrido en el mismo error la pri- mera vez que lo vi.
* «
Encuéntrase la caverna de San García en la Sierra de Tejada, á 1.100 m. de altitud, 30 km. al SW. de Silos; el viaje se hace siempre por terreno cretáceo superior, después de pasado el valle.
La caverna se abre, al N., en unas calizas escalonadas; era la temperatura de +27" en el exterior á la sombra, y de 4- 17" en el interior, en zona obscura (el 17 de Julio de 1910 al medio día).
Consta de tres galerías, dos de las cuales terminan en profun- dos sumideros, inaccesibles al hombre; la del medio es muy gran- ado y muy profunda; el anchurón á donde llegamos está á unos GO m. más bajo que la entrada. A continuación, vese otro preci- picio y la galería continúa espaciosa; pero bajando siempre en su dirección.
Para explorarla seriamente, necesitamos un par de días con sus noches, y en esa ocasión me era imposible hacerlo. Tanto esta como las anteriores, no constan en el Catálogo de la Comisión del Mapa geológico.
Gomo todavía nadie penetró en ella, se desconocen sus dimen- siones; no obstante, á juzgar por la inclinación de los estratos que ella sigue, puede ser larguísima y llegar á grandes profundi- dades.
De interés paleontológico, tan sólo puedo citar algunos Belem- nites que se observan en la bóveda fácilmente; me pareció así mismo distinguir secciones de Micraster y de Jlippurites, pero sin poder asegurarlo por estar ya desgastados, añadiendo que no he tenido materialmente tiempo para tanta investigación.
DE HISTORIA NATURAL.
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Mi intento principal es suministrar el mayor número posible de datos á la antropología, que se halla muy necesitada todavía de. documentos de este género.
Pasando á describir las pinturas murales, recuerdo que en el primer vestíbulo de la derecha, vense infinidad de rayas en la ca- liza, algunas de las cuales parecen observar un plan de conti- nuación, pero muy confuso, semejantes á otras de Ibeas; á pri- mera vista, parecen caracteres paleográficos. Por falta de previ- sión me encontré sin papel y no pude sacar calcos, según procedía en este caso para más detenido estudio.
Más afortunados hemos estado en la galería izquierda, porque
Pig. 3.a-ff, aguj-a de hueso; h, cilindro-perla.
apenas di orden de excavar en determinado sitio, el hermano Ro- gelio halló una aguja de hueso (ñg. 3.' a), y yo un cilindro- perla (fig. 3." 6), mas un trozo de cerámica adornada con series de pun* tos. Como se ve, todo ello neolítico puro; yacían en el estrato su- perior á muy poca profundidad. Nada hallamos aquí de osamenta comprobante.
Varias tribus hay de salvajes que todavía usan agujas semejan- tes para coser las pieles de animales con que se cubren, supliendo la falta de hilo con correas delgadas; como también las mujeres llevan grandes collares de perlas cilindricas engarzadas por un agujero central, semejante á ésta.
Más adelante se bifurca la galería, y en el punto de convergen- cia de ambas encuéntrase una pequeña sala, cuya bóveda afecta
J12 nOLETiiV DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
la forma de una cúpula algo deforme. El origen de éstas y las sa- las circulares es casi siempre algún auligao remolino donde las aguas, girando fuertemente sobre sí mismas, producen por ero- sión en la roca un hueco más órnenos circular ó elipsoidal. Aquí es donde hallé las primeras pinturas murales.
A la altura de unos cuatro metros divisé una figura de cuadrú- pedo (Og. 4.*) que no me fué posible clasificar ni decir á qué es- pecie pertenece,
¿Intentaría, acaso, el artista prehistórico marcar el perfil de una especie ahora extinguida? No lo creo.
Es frecuente en pintura prehistórica hallar figuras que no co- rresponden á especie bien definida. Entre varias que yo he co- piado, halladas en rocas graníticas al aire libre en los montes de Galicia (idénticas á las de Inglaterra y Escocia, que pasan por celtas), se da el mismo caso; varias de entre ellas son inclasifica- bles como la fig. 5.', mientras que en otras ya aparece un esbozo de determinada especie, como en la fig. 6.*... de las mismas rocas de Galicia, en la que ya se deja entrever la cabra, la corza, etc.
En la misma sala y casi enfrente de la descrita, hallé una figu- ra humana de medio metro próximamente (fig. 7.* a). Digo figura humana, no porque así fácilmente se deduzca de su vista, sino por analogía con otras varias de cavernas francesas mejor estu- diadas.
Próxima á ésta, hallé otra punteada (fig. 7.* b) y un poco ma- yor, que me recordó inmediatamente la de Ibeas, de que hablé en el Boletín anterior.
De nuevo recordaré que no es raro que el pintor prehistórico trace antes el perímetro punteado para recubrirlo después. En la citada fig. 5.*... ha sucedido lo mismo, según se ve en el hocico.
Mas la fig. 7." (h) aparece bien completa, pero puntuada y sin recubrir. ¿Es que el artista ha sido sorprendido y obligado á de- sistir de su empresa antes de delinear el perímetro, ó es que ufa- no y satisfecho de su obra, ha tenido por más conveniente dejarla así? Nada sabemos, ni nada podemos aventurar. Porque si bien es innegable lo que antes he dicho respecto del procedimiento de puntuación, también lo es que en varias grutas se ven series de puntos y de discos sobre los cuales no pensó nunca delinear el artista troglodita. (Véase la fig. 8.* copiada de una roca de los montes de Galicia), y en la cueva de Viesgo (Santander) hay una
DE HISTORIA NATURAL.
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Fig. 4.'— Caverna de San García (Burg
Fig. 5.»-Salcedo (Pontevedra), grabado Fig. C.«— Caverna de San García (Burgos), en roca granítica al aire libre.
"^ r
Fig. T.*— Caverna de San García (Burgos).
• *»
•••..
Fig. 8.»— Grabado en rocas graníticas (Galicia). T. XI. -Febrero, 1911.
114 BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
galería entera coa discos punteados en serie que por su disposi- ción no podían ser recubiertos. . ,
Tales son los descubrimientos que en cuatro horas y enfermo he podido llevar á cabo en la caverna de San García.
Ahora, réstame tan sólo exponer algunas consideraciones que me ha sugerido la vista de tales objetos.
Desde luego tengo por prehistórico el cilindro, la aguja y la ce- rámica, y todo ello á la vez, por ser del mismo piso y usado por los mismos trogloditas.
En el caso nuestro, la aguja de hueso y el cilindro, según la escuela corriente, serían magdalenenses; y, en efecto, no se puede ya dudar de la industria magdalenense, mil veces comprobada por la osamenta cuaternaria que la acompaña. No obstante, yo no puedo suponer que esto de San García tenga tanta antigüedad, sino que estoy persuadido de que son neolíticos, y relativamente recientes.
Por de pronto, no existía allí yacimiento alguno paleolítico (que incluye el magdalenense), sino un solo tramo muy superficial, en el que hallamos el trozo de cerámica netamente robenhausense, y tal vez contemporáneo de los metales; la cerámica, pues, nos ase- gura que los objetos no pueden ser magdalenenses.
Pero lo más gracioso es que, viéndome el cuidado con que yo guardaba la aguja, un curioso de los del pueblo que me observa- ba me ofreció, por una peseta, cuantas agujas iguales yo quisiera, añadiendo que su suegro (un viejo pastor de aquellos contornos), las trabajaba muy bien y vendía muchas de hueso y bien puli- mentadas. En fin, que si no arrojé la mía al torrente, ha sido por- que yo mismo la saqué de la caverna.
Henos aquí, pues, en un caso de confusión: los trogloditas magdalenenses usaban estas agujas de hueso, y en San García las usaron también los del neolítico, según lo denuncia la cerámica, muchos siglos después; y según el tal pastor, todavía las usan ahora los de aquella región. Esto nos pone bien de manifiesto cuan difícil es determinar la época prehistórica de los objetos, y cuan imposible fijar el número de siglos.
Otro tanto podemos decir de la glíptica arriba descrita; no me cabe la menor duda de que son prehistóricas aquellas figuras; mas hasta el presente, no tengo datos suficientes para afirmar de qué período ó época sean. Muy primitivas me parecen é idénticas á las magdalenenses de otras cavernas, y por paleolíticas las tuve en
DE HISTORIA NATURAL. 115
un principio; mas luego, recordando que con las figuras 5." y 8.* y en la misma roca, había varias cruces grabadas, sin duda al- guna, cristianas, y hallando perfecta analogía entre éstas y las de San García, fué motivo suficiente para sospechar de su anti- güedad.
Todo esto, en conclusión, confirma una vez más lo que tantas veces llevo dicho, ó sea que la clasificación prehistórica francesa no puede ser tomada por pauta muy segura de la paletnografía española; debemos, sí, tenerla muy en cuenta y hasta tomarla por base; pero ajustándola las modificaciones necesarias, según lo exi- jan los descubrimientos espeleológicos de cada región.
Una excursión por los alrededores de El Salobral (Albacete)
(Apuntes de Geología agrícola)
POK
JUAN DANTÍN CERECEDA
El día 2 de Enero del presente año, y acompañado de los seño- res Muñiz, Bolt, Correa y Marco, visité El Salobral, pedania per- teneciente al término municipal de Albacete, situada al S. S. W. de la capital y á 15 km. de distancia. No se encuentra lejos El Salobral de las montañas conocidas con el nombre de Peñas de San Pedro, que forman el límite de la enorme cuenca terciaria; y aun cuando el terreno va gradual y paulatinamente elevándose desde Albacete hasta el pueblecillo á que nos venimos refiriendo, no se abandonan por ello, en toda la longitud recorrida, las in- mensas y desoladas llanuras características de la Mancha (1).
Si verificamos un corte ideal del terreno desde Albacete, y á partir del antiguo fuerte de Santa Bárbara, situado á 680 m. sobre el nivel del mar, observaremos que el terreno va adquiriendo mayor altura (elevación que apenas se hace sensible) hasta llegar al llamado «Monte de García Ruiz», única mancha de vegetación que destaca en este tristísimo panorama de estepa, donde alcan- za 700 m., y que 6 km. más al S. el terreno ha descendido en tan enorme longitud, nada más que 1 ra. en el mismo poblado de El
(1) Véanse el croquis de la región y el esbozo del corte geológico que acompañan á estas lineas. *
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BOLETÍN DE LA REAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Salobral, que se halla á 699 m. Continuando en la misma direc- ción señalada, y más allá del punto base de nuestra excursión, va subiendo el terreno con una rapidez inusitada por estos con- tornos, hasta llegar al Castillo de las Peñas de San Pedro, empla- zado á una altura de 1.109 m. Como en la comarca entera y en toda la extensión de esta dilatadísima llanura no hay relieve nin- guno que pueda detener las visuales; y como, por otra parte, exis- te una diferencia de nivel entre Albacete y el precitado Castillo de más de 400 m., semejante construcción de defensa se ve per- fectamente desde todas partes, destacando sus líneas con gran
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pureza, pareciendo que tales cumbres se levantan de improviso en el tablero de la planicie.
El Salobral es una localidad bastante interesante. Como la pro- pia ciudad de Albacete, está asentado El Salobral en el mioceno, perteneciente á la formación lacustre, á diferencia del mioceno de Hellín, que, aun dentro de la misma provincia, y á no mucha distancia relativamente, corresponde, sin embargo, á la forma- ción marina.
Es muy digno de hacerse notar que los depósitos lacustres de que nos estamos ocupando debieron sedimentarse en períodos de una extrema tranquilidad, sin que nada turbase el reposo en medio del cual se verificaba la precipitación, química ó mecánica, de los materiales geológicos constituyentes. Así lo dan á enten- der, en primer término, el número de sus capas, después sus exU'aordinarias delgadez y regularidad, y sobre todo su notable horizontalidad, que no ha sido dislocada ni perturbada posterior-
DE HISTORIA NATURAL. 11"
mente, al menos en los corles ó trincheras en que me ha sido posible observarlo.
Semejante horizontalidad y paralelismo, conservada con gran regularidad en el centro de la cuenca, se pierde en los límites al contacto del cretáceo, levantándose las capas en sus bordes y adelgazándose en su unión con los materiales secundarios de las Peñas de San Pedro, situadas estas últimas hacia su S. S. W., con cuyo dato se adivinará fácilmente qué dirección seguirán los estratos en su buzamiento. De acuerdo también con la regla ge- neral que alcanza á las grandes manchas terciarias, el terreno cretáceo forma un bancal que limita por esta parte al mioceno, encuadrado en toda su extensión periférica por materiales de la era secundaria.
Las rocas dominantes (además de algunas especies minerales de que hablo al final) son las calizas, blancas y terrosas, poco consistentes, muy abundantes y distribuidas por tod'as partes, si bien en manchas de poca extensión y siempre de reducido espe- sor; arcillas muy impuras, que son, de todos los materiales que cito á continuación, los que verdaderamente preponderan; mar- gas, y entre una variedad grande, ellas, las margas arcillosas, se encuentran en mayoría, y algunos yesos, muy escasos y muy divididos, interpuestos entre Jas arcillas y las margas, no preci- samente en las capas superficiales, sino en capas situadas ya á más de 1 m. de profundidad. No hay gredas en todos los puntos que recorrí y recogí ejemplares, ausencia que no está desprovista de algún interés.
En todos los mapas publicados aparece colocada al W. del poblado la laguna de El Salobral, que hace algunos años ha des- aparecido por completo, en beneficio de la salubridad general. Toda la comarca, hasta el mismo Albacete, y más señaladamente el pueblecillo que se halla á unos 50Ü m. escasos de su laguna, padecía intensamente de fiebres palúdicas, á cuyo azote nadie escapaba. Contribuían al paludismo general del país no sólo las aguas estancadas y salobres de la laguna de que estamos tratando, sino la naturaleza pantanosa de todo el territorio, á causa de la escasa permeabilidad del suelo, nula en muchos puntos, la fal- ta del desnivel necesario para el desagüe y la ausencia de cau- ces en condiciones de recoger las aguas de lluvia que se dete- nían en todas partes, encharcando las tierras y empantanándolas, con perjuido evidente de la salud y del cultivo. Ante la uecesi-
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BOLETÍN DE LA REAL SOC EDAD ESPAÑOLA
dad, cada vez más apromiante, del saneamiento y de la explota- ción agrícola, se construyó el Canal de María Cristina, que sanea muchos kilómetros cuadrados, recogiendo y encauzando todas estas aguas, conduciéndolas hasta verterlas en el Júcar. Más ulteriormente se han ido construyendo canales ó canalillos de orden secundario que abocan al principal de María Cristina, y así ha ido ganando en extensión lo que hoy es ya una vasta red de saneamiento.
En el croquis adjunto está citado el Canal de desagüe que, par- tiendo de la laguna de El Salobral y concluyendo en el Canal de
£íCr)/a en KILOMíTfíOS
María Cristina, ha terminado por agotarla y desecarla en su tota- lidad. En la actualidad, en lo que fué laguna no queda ya una sola gota de agua (excepto cuando llueve, que se encharca unos días, hasta que la extrae el canal de desagüe), y sólo perciben los ojos una depresión no muy honda ni muy §xtensa, que sirvió de
DE HISTORIA NATURAL. 119
lecho á la masa líquida encerrada. La época del año en que está- bamos no era, ciertamente, muy á propósito para un reconoci- miento botánico, pero á su pesar pude observar algunas especies vegetales, de las que cito unas pocas á continuación, por ser algunas marcadamente las que mejor indican la naturaleza del terreno.
He aquí las principales especies vegetales que crecían en el que fué el fondo de la antigua laguna:
Plantago crassifolia FOrsk., Asperugo sp. (?), Onopordon Acan- thium L. (Toba), Urtica iirens. L., Dipsacus sp. (?) (Cardencha; cardoucha), Lygeum Spartum Loefl., Spartina stricta Roth, (?), Phragmites communis Trin., Polypogon liltorale Sus., Stipa par- viflora Desf., S. capillata L., S. harbata Tesf., Macrochloa tena- cissima Kth., Koeleria castellana Boiss et Rent., Sclerochloa dura P. de B., Sphenopus Gouanii Trin., Lepturus incurvatus Trin. (?), Carex vulpina L., C. distans L., Heleocharis palustris R. B., Scirpus lacustris L., S. Tahernoemontani Gm. (?), S. Holoschoe- ñus L., Cyperus flavescens L., Juncus acutus Ij., J . glaiicus Ehch., J. effusus L., Typha latifolia L.
Aun después de todos los citados trabajos de saneamiento, el terreno se mantiene húmedo en algunos sitios, en contraste con otros cuya sequedad es grandísima. Hasta en los lugares en que el terreno está muy duro, á causa de su sequía, y se excava, á no mucha profundidad, como metro y medio ó dos, se encuentra siempre agua, mala por lo general, cargada de diferentes sales (sulfatos en su mayoría), utilizándose para el riego. Las aguas subterráneas son muy abundantes, y aunque las alumbradas ds esta manera son freáticas, tengo la convicción de que, á causa de la disposición de la cuenca, no dejará de haberlas artesianas á cierta profundidad, que si no excesiva, siempre será algo más considerable. Las aguas artesianas, que por fuerza han de aven- tajar en profundidad á las freáticas, tienen que existir en cantida- des enormes y á no gran distancia en la vertical, pues ya en el mismo Albacete, en los trabajos del tendido de la línea de su ferrocarril, les fué muy fácil, dentro de la relatividad de labores de esta índole, el perforar un pozo en busca de aguas artesianas, que no tardaron en encontrar (1).
(1) Las primeras aguas artesianas se encontraron á 53 ni. y las que saltaron fuera de la superficie á 86,05. Las diferentes capas atravesadas en la perforación, fueron las siguientes:
J20 BOLETÍN DE LA HEAL SOCIEDAD ESPAÑOLA
Las capas acuíferas que en párrafos anteriores hemos visto se hallaban tan poco profundas, ó mejor el mencionado nivel freá- tico, no se halla, como decimos, muy distante de la superficie del suelo, como lo están demostrando, no sólo lo fácil del alumbra- miento que acabamos de citar, sino la presencia de tres fuentes que existen en El Salobral, en unos pequeños barranquitos en las que el agua brota al contacto de las calizas superiores con las ar- cillas del tramo medio. Las calizas, como insistentemente veni- mos repitiendo, alcanzan aquí muy poco espesor, y únicamente en sitios determinados forman manchas ó lentejones de alguna consideración en las condiciones suficientes, no obstante, para que el agua que atraviesa el estrato superior, más poroso ó más permeable, se detenga en las arcillas subyacentes, que son, en todo caso, menos permeables siempre. Antes de proseguir más adelante, conviene establecer una distinción entre estas aguas: las alumbradas por excavación en las arcillas terciarias de esta re- gión son salobres, cargadas de sales de sosa y de magnesia y algo de yeso, y por el contrario, las que surgen espontáneamente en los manantiales situados en el plano de separación de calizas y arcillas, se diputan por las mejores, como lo son, en efecto.
Al tratar de las rocas que integran los estratos de El Salobral, cuidamos de advertir la escasa proporción en que se presentaba el yeso en cristales pequeños, entre los depósitos de las arcillas y de las margas; esta penuria explica suficientemente la mala fama de que disfruta el yeso elaborado en la localidad, que se explota en muy pequeña escala, ya que la pobreza del yacimiento no
Arcillas diferentes 22,60 metros.
Placas de arenisca calcárea 2,20 —
Arcillas nuevamente 5,80 —
Placas de arenisca roja 0,20 —
Arcillas 19,90 —
Caliza muy tierna 1,00 —
Arcillas con areniscas alternadas 22,40 —
Pudingas de arena y guijarros, arcillas, arena
con guijos, pudinga de gruesos elementos.... 11,95, —
86,05 —
f Descripción ffcolóffica minera de las provincias de Murcia y Albacete, por D. Federico Botella y de Hornos. Madrid, 1868, pág. 11.)
El pozo tiene unos 86,05 m. de profundidad con 0,5 m. de salto, y aunque en un principio rendía 18 litros por minuto, hoy está reducido á 2,5 litros solamente. Años después se ha abierto otro nuevo en un edificio situado en el Paseo de la Cuba y se- parado del pozo artesiano de la estación como unos 200 m. nada más.
DE HISTORIA NATURAL. 121
consiente otra cosa. Para estraer el yeso del terreno, labran una trinchera hasta la profundidad de un metro, y á partir de ella van obteniendo y sacando trozos, en forma de len tejones, de mar- gas y arcillas que contienen el sulfato calcico interpuesto y de- positándolos hasta formar un respetable montón sobre hornos toscos y primitivos alimentados con los vegetales, escasos y ra- quíticos, de las cercanías, y más especialmente, con los que cre- cen en el fondo de la desecada laguna. De este modo consiguen recoger una reducidísima cantidad de yeso vivo con algo de óxi- do de calcio, originado á causa de la reducción de las calizas por el calor y un enorme residuo arcillomargoso que impurifica el producto.
Una particularidad interesante de El Salobral, á la que debe seguramente su nombre, consiste en la gran proporción de salitre que abunda en una parte de sus terrenos de labor y en otros pun- tos que no están dedicados al cultivo, hasta el extremo de que no puede prosperar la vegetación en aquellos terrenos, desnudos de plantas en absoluto en los lugares en que emergen las placas del salitre.
En épocas de gran sequía y elevada temperatura, y en su con- secuencia más particularmente en el verano, el agua que le arrastra en disolución, elevada por capilaridad hasta la superfi- cie del terreno, se evapora bajo la acción del considerable calor del sol, y deja en libertad al salitre que cristaliza formando blan- cas y brillantes eflorescencias.
En tales condiciones, con un suelo tan excesivamente salitroso, el cultivo es mísero, más bien paupérrimo; sólo un avenamiento ó atenoramiento bien entendido y meditado en el que las aguas de los drenes pudiesen arrastrar estos nitratos á capas más profun- das, unido al empleo del vapor ó déla electricidad, como motores agrícolas que labrasen estas dilatadísimas llanuras, víctimas hoy de un sistema agrario opuesto en un todo á las circunstancias del